, , , ,

De un libro rojo a otro

Del libro que recogía las enseñanzas de Mao, al Pequeño libro rojo del activista en la red de Marta Peirano han transcurrido apenas cincuenta años, pero la realidad que reflejan es absolutamente diferente. 

El dirigente chino abogaba por arrinconar el individualismo, semilla en sí mismo de casi todos los males posibles, solo ahogando el yo podría llegarse al "pueblo"

Por su parte Marta Peirano, habla al individuo, al individuo digital, único y diferente que se ofrece en inconsciente comunión a la voracidad de aquellos capaces de gestionar con el mismo mimo la inmensidad del big data y el análisis de las decisiones de cada uno de los integrantes de la red de redes.

Tras un prólogo de Snowden, Marta nos recuerda que en la vida virtual la moneda de cambio no es siempre el dinero, que nunca anda lejos, sino nosotros mismos, esos datos que alegremente entregamos aquí y allá, para acceder a servicios que hace quizás un mes no sabíamos necesitar.

Si bien su objetivo es explicarnos cuales deberían ser las estrategias básicas de protección de nuestra intimidad y fundamentalmente convencer a quienes tratan con información peligrosa que la seguridad en el mundo de los 0 y 1 es un requisito imprescindible para la supervivencia, yo me he quedado con dos ideas (simple y analógica que es una)

La primera es que el Gran Hermano era un aprendiz de brujo frente a "Target" "capaz de determinar si una adolescente está embarazada antes de que lo sepa ella misma, solo mirando lo que compra".

Y la segunda, que Marta no ha hecho más que consolidar, es que cada palabra que escribo sin tinta, cada foto que hago sin carrete y cada opinión que vierto sin mediar palabra puede ser estudiada por demasiada gente, así que simplemente seguiré procurando decir lo que pienso y ser coherente, no puedo preocuparme de gustarles a todos y menos a ellos.


(Por cierto, no me cabe duda que haber comprado este libro, me ha incluido en otra lista, o quizá tan solo ha servido para confirmar lo que ya saben)

0 amig@s dejaron su opinión...¿te animas? :

Publicar un comentario