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Nosotras ¿nos queremos tanto?

Vengo de leer el artículo Mujeres de Barbijaputa en El diario.es, dónde se pregunta el motivo por el que muchos de sus artículos marcadamente feministas sean comentados mayoritariamente por hombres, apuntando quizás la idea de que nosotras necesitamos sentirnos muy reforzadas para opinar sobre algo (?) y me recuerda este otro de Beatriz Serrano en el Harper's Bazar ¿Porqué las mujeres dejamos menos comentarios en la red? que se apoya en un estudio (americano, por supuesto) sobre el porcentaje de comentarios realizados por mujeres en los medios online, apenas un 25%. 

Parte del análisis coincide, a saber: las mujeres somos más reacias a significarnos, lo nuestro es más de hacer y ya se darán cuenta los demás de lo estupendas que somos y vendrán a pedirnos opinión. Y puede que sea cierto, o que esta sea una faceta de la realidad, siempre resistente a someterse al escrutinio del microscopio, pero se me queda corta.

La representación femenina es menor, sensiblemente menor en todas las áreas de decisión, en todos los espacios de opinión e influencia, habitualmente el número de mujeres a quienes se les cede la voz y la palabra es inferior al número de varones, e incluso en áreas consideradas específicamente rosas, el peso de lo masculino incluida su versión gay es muy importante.

Puedo creer que como los que mandan son hombres eligen a quienes conocen, otros hombres, para cualquier espacio, puedo asumir que en tiempos había menos mujeres con prestigio para tomar la palabra en algunos temas, puedo comprender que en puestos a los que se accede tras décadas de experiencia aún nos falte un poco para estar en paridad, no me cabe duda de que muchos hombres son machistas por convicción o tradición y tratan conscientemente de ningunerar a las mujeres, pero no consigo desentrañar el motivo por el que cuando la participación es abierta, cuando no hay barrera alguna, también ellos se posicionen de forma tan aplastante.

Rompiendo el techo de cristal
Recuerdo haberlo comentado con respecto a la participación política, incluso en formaciones en las que la paridad es obligada el número de precandidatas es sensiblemente inferior, hasta el punto de tener que descender más de cinco o seis posiciones para cerrar una lista cremallera, y empiezo a preguntarme si más allá de cierta cobardía (comprensible tras siglos de pagar doble por cada paso), no será que las mujeres no buscamos las mismas cosas, no será que no termina de convencernos este modo de ser, hacer, estar en la vida más o menos pública.

Quizás las mujeres NO necesitan explicarle al mundo a gritos lo que opinan de todo, porque les baste con hacerlo en su entorno próximo con personas que les importan, quizás las mujeres NO quieran ocupar puestos de relumbrón y se sientan más cómodas en puestos más pegados a la realización, quizás...

Sea por lo que sea al mantenernos alejadas de la vida pública, de los foros de opinión y de la política, estamos cediendo un espacio que es cubierto por el inmovilismo, asumiendo que la opinión es básicamente masculina, que a nosotras no nos interesa nada de lo que leemos, que pasamos de apoyar o discutir las ideas u opiniones de l@s demás, que no tenemos necesidad de convencer, de mostrar otro modo de entener la realidad, que renunciamos a cambiar el mundo de otro modo, así que quizás mientras diseñamos ese otro mundo en que nos sintamos más cómodas debemos hacer un esfuerzo, incluso para comentar un artículo escrito por una dulce muñeca (?) en uno de los medios digitales más pujantes. 

10 comentarios :

  1. A mí cada vez más me parece que las mujeres estamos inmersas en nuestro propio caso particular de Espiral del Silencio. Tememos ser censuradas y aisladas por no mantenernos en lo que se supone que es "nuestro lugar" y los trolls de internet (como los que le comentaron a Barbijaputa) son un caso extremo y sin cerebro de esa supuesta "mayoría" que en realidad no es tal pero que lo parece por hacer mucho ruido.

    Besos.

