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CANTOS DE SIRENA (Sábados de lavadora 1ª parte)

Como cada sábado distribuyo la mañana entre lavadora/tendedero, café, televisión y portátil. En TVE 24 horas hace ya un rato que se mantiene fija la imagen de un político que se dirige a sus correligionarios, que elabora su discurso recorriendo todos los palos: el recuerdo sentimental, la alabanza a lo realizado, la identidad de sus siglas, la personificación del contrario...


Es Pedro Sánchez en el Congreso de Castilla y León, donde se han reunido para elegir líder autonómico, su tono de voz sube y baja, de lo íntimo a lo mesiánico, las pausas medidas se llenan de aplausos...y como polilla siempre a la búsqueda de una luz me quedo atrapada por sus palabras.

De la ignorancia impuesta de sus abuelos, de sus raíces trabajadoras al recuerdo idealizado del Congreso de Suresnes; del cambio que el PSOE trajo a España, la herencia de la transformación de Felipe y la defensa de los derechos civiles de Zapatero a la realidad azulmarinocasinegra que nos angustia Pedro defiende que l@s socialistas tienen la vocación histórica de luchar contra las diferencias, que su objetivo es recuperar los derechos perdidos, las oportunidades naufragadas y no evita el repaso de las actuales desgracias y la gestión de un PP teñido de cuentas oscuras...

No puedo evitar escucharle, incluso darle la razón en muchas cosas y de pronto termina y siento que caigo a la realidad con un buen golpe en las rodillas ¿qué ha pasado?

Repaso en mi cabeza lo escuchado y con dificultades encuentro la razón de mi desosiego; Sánchez habla bien, su discurso es emotivo y potente, si te dejas llevar por su voz bien modulada y su imagen realmente atractiva, podrías acabar aplaudiendo en pie, con el corazón henchido de esperanza, pero ni siquiera en su atrayente idea de firmar un nuevo contrato social aparece identificado el enemigo el contrario, como si se tratase de hacer las cosas de otro modo, pero sin cambiar ninguna.

Este PSOE plantea distribuir de otra manera, más social, más respetuosa con las personas, lo poco, poquísimo que la situación actual (un modo extraño de referirse a la creciente dictadura de unos mercados obsesionados por el corto plazo) deja en las manos, cada día más débiles de los políticos.

No hay en su discurso, ni en su proyecto un diminuto acto de rebeldía contra la realidad, más allá de las decisiones de reparto del actual partido en el Gobierno, Sánchez se presenta como quien hará las cosas de otro modo, pero dentro de la realidad que asume como inevitable e indiscutible, él tomará otras decisiones en el patio de la cárcel global que controlan quienes mandan, porque en su planteamiento no cabe alzarse contra ellos.

No se si odiar o dar gracias a las cuerdas que me mantienen sujeta a este mástil de desconfianza, sin duda seguir con los ojos ciegos este canto de sirena sería sencillo, seguro, fácil, solo sería necesario olvidar el artículo 135, el acuerdo TTIP, la sumisión a una Alemania convencida de su superioridad moral, los preferentistas, los desahucios, la liquidación por saldo de lo poco público que nos queda.

Creo que el dolor y la pérdida que llevamos en la mochila merecen algo más que un cambio de color en el sayal que vestimos, una oportunidad de luchar por ganar un cambio con mayúsculas.

3 comentarios :

  1. PSOE, Congreso de Castilla León, Pedro Sanchez y yo recordando a Mina. "Parole, parole, parole, parole, soltanto parole, parole tra noi"

    Cariños, Pilar.

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  2. Algo así como una bonita música sin letra, me temo

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  3. El otro día comentaba con unos amigos lo mismo, los cantos de sirena que parece que escuchamos cuando vemos a Pedro comparecer, porque es innegable que al menos tiene carisma y algo más de sangre en las venas que el presidente actual, el anterior y el anterior, y eso, buena planta.
    Y también asusta, pensar que gente pueda dejarse llevar y votarle sólo por estos motivos, que hay mucho borrego idiotizado.
    A mí todos me parecen el mismo perro con distinto collar, y ya no me fío de nadie, lo cual me produce una enorme desesperanza. En fin...

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