, , , , , , , ,

Haciendo política (en minúsculas)

Ser democráticamente responsable requiere tiempo, ganas y dedicación, lo que no deja de tener cierto aire de "cuidado con lo que pides no sea que te lo den". Como ya he contado en alguna ocasión, me he acercado a los fenómenos de cambio político que se están produciendo a mi alrededor, así he estado acudiendo a las Asambleas de Ganemos Zaragoza (una especie de montaña rusa de ilusiones, testarazos con la realidad y sorprendentes giros creativos, donde tras perder toda posibilidad, casi como en un número de magia se ha alcanzado el consenso necesario para superar viejos clichés) y a algunos actos de la línea no oficial de Podemos con Pablo Echenique al frente.


Entiendo que este cambio, si ha de ser, les corresponde a los más jóvenes, a esa generación que ha evolucionado de JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados) a mileuristas y finalmente a los emigrantes mejor preparados de nuestra historia. El futuro será suyo, deben asumir la responsabilidad; pero también creo en la necesidad de integrar a la mayoría real, mujeres y hombres de todas las edades que más allá de sus diferencias, están de acuerdo en apostar por una nueva forma de gobierno, más participativa, transparente y dirigida a una ciudadanía que no deposita el voto y se borra para los próximos cuatro años.

Y en ello estamos, leyendo mucho, comparando ideas, valorando propuestas y decidiendo, porque en estos procesos los candidatos se proponen a sí mismos y se someten al voto directo. Seguro que el sistema tradicional tiene ventajas, desde la perspectiva de vender un producto; un buen análisis de target, una perfilada estrategia y un adecuado diseño posicionan de salida mucho más alto; pero no se puede tener todo.

Tras apostar por Pablo Echenique como proyecto diferente para pensar un Aragón distinto, estamos eligiendo l@s integrantes de la lista Zaragoza en Común (nuevo nombre de Ganemos Zaragoza, que no se puede utilizar porque hay pillos de manos rápidas), para el Ayuntamiento de Zaragoza y no es sencillo, ¿quiénes son? ¿de dónde vienen? ¿qué pueden aportar? 

Seleccionar 6 de 66 me está llevando tiempo, pero reconozco que la sensación de estar haciendo es muy gratificante, otro modo de hacer, para obtener otros resultados, se lo escuché decir a Simona Levi de Partido X hace unos meses y creo que es cierto. 

Pienso en los programas elaborados de forma colaborativa y me da repelús...pero esta forma de participar aportando lo mucho o lo poco que cada un@ sabe es muy especial, quizás no llegue a ninguna parte, pero miraremos los programas de todos los partidos con otros ojos, y quizás en eso, en el cambio de perspectiva esté la clave que fundamente todos estos movimientos.

8 comentarios :

  1. ¿Porqué no va llevar a ninguna parte?, no puedes ir pensando en negativo, es lo que nos queda como solución a un cambio muy necesario, si se pierde, este país será una mierda democráticamente hablando.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es negativo sino realista, no quiero un drama si no sale ni medio bien

      Eliminar
  2. Todos deseamos lo mejor, si el cambio es bueno ¡bendito cambio!
    Pensemos en aquellos que más lo necesitan.
    Cariños y buena semana.
    Kasioles

    ResponderEliminar
  3. Creo que no estamos acostumbrados a la democracia de verdad.
    Por eso resulta dificultoso su ejercicio.
    Pero creo que valdrá la pena.

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Yo llevo media vida defendiendo esa forma de organización frente al método autoritario, sectario y nada democrático impuesto por los partidos digamos tradicionales, con direcciones jerarquizadas, dirigentes todo poderosos que se creen en posesión de la verdad, a los que hay que seguir y obedecer de manera ciega y que nos han llevado a la situación actual, yo prefiero arriesgar, además como tu bien dices resulta más gratificante y yo añado estimulante y divertido, si no llegamos a ninguna parte siempre nos queda la posibilidad de volverlo a intentar.

    Un beso, Pilar.

    ResponderEliminar