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RESACA CATÓDICA

Ya es martes pero todavía tengo la cabeza embotada de TV, el pasado fin de semana dediqué (en mala hora, lo sé, pero hay vicios que cuesta perder) buena parte de la noche a ver televisión, el sábado combiné Telecinco con la Sexta en un totumrevolutum de PresidenteMonago, corrupción, periodistas que insultan y agreden mezclados con quienes ensalzan su profesión, políticos que solo cabe imaginar que han perdido la porra y acuden a defender lo indefendible sabiéndolo lo inútil de su actuación, economistas estrella y famosos de capa caída (el momento Ramoncín no tiene precio) y el domingo me preparé un combinado de la Sexta y Cuatro, dos partes de política por una de conversación sobre el Chester, aderezados con toques de Twitter.



Y como los niños impresionables tras una película de miedo, aún cierro los ojos y escucho en mi cabeza mensajes contrapuestos; el PresidenteMonago tan capaz de cambiar de discurso en marcha como de referirse a sí mismo en tercera persona, no entiende que es un chivo expiatorio, que lo suyo ocupa más espacio por los elementos folclóricos (isla
paradisiaca y mujer hermosa), pero que no tiene nada de especial, por mucho que haya sido bombero, se pague la luz y agite sin mostrar papeles que no demuestran lo indemostrable. Lo de los viajes es sencillo, PresidenteMonago, les dejamos dotarse de un sistema opaco y sin control, porque como  se sacrifican por nosotros, ustedes lo valen

Pero el tiempo ha pasado y  ya no nos parece tan bien que vivan a nuestra costa con descaro y descontrol, simple y de sencillo arreglo, aunque no se quiera ver (PP y PSOE se ponen de acuerdo en un sistema que NO responde al sencillo esquema de: ¿Quién? ¿Dónde? ¿Para qué?)

El PresidenteMonago se replica en la Sexta como telón de fondo al penoso debate de la periodista que publicó los datos que no parecen llevarle a la dimisión y el director de La Razón, lo que me impulsa al cambio de canal y al no menos triste intercambio entre MAR (Miguel Ángel Rodríguez, que mala tiene que ser el hambre) y Juan Carlos Monedero de Podemos. Tampoco aquí hay color y sí mucha dosis de vergüenza ajena.

Hago un esfuerzo por abandonar el asunto de los viajes y se me aparece Ibarra asegurando que él no es un servidor público, o acusando a los otros de querer ganar para quitarles el sitio. Ni el tono moderado de Ada Colau ni la mediación cuidadosa de Jordi Évole consiguen rebajar las notas de acidez y amargura que provoca ver en qué se han convertido aquellos que tanto hicieron.

Se prepara Pablo Iglesias para un duelo con Ana Pastor en el que la única victoria posible es seguir vivo, más tras la tormenta que desató en Twitter su anuncio de un Gobierno de los mejores, que ofendió mucho a quienes defienden un gobierno del pueblo en el que las responsabilidades se asuman casi por sorteo, ignorando el mérito o la capacidad, como si la igualdad debiera significar que cualquiera puede haber bien cualquier cosa.

Me rescata el exalcalde de Medellín afirmando que su programa de gobierno, el que llevó al poder a una candidatura ciudadana, lo elaboró un equipo de gente formada y comprometida y se sometió a la aprobación de un pueblo harto de corruptos, que salió ganando. Retoma su puesto Esperanza Aguirre y sus exámenes orales amañados, lo que los hace no solo más ridículos sino mucho más peligrosos; lo que vimos ni siquiera puede achacarse a los nervios del directo (no soy una perra judía, corromperse es una opción como vino o cerveza…)

Pablo Iglesias se defiende de Ana Pastor que persigue declaraciones sólidas y manifestaciones inmutables, mientras muestra al desnudo filias y fobias poco defendibles a la luz de las realidades presentes. Sigo prefiriendo un programa en formación con objetivos y dudas antes que una sólida e inamovible mentira, pero la libertad sabe a veces a soledad y a miedo.