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  2. creo que tienes razón y que tenemos que hacer un esfuerzo, ya que, al menos esto, sí que está en nuestras manos... pero en mi caso personal, suelo comentar solo en blogs en los que me siento cómoda (como éste) y cuando tengo algo que decir, o me ha gustado mucho lo que he leído...
    cierto es que en todos estos años abriendo y cerrando distintos blogs, como mujer te diré que hay una cierta condescendencia con nosotras y eso se nota... hay ciertos temas como el feminismo que si los tocas eres atacada, insultada e incluso tratada de histérica; y al final una se cansa de demostrar cosas y se limita a escribir y comentar cuando le apetece y poco más...
    pero como te decía, sí que tienes razón en que al menos esto podemos cambiarlo nosotras mismas... así que después de leer tu blog hago firme propósito de callar menos...
    besotes!!!

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  3. Pues mujeres... Si no salis es como si ni existiérais. Esta sociedad no ve mas allá de lo que se publita. El esfuerzo de participar es necesario. Los motivos que apuntas no son excluyentes. Puede ser por eso y por mas cosas aún. Sea cual sea el motivo requiere solución.

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  4. Pues seamos libres en todo...que al fin y al cabo sólo se viven cuatro días.

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  5. Querida amiga: seamos sinceras la igualdad no existe, cada día la mujer debe abrirse camino “contra viento y marea”. A mi edad siento rabia de que algunas mujeres sigan soportando los estragos de la cultura patriarcal, en qué nos equivocamos si al menos, creo, que las de mi generación criamos a los hijos en igualdad... El hombre, y la mujer, son fundamentales para el desarrollo de la sociedad. Los hombres necesitan aprender, revisar, aceptar la presencia de la mujer como compañera en todas las circunstancias de la vida. Siempre odié aquella frase de “detrás de todo gran hombre hay una mujer”
    Estoy harta de repetir este discurso!!!!
    Un abrazo

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  6. Es un tema algo complejo, pero coincido con algunas opiniones, en que las mujeres no han roto del todo el techo
    de cristal que la cultura machista les había colocado encima. Mas complejas son las causas que hay detrás de todo esto,
    pero por experiencia, sigo viendo viejos "tics" machistas en la generación de mujeres que ahora están en la veintena.

    Y es algo que me deja perplejo y preocupado, están repitiendo los clichés culturales, ¡¡ de sus abuelas !!.

    Un besazo.

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  7. Desgraciadamente desde que el mono bajo del árbol y se convirtió en hombre los trabajos se dividieron en dos, lo relacionado con lo público para el hombre, para lo privado la mujer, de eso hace ya unos cuantos millones de años, no es fácil romper con esa división del trabajo, aunque en la actualidad están surgiendo pequeñas grietas que enriquecen al conjunto de hombres y mujeres. He manifestado en múltiples ocasiones que esa grieta podía haber sido más grande si aquellas mujeres que alcanzan ese trabajo público se hubieran comportado como mujeres, no ha sido así, sus comportamientos han sido muy masculinos, puede que con un solo afán, escalar en la montaña machista. Una sociedad que solo utiliza al 50% de su potencial no progresará adecuadamente.

    Saludos

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  8. Tiene razón Don Emilio, las mujeres que llegan al poder no se portan como mujeres, se portan como hombres-citos...emulándolos, piropeando a los tíos, ostentando el poder...a veces hasta haciendo acoso a sus subordinados...les imitan en todo lo malo. Y hay que saber ser mujer sea donde sea.

    Besos.

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  9. Desde niños nuestras madres nos han enseñado que no hay que confiar en mujer alguna.

    Besos

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  10. El hombre es más atrevido para imponerse en los espacios públicos (no solo internet), porque de niñas a las mujeres las educan con miedo: para que piense y actúe con miedo. De niña se le enseña que ella le debe respeto y temor al padre de familia, siendo este quien tiene la última opinión y decisión sobre las cosas. Al niño se le educa igual, con la salvedad de que el niño sabe que algún día será un padre de familia. Mientras tanto ensaya esa autoridad con la hermana.

    Espero estar equivocado en ciertos puntos de mi apreciación. Tampoco quiero generalizar.

    Más saludos!

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