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VUELTA A EMPEZAR

Acallada, casi escondida entre las relucientes noticias, el detallado desgrane del abuso y saqueo de Caja Madrid por unos hombres armados de tarjetas de colores, encuentro esta noticia tan pequeña y humilde que casi me atrevería a afirmar que llena el aire de olores viejos y devolviéndonos al pasado.


Los Montes de Piedad incrementan su actividad en más de un 8% con respecto al año pasado, más de 350.000 personas han acudido a ellos, como en las viejas películas en sepia a "empeñar las joyas de la familia" para hacer frente a todo tipo de obligaciones.

Me parece una noticia tan triste, tan fría y dolorosa que de repente me molesta el ruido mediático de la corrupción desenfrenada, me ofenden especialmente los "no lo sé" "yo de eso no entiendo" de Blesa y Rato, el discurso vacuo del PP ante la penúltima consecuencia penal de los papeles de Bárcenas, el baile de millones de Pujol jr. de Andorra a México y tantas y tantas noticias que casi empiezan a dejar de serlo para convertirse en el espectáculo tragicómico de una realidad paralela como representara ayer con una maestría reseñable El Intermedio del Gran Wyoming con la Bárcenas Fan Awards

Volvemos al pasado, los Montes de Piedad nacieron para proporcionar apoyo económico a quienes no existían para la banca tradicional, para ofrecer a l@s pobres una oportunidad de empeñar lo poco que tuviesen para salvar el abismo del cada día y desde ese primer planteamiento fueron creciendo y desarrollándose hasta crear a su lado, a su sombra, las primeras Cajas de Ahorros, entidades que promovían el ahorro entre los trabajadores.

Después el mundo comenzó a girar deprisa, los trabajadores a alejarse de las penurias propias de Los Miserables, a obtener sueldos más dignos y conquistar derechos, de modo que los Montes de Piedad se convirtieron en anacronismos propios de las canciones de tuna y las Cajas en actores importantes en el escenario económico, y de nuevo un nuevo giro de la Fortuna, su volumen de depósitos y la fragilidad de sus "dueños" las convirtieron en presa fácil de carroñeros disfrazados de políticos y economistas que olvidaron su razón de ser y cruzaron todas las líneas rojas posibles. Las Cajas convertidas en bancos de nadie se usaron para dar y regalar sin control ni más criterio que el beneficio a corto plazo, con el resultado que conocemos.

Pero la vida siempre encuentra el modo de seguir, aunque sea volviendo atrás, lástima que los implantes de ahora no sean de oro.

6 comentarios :

  1. Eso de llamarlos Montes de Piedad no fue muy afortunado. ¿Piedad? Era empeñar algo valioso y cargado de connotaciones sentimentales a cambio de una propina. Vender tu alma de saldo. Es normal que te entristezca esta notícia. Es que no es para menos.

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    1. Piedad era en sus comienzos, cuando prestaban sin interés, luego...fuñe cambiando pero en todo caso eran la última esperanza para aquellos que no podian ni siquiera entrar en un banco.

      Triste por lo real que es.

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  2. De Montes de Piedad el que sabe un rato largo es Rodrigo Rato.

    Besos.

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  3. Pero ¿aún existen los Montes de Piedad?, pensaba que se habían transformado en tiendas de "todo oro", por cierto, tiendas que surgieron como moscas y que han ido cerrando, entiendo que, conforme el oro desaparecía de las casas.

    Saludos.

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    1. Nunca dejaron de existir y hoy son la única alternativa de muchos, demasiados que viven a la última pregunta pero luchan por el día siguiente.

      Realidades como esta, duelen

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