,

PÓKER DE FAROLES

Cuando el Gobierno de Mariano Rajoy le fue cerrando las puertas a Artur Mas, dí por descontado que estábamos asistiendo a una de esas grandes partidas de póker que el cine ha hecho famosas, en una esquina el joven valiente y atolondrado jugándose su futuro y en la otra el profesional que sin alterarse, va llenando la atmósfera con el humo azulado de su puro.

Rajoy tirando de poderío legal, de Consejo de Estado y de Tribunal Constitucional frente a un Mas atrapado entre su necesidad de mejorar la financiación y el independentismo de Junqueras. El segundo pide cartas y el primero asiste a cada apuesta, pero la partida se tensa y al poderoso se le descubre el farol.

Y es que el farol requiere cierta actitud y Rajoy es jugador de Tute, de Tute cabrón para más señas, dónde lo que importa no es ganar o perder sino no quedarse en medio.

(que la mano de Mas no dá para ganar en una mesa decente, 
es ya otro asunto, farol sobre farol)

4 comentarios :

  1. En esa mesa solo se sientan tahures profesionales y jugadores de ventaja,que hacen trampas, imponen sus reglas de juego y apuestan con dinero que no es suyo. En esa partida perdemos todos.

    ResponderEliminar
  2. No soy jugador de cartas, pero como bien se ha dicho, perdemos todos.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por motivos diferentes, pero sin duda.

      Un beso

      Eliminar