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A la americana

Globalización
Cada día constatamos que la globalización no es tan solo poder adquirir en la esquina de tu casa o por Internet productos de la otra punta del globo, estar al día (si quieres y el cuerpo lo resiste) de la realidad de personas que viven a miles de kilómetros sin que el idioma sea barrera (bendito traductor loco de Google), poder perder el empleo porque hay gente dispuesta a hacerlo por una décima parte y sin protestar, sino también que usos y costumbres antes ajenos y extraños se van colando en nuestras vidas.

Así estamos a punto de disfrazarnos de monstruo para Halloween o al menos de comprar chuches variadas para ofrecer a los vecinitos del sexto cuando toquen a la puerta al grito de “truco o trato”, que
Dulces Halloween
mientras no suponga dejar de comer huesos de santo ya me parece bien, y también comenzando a acostumbrarnos a ver en la tele anuncios de abogados, cómo voy a tener nada en contra quienes desgastaron los mismos bancos en la facultad que yo y además se atrevieron con el ejercicio libre de la profesión, pero más allá de la emotividad del anuncio de Casillas (supongo que a cambio de no pagar por su defensa) o el disfrute visual del más que atractivo abogado de las cláusulas suelo, el tema es preocupante.

De la misma manera que al calor de los recortes del Partido Popular de esa sanidad que luego pervierten en sus anuncios, han ido aumentando las ofertas de seguros de salud, incidiendo en la idea de la que sanidad pública no cubre tus necesidades, la aparición de estos anuncios de abogados prestos al litigio contra la injusticia pone de manifiesto que el sistema legal tampoco protege a los ciudadanos y aun cuando la estafa es obvia, palmaria y extremadamente cruel con los más débiles, si no peleas tú estás perdido, el sistema ya no te reconoce tus derechos, debes luchar por ellos.

Pagar por justicia
Tras asumir como normal pagar por salud, seguridad o educación (al menos Universitaria) el salto a pagar por obtener justicia, es sólo cuestión de tiempo, el problema es que al renunciar a que sea el sistema por el que pagamos y mucho, vía impuestos, nos provea adecuadamente, le ponemos precio a lo básico y se lo arrebatamos a quienes no pueden pagarlo.

10 comentarios :

  1. Tal como lo has retratado es el modelo de sociedad al que nos conduce el ultraliberalismo dominante. Y así será si no hay una ideología con fuerza similar que se le oponga y haga contrapeso. Hagan juego

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  2. Efectivamente las cosas van por ahí, el problema es que no todos, más bien son unos pocos, son los que pueden pagar una sanidad privada,(yo la pagaba hasta que con 60 años la prima subió a unas cantidades prohibitivas, estos no son tontos, con las edad las dolencias se multiplican), dices que no se paga por la justicia, si no me equivoco en el 2012 el PP aplicó unas tasas bastante prohibitivas por acudir a ella, es cierto que este año ha reducido algunas de esas tasas, cosa de estar metidos en elecciones.
    Saludos

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    1. Toda la razón, pero me refiero a la sensación de que debes protegerte tú porque el estado no va a hacerlo, ni en la enfermedad, ni en el riesgo, ni en la educación ni ante los abusos, el discurso es que la Ley ya no tiene más fuerza para imponerse que la que tú seas capaz de movilizar en un juzgado.
      Un saludo

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  3. Dímelo a mi que el supremo acaba de declarar ajustado a derecho el ERE que la audiencia nacional declaró nulo. Un dejavi de dos años.

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    1. Y mientras ¿quien compra el pan o paga la hipoteca? Mal vamos

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  4. Si los americanos con Obama iban a conseguir nuestra envidiada sanidad pública, ahora nosotros iremos a pasos de cangrejo hacia atrás y la perderemos. Una involución clara. Y ya lo han dicho más arriba,el ultraneoliberalismo, eso es lo que es. Pagaremos más, cobraremos menos y viviremos peor. Bueno, es la tendencia. También puede plantarse la gente. Besos

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    1. Puede, pero no sé si pinta eso o una cierta resignación cambiemos por fuera pero que sigan haciendo lo mismo.
      Un beso

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  5. Bueno, ya lo han intentado con el asunto de las tasas, como su nos pasásemos el dia poniendo denuncias en los juzgados.
    Yo empezaría a arreglar la justicia recortando los sueldos de los miembros del denostado Consejo del Poder Judicial, que son de traca, y la verdad, para lo que hacen. . . .

    Un beso.

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    1. No me parece mala idea, por empezar por alguna parte, luego podemos seguir por exigir jornada a demasiados jueces ;)

      un beso

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