Menos mal que al fondo Maria Belón, superviviente del horror del tsunami, confiesa a un Risto visiblemente afectado que ella cree en el amor, en el amor que mueve montañas, y eso me salva.


Demasiadas palabras, demasiada impudicia, demasiada mentira, quizás debería cobijarme en el hueco de tus brazos y esperar con los ojos cerrados a que nos lleve la marea.

16 comentarios :

  1. Veo que estás hecha toda una adicta a "la caja tonta" (es broma) Yo los sábados me suelo quedar con la sexta, pero está muy bien eso que tú haces, para contrastar. A veces se siente vergüenza ajena...madre mía, eso del ensayo de los candidatos...pero no creas, está bien, porque en cuanto bajan la guardia se destapan solitos: perro judio, por dios, si es que no dan una. Lo de Monago a mi no me choca nada de ese hombre, creo que ya te lo comenté, es el clásico oportunista. De todos modos piensan todos estos ¿Casta? que nos chupamos el dedo. Lo de Pablo Iglesias yo lo veo bien; si empieza a matizar ahora el discurso pierde fuerza, y aún no están en campaña. Lo de Sergio Fajardo, no sé, y tan ideal no será; alguna cosa le habrá fallado. Pero bueno, creo que vienen días intensos de noticias...Lo de podemos, si llegan al poder...ya sabes, dicen que el poder corrompe. Pero de momento mantengamos la ilusión.

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  2. Como a ti, también me sorprendió que Rodriguez Ibarra dijera que el no era un servidor público, si todos los políticos tienen el mismo punto de vista ya no me sorprende nada de todo lo que se está viendo.

    Igualmente coincido contigo en el hecho de preferir un programa en formación y con dudas que eso otros inmutables, según sus partidos perfectos, y que van a solucionar la vida a la gente para que luego se incumplan totalmente y solo beneficien a unos pocos.

    Saludos y a ver menos televisión.

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    1. Me voy a pasar a otras opciones, menos dañinas, aunque eso de camarón que se duerme....
      un saludo

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  3. Yo, como he tenido días libres le he dedicado incluso más tiempo que tú a la televisión que no veo casi nunca. Soy más de ordenador. Las repeticiones de ciertos temas en ciertos canales me agotaba. Y si a tí te redimió el amor a mí me redimieron los humoristas como el Wyoming. Nada cambia pero al reirme me siento mejor. En fín, que vicios peores podráis tener. Y lo malo no es la televisión en sí. Lo malo es no ser crítico con lo que vemos pero no es el caso. Besos

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  4. Eso es lo bueno del gran hermano, desconectas y a acostar.
    Besos.

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  5. Pili, pásate al Salvame Deluxe, es como el Congreso pero con un polígrafo.
    No es broma, eh!, pero yo en el Congreso a más de uno le pondría unos cables en el culo, con perdón. conectado a la máquina de Conchita. Te imaginas al Monago enchufado a eso?..joder! echaría humo la máquina esa.
    Es una idea Pili, así puedes ampliar el abanico de canales. :)

    Besos!!

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    1. Pues no te digo que no, pero sinceramente si esperamos estos programas de debate político se convertirán en Sálvame antes de las elecciones generales.

      Besos

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  6. Lo mejores ver las películas de Rambo.

    Besos.

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  7. ¡¡ Menuda sobredosis !!. Lo de Rodriguez Ibarra no me extrañó, siempre se comportó como un mamporrero, y al final, lo ha confirmado. Era el sistema de "baronías" del Psoe en tiempos de Felipe Gonzalez lo que produjo tipos así. Política populachera puesta al alcance de los mas ignorantes, porque al final, cuenta tanto un voto ignorante como un voto bien informado.

    Un beso.

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    1. Cuenta lo mismo y lo llamamos democracia, no es ideal, pero no hemos inventado nada mejor, quizás en otra vida.
      Un beso

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  8. Mejor una cura de abstinencia televisiva para recuperarte :-)
    Este país está de sacudidas y espero que sean para darnos cuenta de lo mal gobernados y engañados que hemos estado durante muchos años. Necesitamos un tsunami reformador.

    Un fuerte abrazo Pilar!

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