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NO ME RINDO




...demasiado gris para vestir la casa de dorado y rojo, demasiada tristeza para sacar de las cajas los muñecos de nieve, demasiado frío para reponer las velas, demasiada pena por lo perdido para inventar unos días diferentes...



No lo saben (los muñecos, las bolas, los adornos, las luces…) pero casi se quedan abajo, en el trastero con las ilusiones perdidas y las promesas rotas. Pero renunciando a la ilusión, tampoco se ganan batallas y yo estoy dispuesta a resistir.

3 comentarios :

  1. Renunciando a la ilusión te ganan otra batalla

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  2. Sin ilusiones no merece la pena ni levantarse de la cama. Los adornos tiene que salir. Y esta navidad me la disfrutas desde ya. Pero con el espíritu verdadero y no con el de ir a castigar la tarjeta de crédito, eso no. Arriba. Besos.

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  3. Quizá haya otras formas de resistir, pero la principal es la propia. Convertir los adornos en resistencia ya es un acto de valentía.

    Saludos!

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