De votos y monedas


cara o cruz
Apenas quedan cinco días para las elecciones y el grupo más numeroso de entre los encuestados es el de quienes se declaran indecisos, personas que aún no han decidido a quien prestar su confianza, entregar su voto, encargar la gestión de lo público.

Y en esta ocasión no es por la falta de variedad; tenemos a los de siempre, a los nuevos, a los que caminan solos, a los que se han juntando, a los de izquierdas, a los de derechas, a los de abajo, a la gente normal e incluso a quienes se comprometen a dejar los escaños vacíos.

Dicen los psicólogos, que de la mano de los economistas se han convertido en los grandes oráculos de esta sociedad, que la indecisión nace de la incertidumbre, el miedo y el exceso de análisis. Afirman que el miedo nos paraliza y nos impide afrontar el riesgo de hacer aquello que nos ilusiona, conformándonos lo malo conocido.

Para resolverlo proponen una solución salomónica, jugarnos las decisiones a cara o cruz, ya que afirman que mientras la moneda oscila en el aire, somos capaces de saber qué queremos realmente, otra cosa es encontrar el valor para llevarlo a cabo.

7 comentarios :

  1. Pues ese es el método de un villano de cómic, el Dos Caras de Batman. De todas formas algo de razón sí tienen. Cuanto más sabemos más difícil es actuar. El detonante final de toda decisión o acción es más emotivo que racional. Si la razón prima, nos quedamos paralizados. Pero con o sin moneda, el Domingo tenemos que ir bien decididos. Un beso.

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  2. Ya queda menos para saber que van a hacer esos indecisos, aunque cuando dudas de algo que están tan claro, me entra miedo.

    Saludos

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  3. La indecisión lleva a votar siempre a los mismos.

    Besos.

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  4. No si ahora resultará que la excesiva variedad tendrá la culpa de la indecisión o de la abstención. Al final el discurso de los mayoritarios siempre encuentra un resquicio para imponerse...

    Saludos!

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  5. ¡Cierto! no hay nada peor ni más paralizante y terrible para el ser humano, que la sensación de vivir con miedo. Quizás por eso hay pocas cosas tan placenteras y euforizantes como la sensación que se siente al vencer el miedo y hacer lo que siempre supiste que debías hacer y por miedo no hacías.

    Un beso, Pilar.

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  6. Ya me gustaria tener un momento de iluminación sí. . . . .

    Guatemala, Guatepeor, Guatequenosladamos.

    Tengo las ideas claras, pero tengo la sensación de que todos me dicen lo que quiero oír, no lo que realmente van a hacer, o a dejar de hacer.

    Un beso.

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  7. Valor antes que miedo, aunque sea para equivocarse

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