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Librerías, qué lugares

La pantera rosa (Zaragoza)
Hoy Viernes 13 se celebra el Día de las librerías y quizás la coincidencia no sea tan desafortunada como parece, porque si bien es cierto que ningún espacio produce menos miedo que una librería, la situación por la que pasan es más que tenebrosa.

Los cambios tecnológicos han provocado una revolución en el modo en el que leemos y también en la manera en la que nos informamos sobre qué leer.

Librería Portadores de sueños Zaragoza
Reconozco que cada día me resulta más incómodo leer en papel, ya no sé qué hacer con las hojas que voy pasando, me pesa la mano, no encuentro postura, no puedo subrayar sin dejar indeleble marca y cuando no alcanzo el significado de una palabra tengo que levantarme a buscar el diccionario; el resultado es que salvo los libros de gran formato o los que contienen ilustraciones (una perdición para mi bolsillo que me pone contra las cuerdas a la hora de encontrar un hueco en casa) leo en digital, reparto obras en el teléfono y el ebook y cualquier momento robado al tiempo me sirve para volcarme en otros mundos, así que ¿cuándo voy a la librería?

Libería Cálamo Zaragoza
Antes requería del olfato y el gusto del librero que me conocía para elegir entre la multitud de nuevas obras que se presentan cada día coqueteando desde atractivas portadas, pero ahora sigo un par de blogs sobre libros (entre ellos El Buscalibros, claro) y la lista de los pendientes crece cada mes, sin duda la charla en la tienda era muy agradable, pero no me parece justo hacerle perder el tiempo a quien no va a ganar nada con ello.

Es cierto que algunas librerías están apostando por unir lectura, aprendizaje, debate y presentación de libros convirtiéndose así en un espacio cultural más atractivo, pero si no puedo adquirir allí el producto en el formato que prefiero me siento un poco "aprovechada" y no termino de estar cómoda ¿no podrían descargarse allí los libros?

Sin avanzar, temo que se conviertan en reliquias, preciosas reliquias. 

8 comentarios :

  1. Yo personalmente me quedo con el papel, y mis libreros y sin dudarlo, tras haber probado ambos.
    Y por más de mil razones.
    Sólo espero que no ocurra con el libro lo mismo que ocurrió con el vinilo, y que del día a la mañana y sin comerlo ni beberlo, las librerías sean piezas de coleccionistas o museos.
    Saludos, Pilar.

    Me jode que piensen por mí, que decidan lo que es más funcional, más práctico o no, el lado aséptico, el concretismo, el facilitarme la vida (sin yo verle las ventajas), y/o la uniformidad a la que quieren llevarnos, y que muchos, o una multitud comparten, pero que va, y yo, no comparto. Es más, lo considero un ultraje.

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  2. Yo de momento sigo teniendo problemas con el digital. Prefiero el papel. Aunque los alterno. Curiosamente este se mantiene y ha ido incrementándose este año. Pero es cierto que todo tiene un final. No nos van a durar estos libros para siempre. Como muchos oficios que ya ni recordamos. Lo que no desaparecerá es el libro. Un beso y buen finde.

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  3. Antes compraba libros usados, hoy los descargo gratis. Por otra parte, mis hijos no saben leer, hice hasta lo imposible pero nada, tengo una gran cantidad de libros y tendre que dejarlos en alguna biblioteca publica, quizas por ahí aparezca un despistado y disfrute de mis libros.

    Besos

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  4. Calculando a ojo tendré más de dos mil libros en papel. Es obvio cuál es el problema: el sitio. De hecho hubo un tiempo en que dejé de comprar precisamente por no saber dónde colocarlos. Y releí varias veces los que ya tenía, porque leer es, más que un vicio, una necesidad.

    Hoy tengo una enorme cantidad de libros digitales... pero enorme de verdad. Al principio me propuse comprarlos con la ilusión entre otras de que no ocupaban espacio y de que serían más baratos. Hoy, desengañada en cuanto a los precios (los de última hornada rozan los 12 euros en digital y 25-30 en papel... una auténtica automuerte lenta), me conformo con los digitales que ya tengo y que sé es imposible me los lea todos (tendría que tener tres vidas).

    Yo era ratón de biblioteca con carnet y todo. Al igual que tú Pilar, yo era casi amiga de mi librero. Eran buenos tiempos y mejores lecturas. Lo del olor a libro nuevo siempre me ha parecido una tontería; ¿y el tener un viejo libro en las manos no es bello?. Todo eso y más se ha perdido. Y las editoriales, con sus precios, no ayudan precisamente a su recuperación.

    No será qué será de mis más de dos mil libros, como tampoco será del resto de mis cosas. Hoy día se consideran trastos.

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  5. Creo que se entiende, pero por si acaso... mi último párrafo anterior debería empezar por: "No sé qué será de mis...".

    Un error por las prisas. Disculpas.

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  6. El pasado 24 de octubre fue el día de las bibliotecas y en mi blog me hacia esta pregunta ¿resistirán las bibliotecas los cambios que se están sucediendo en el mundo de la información y, más concretamente en el mundo de la edición electrónica?, creo que lo que decía allí sirve lo mismo aquí, las librerías sufrirán cambios, ya no están ellas solas para vender un libro, se pueden comprar por Internet y hasta te los llevan a la casa, tienes a autores literarios que con sus blog te informan y asesoran de la calidad o no del libro que quieres o no comprar, el librero, esa persona que sabia de libros, algo que en los grandes almacenes desconocen, ya no es necesario, el mismo libro de papel ya no será útil, acumula polvo y suciedad en la casa, ahora te enchufas a un ordenador y puedes comprar el libro que desees, en la actualidad la diferencia entre un libro en papel y uno electrónico es poca, con el tiempo se ampliará esta diferencia, si todo lo anterior fuera poco, ¿que hacemos con los miles de libros que están volando por la red al alcance del que quiera leerlos.

    Dije en su momento que en casa he tenido más de dos mil libros que, por falta de espacio, hoy los tengo metidos en el garaje, ni las ONGs los quieren salvo que sea yo el que me gaste el dinero y envíe el paquete a ese mundo que lo necesita, sin embargo hoy, en la nube, dispongo de una biblioteca de más de 40.000 libros que no leeré ni viviendo 100 años más, y eso que ahora gracias a esas facilidades leo más que nunca.

    Saludos

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    1. Olvidaba comentar que efectivamente están surgiendo un nuevo tipo de librería especializadas propiciada por gente bastante joven, juegan con la idea de que sean centros de reunión, de debate, conversación, incluso hay propuestas de café librería, bar librería, donde en torno a un café o una cerveza estás leyendo un libro, no se que éxito tendrán me gustaría que lo tuvieran, de todos modos a mi me gusta leer un libro en casa y a veces lo acompaño con ese café y ese buen vino.

      Saludos

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  7. pues yo soy una enamorada de los libros en papel y de las librerías... y quiero pensar que no desaparecerán... aunque no descarto un mundo postapocalítico rollo mad max en el que en vez de buscar gasolina busquemos libros de papel de contrabando y de segunda mano...
    pero que prefiero que no desaparezcan...
    claro que le veo el lado práctico al e-book, y quizás por eso me resisto a probarlo... por si acaso...
    besotes!!

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