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Dioses de bata blanca

ocaso de una vida
Hace tiempo que dejamos marchar a los dioses, asumimos la dureza de la realidad humana y dejamos de clamar en el desierto, de negociar con ofrendas y promesas, de encender velas y pasar rítmicamente las cuentas de un rosario para comprender la inmensidad de nuestra soledad ante la desgracia, el dolor y la muerte. 

Ya no somos niños asustados que se ponen confiados en manos de mayores a quienes suponen más sabios, ya no renunciamos a la dura belleza de ser responsables de nosotros mismos y nuestros actos, ya no nos sirve una bendición para lavar el daño, ni un símbolo trazado en el aire con solemnes ademanes para abandonar a los pies de un altar la carga de nuestras decisiones.

Hemos conseguido liberarnos de la superstición y a cambio estamos solos con nuestra libertad, nuestro dolor y nuestra culpa, ahora a nadie podemos responsabilizar de nuestros actos.

confianza en una madre
Podría decir que entiendo el dolor de la madre de Andrea, pero sé que no es cierto, yo no he parido, criado y cuidado a una hija condenada por su propio cuerpo a una vida incierta y dolorosa, yo no he llorado hasta el agotamiento viendo su sufrimiento y sobre todo yo no he vivido el calvario de decidir que ya basta y mirarla de nuevo a los ojos, dispuesta para la última batalla, yo no he vivido nada de eso y solo pensarlo hace que se me llene el cuerpo de frío y los ojos de lágrimas, pero sé que la vida no prevé que entierres a tus hijos y si estás dispuesta a dejar irse a quien diste la vida ¿Quién tiene derecho a impedirlo?

Los padres de Andrea confiaron en el sistema, su caso se planteó ante el Comité de Ética correspondiente, donde médicas, enfermeros, juristas y especialistas en bioética valoraron adecuada la opción de suspender su alimentación forzada. 

Principios de bioética
Pero hay quienes se oponen a ello con el decido respaldo de la responsable política del sistema público de sanidad gallego Rocío Mosquera, quien argumenta que "deben ser los profesionales los que decidan", se referirá sin duda a los profesionales que se niegan a dejar de alimentar a la niña, a pesar de ser conscientes de que este modo alargan una vida que solo significa sufrimiento, obviando lo que el Comité de Ética, especialmente formado para valorar tan difíciles circunstancuas y mucho más capaz de adoptar una posición objetiva (si es que se puede ser objetivo asistiendo al terrible momento que Andre y sus padres están viviendo). La Consejera se parapeta tras un frío  "no hay ensañamiento terapéutico" y que atender la demanda de los padres supondría practicar la "eutanasia activa" (confuso término con el que se define la actuación que provoca directamente la muerte). Sobre la crueldad de prolongar el sufrimiento, sobre el dolor que sufre Andrea, sobre el valor de una madre dispuesta a luchar por acortar la tortura de la  muerte de su hija, sobre eso, la Consejera popular no dice nada.

Si la situación se estanca, la decisión pasará a un juez, de una bata blanca a una toga negra ¿tan difícil es asumir que somos adultos capaces de tomar nuestras propias decisiones y asumir la carga que suponen?

15 comentarios :

  1. Hoy, dos personas a los que les tengo un gran respeto han hablado sobre el particular, han sido el periodista Iñaki Gabilondo y el Juez Calatayud, ambos han vivido de cerca el mismo problema que está padeciendo Andrea y sus padres, espero que a corto plazo no sea necesario que tengamos necesidad de pasar por una situación traumática como esa para aceptarla. Ya sabemos que en nuestro país la Iglesia tiene mucho poder y que esto no lo acepta, ¿hasta cuando les durarán, aquellos que legislan, esos miedos?.

    Saludos

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  2. Ese es precisamente el peligro: que seamos adultos capaces de tomar nuestras propias decisiones. ¿Cuánto durarían los gobiernos actuales si fuésemos de verdad adultos?

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  3. Cuanto sufrimiento antes de que el sentido común se manifiesta y se legisla con cordura. Cuantos mártires cuesta aceptar cada ley de este tipo.

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  4. Cuando criticamos o nos compadecemos de los islamistas por su irracionalidad o su arbitrariedad no sé si somos conscientes de cuánto dependemos de los dogmas religiosos en nuestra vida cotidiana. Tenemos una teocracia que condecora a vírgenes y cristos y les enconmienda la política nacional y aprueba leyes con nihil obstat

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  5. Quiero para los demás, lo que reclamo y exijo para mí. Derecho a una vida digna y derecho a una muerte digna.

    Un abrazo pilar.

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  6. El tema esta en que nadie quiere cargar con la responsabilidad de tomar esa decisión por lo que le pueda pasar luego. Los funcionarios no tienen claras sus competencias o no quieren asumirlas y escurren el bulto.

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  7. Lo más triste es que ni nos dejen morir en paz. Somos más humanos con los animales que con nuestros congéneres.
    Un abrazo amiga

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  8. Que cosas más tristes, entre falsas religiones, y malos mandatarios "apañaos" vamos.

    Besos

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  9. Dicen que no hay mayor acto de amor que la renuncia. A estos padres sólo queda acompañarlos en sus decisiones, sean las que sean, porque ni idea, como tú dices, de lo que han pasado y están pasando.

    Tiene (maldita la) gracia que naciendo por aquí, podamos vivir más años, y también más días de los que, en este caso un maltratado cuerpo, pueden resistir. Alimentando un cuerpo que ya ni quiere ser alimentado. Maldita la gracia de que nuestra sanidad sean alas, y también cárceles.

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  10. Cuando salen a la luz casos como el de Andrea y sus padres siento vergüenza pero también mucho miedo. Vergüenza porque todavía hoy día hay quien sea capaz de pasar por encima de tanto dolor para colocarse la medallita de "persona de bien" y reciba su ración de palmaditas en la espalda y ahí quede ese, no pasa nada; pero mucho miedo porque en el barco de Andrea estamos todos. Quien dice un hijo dice unos padres, un familiar, nuestra pareja o nosotros mismos. Y ya luchamos todos bastante en vida para que cuando nos toque que nos dejen ir, sea como personas y no como ganado. Porque hasta en ese momento, somos su excusa para creerse superiores a todo.

    Besos.

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  11. Aunque el paciente muera, el medico pasa la factura.
    Y si hay negligencia entre ellos se apañan.

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  12. no puedo imaginar lo doloroso que tiene que ser tomar una decisión como esa, y que te salgan con lecciones de ética, moralidad, y demás... y no te dejen dejar ir a quien quieres tanto como para no querer ver sufrir...
    en fin... que es una pena que una decisión así de jodida de tomar tenga que pasar por tantos comités, por los medios de comunicación y hasta por un juzgado...
    tu post, impecable.
    muchos besos!!

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  13. Completamente de acuerdo con el post y los comentarios. ¡Para cuando el sentido común! Saludos.

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  14. Hoy domingo la única verdad es que hay una niña sufiendo para nada.
    Duele

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  15. Los mismos que mantienen con vida a Andrea contra la opinión de sus seres queridos que ya se encuentran completamente desgarrados son los que nos cuentan que ellos no son políticos. Esta crueldad que alarga la tortura de una niña irreversible y de sus familiares, por qué lo hacen entonces. También Andrea se va a llevar alguna lágrima mía. Y un beso para tí.

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