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Una imagen, mil arcadas

Hubo una época, cuando yo compraba El País (antes de que dejase de ser un medio libre y se convirtiese en el vocero de su amo -sea quien sea su amo- y echase a periodistas valientes, profesionales y dignos además de dotados para el noble arte de contar) que esperaba con impaciencia su Semanal para perderme en la imagen que proponía Juan José Millás, apenas unas líneas sobre una instantánea pero tan certeras que estimulaban al lector a mirar en profundidad.

De él me he acordado al contemplar esta fotografía de la Agencia EFE en la que el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, saluda a la ministra de Fomento tras la inauguración de la Terminal de Contenedores de Tenerife, en junio de 2013. No recuerdo haberla visto entonces, pero es tanta la información que procesamos que quizás se escapase. Ahora la recupera El Diario.es para ilustrar el primero de una serie de artículos sobre los "contratos fantasma", un nuevo escándalo en el que nosotros pagamos y alguien se lo lleva muerto, una modalidad más de esta nueva alquimia que convierte en privado lo público.

No puedo dejar de mirarla.


En primer término Ana Pastor, ministra de Fomento del Gobierno de Rajoy, una de las pocas mujeres de su gabinete y de las mejor valoradas, ofrece su mano al empresario Juan Miguel Villar Mir, responsable de la ejecución de la obra (y cuya biografía incluye un marquesado, el Ministerio de Hacienda, una candidatura fallida a Presidente del Madrid y cómo no su paso por el Colegio de El Pilar de Madrid) que se inclina a besarla. Al fondo dos autoridades (supongo) aplauden.

Me he pasado toda mi vida profesional adelantándome a dar la mano extendiendo el brazo lo suficiente como para dejar claro que no proceden besos (que a mí besar me encanta, pero en mi vida privada y a quien deseo) aunque sea una mujer, y creo adivinar en la postura de la ministra el mismo ademán, así que es él quien lejos de interpretar adecuadamente el gesto coge su mano derecha, la gira y sujetándola con la izquierda procede al beso

Ese beso que recuerda al debido a la alta curia (en el anillo), o a las damas de mucha alcurnia (miles de imágenes de la Reina Sofía tirando del brazo para impedir culminar el gesto desfilan por mi memoria) ¿Qué sentido tiene? ¿Acaso pretende ser galante? ¿Mostrar sumisión a quién te enriquece sin medida?

No vemos la expresión de la otra mujer de la fotografía y me entretengo pensando en si ya ha sido saludada por el marqués o se prepara para lo que se le viene encima sin dejar de darle vueltas al final de La Regenta.

"Había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de una rana"

11 comentarios :

  1. Es difícil no compartir tus palabras cuando eres mujer y esperas que, en tu vida profesional los interlocutores se atengan a la profesionalidad y se dejen de pamplinas. Pero además este Villar Mir no se ha perdido ni uno solo de los asuntos turbios ocurridos en las últimas décadas, que no en vano el anterior rey le obsequió con un marquesado a medida en gratitud por los servicios prestados. Miras esa sonrisilla cardenalicia, esa inclinación como de soslayo y sientes, efectivamente, el vientre viscoso y frío de una rana.
    Besos, guapa.

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  2. Me imagino que sabes lo último de El País, ha despedido al periodista Miguel Ángel Aguilar por criticar al periódico diciendo en el The New York Times que "Los periódicos están en manos de los acreedores" y que los buenos periodistas están huyendo de el.
    En cuanto a la voz del periódico la tienen:el BBVA, el Banco Santander y Telefónica que son los que se sientan en el Consejo de Administración del diario.

    Saludos

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    1. En cuanto a lo que representa la foto, no lo comento porque me produce asco.

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  3. Qué buena lectura, Pilar, me he reído desde el título. Y me ha cogido también un bastante de asco. Hay algo de bruja en ella y algo de buitre en la actitud y la nariz del pájaro inclinado. La foto es fea. O los que hay en ella. Parece una escena de película entre dos malvados aliándose.
    Y desde luego, qué gran sección era esa de las fotos. Es de lo mejor que escribía Millás, superior como articulista que como novelista. Un beso
    P.D. Lo que ha pasado en "El País" es de atraca. Recuerdo a un director de periódico que me decía que él soñaba con trabajar ahí porque era el mejor periódico. Pero lo dijo en 2004. Hay sueños que no merecen la pena.

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  4. Se te ha "olvidado" añadir en el curriculum de el señor besamanos que está imputado por la concesión de un hospital en Baleares (creo recordar).

    En cuanto a la foto... no veo yo a la ministra muy asqueada con ese servilismo inclinatorio, o al menos su rostro no lo demuestra.

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  5. Hay Pilar en manos de quien estamos? Y lo que es peor, ¿en manos de quien acabaremos? ¿Por que se les sigue votando?
    En fin, es lo que hay.
    Un besote

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  6. Ufff!!! me parece Montgomery Burns el jefe de Homer. En lo que se refiere a la ministra se debe pegar esa sonrisa con superglú al salir de casa es la misma en muchas imágenes.
    Un abrazo Pilar

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  7. Con la frase final has coronado tu magnifica entrada. Eso de besar las manos a las damas, y lo de las damas tendría que entrecomillarlo ya está pasado de rosca, y ahora en estos tiempos resulta chabacano, molesto, ordinario y hasta de mal gusto. Y mucho más feo queda si cabe, entre borricos, porque además de borricos, son feos, pero feos con huevos. Ya se le has besado la mano bastante a los curas, para que a estas alturas, andemos todavía baboseando por ahí con semejante gilipollez. Ni por eso se es más galán, ni la madre que los parió.

    Besos Pilar.

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  8. Yo ahí sólo veo un mano a mano...

    Saludos, Pilar.

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  9. Parece una imagen cortesana de unos siglos para atrás, teniendo en cuenta los personajes, ya les cuadra. El País, bien gracias, está para dar este tipo de noticias.
    Un saludo.

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  10. Prometo encontrar imágenes más atractivas.
    Besos

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