, , , , , ,

La maleta de Adou

A mis hijos les hizo mucha ilusión su primera maleta, recuerdo que eran iguales, una roja y la otra azul, por mucho que me siguiese encargando de seleccionar qué y distribuir cómo, aquellas maletas eran una muestra de que estaban creciendo, aunque con algún esfuerzo fuesen capaces de meterse dentro.

Supongo que a Adou la maleta rosa en la que trató de entrar en España y que lo ha hecho mundialmente famoso le parecería la más hermosa, algo así como el baúl mágico que le permitiría reencontrarse con sus padres y su hermana en esa suerte de paraíso con el que sueñan los subsaharianos que inician el largo camino desde sus arrasados poblados.

Pero la tecnología truncó sus planes llevando a la cárcel a su padre y a la chica marroquí que la portaba, y a él a un centro para menores. 

Han hecho falta 5.000 euros, varias pruebas de paternidad, copias de contratos de trabajo, permisos de residencia y quién sabe qué más papeleos para que ayer, haya recuperado la libertad y abrazado a su madre, dispuesta a llevarlo por fin a casa.

Probablemente al juez de turno no le tiemble la voz al leerle al padre de Abou los cargos de trata de personas de que se le acusa, seguramente su abogado defensor tratará de ampliar el foco y retirar de la mente la imagen de Adou en su maleta, haciendo incapié en el esfuerzo que para la familia ha sido traerle por las malas ya que 50 euros les impedían hacerlo por las buenas, no me atrevo a aventurar el tenor de la sentencia, cómo tampoco a responder a estas preguntas:

¿dónde estaba Abou hasta que entró en la maleta? ¿quíen se hacía cargo de él? ¿cuánto les costó a sus padres diseñar este plan en tiempo, angustia y dinero? ¿quién escribe estas leyes? ¿cómo harán frente a los gastos de esta aventura con final incierto pero feliz? ¿podremos volver a contemplar una maleta sin acordarnos de él?

2 comentarios :

  1. No creo que sea el juez el que tenga que temblar o no al final. Ellos tienen que aplicar las leyes y estas son como son. Yo siempre me pregunto por el primer responsable que es el del país de salida que permite que la gente esté tan desesperada que use escapadas criminales, mafias... Aunque es cierto que la cadena de leyes absurdas es larga y nos salpica a nosotros. Tus interrogantes son comprensibles y muy humanos. Aunque la vida te habrá enseñado que no todo el mundo es tan humano o humanitario. ayyy. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Lo peor es que las únicas que tiemblan son esas personas que es ven obligadas a jugarse lo único que les queda a una incierta carta, su futuro en un lugar extraño.

    Un beso

    ResponderEliminar