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El discreto encanto de la burgesía o porqué gana el Partido Popular

El balconing de Rajoy

Quizás fuese más sencillo explicar el surrealismo de Buñuel en esta oscarizada película que desgranar con objetividad porque el Partido Popular gana las elecciones en España tras cuatro años de políticas europeas de recortes reformas y teniendo al frente un personaje tan inconcebible como Mariano Rajoy capaz de explicarse por plasma, tranquilizar a su tesorero por SMS, marcharse al fútbol tras pedir un rescate, preguntar por la europea, afirmar la solidez de la loza doméstica o lo que es peor, cobrar más, gastar menos e incrementar la deuda.

Y no parece de recibo echarle la culpa a D’Hont porque en un modelo proporcional puro el PP resiste hasta los 100, ni a las circunscripciones provinciales ya que aplicamos la circunscripción única mantiene a su mano 104 escaños. Sea como sea el Partido Popular es la fuerza más votada a escala nacional y en las comunidades autónomas de Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, ambas Castillas, Comunidad Valenciana, Galicia, La Rioja, Madrid, Navarra, Murcia y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Aunque la tentación de explicarlo con una boutade como afirmar que "el término más buscado en Google durante el 2015 en España ha sido Gran Hermano", la realidad está muy alejada del complejo de superioridad de quienes votan izquierda.

Las conversaciones del reeegido Gómez de la Serna
Más de 7 millones de conciudadanos han vuelto a depositar su confianza en el Partido Popular, incluso el 40% de los votantes de Segovia han optado por mantener en su elevada categoría de miembro del Congreso de los Diputados al señor Gómez de la Serna a quien se ha relacionado con el cobro de unas comisiones que si bien aún no se han declarado ilegítimas por sentencia judicial firme ya le han costado la dimisión de su cargo de Embajador en la India a su socio.

No es ni siquiera posible que todos los votantes del PP se beneficien directa o indirectamente del entramado de corrupción y aprovechamiento turbio sobre el que parece sustentarse buena parte del aparato, así que tampoco es adecuado salpicar a los votantes con el barro de los votados.

Entonces ¿qué sucede? Probablemente muchas cosas a la vez, hay quien siempre vota a los mismos le vaya bien o mal sintiendo por su partido algo así como el amor a los colores del equipo de fútbol que uno no abandona por mucho que baje a segunda. Hay mucha, muchísima gente que defiende la idea de que todos son iguales, que a ti no te van a dar nada, que se meten en política para forrarse. Otros muchos convencidos de que solo la derecha, representante de las clases poderosas, puede crear empleo, esa especie de maná con la que los ricos premian el silencio obediente de los pobres.

La Iglesia de Rouco
No es posible dejar de constatar también que es España aún hay una importante masa social en las capas más envejecidas de la población con un fuerte arraigo religioso, un nutrido grupo de seguidores de la versión española de la doctrina cristiana que parece llevar tatuada la lapidaria frase “siempre habrá pobres” que lejos de empujarles a pelear por los derechos de quienes considera hermanos como sucede en latinoamérica comprende que las cosas son como son y ya ganarán el Reino de los Cielos.

Tampoco cabe ignorar (los titánicos esfuerzos por mantener un férreo control sobre ellos, lo demuestra) la importante presencia que los medios oficiales como las televisiones públicas tienen para gran parte de la población, acostumbrada a creer que si sale en el telediario es cierto y lo que no sale no existe. Amplios grupos de población que se mantiene impermeable a las nuevas tecnologías en el siglo XXI, amplios grupos de población que saben que se puede perder más y que de todo se sale con paciencia y resignación.

Mitin del PP
Esa es la población que vota PP más allá de la que sin duda se beneficia de sus políticas liberales, de la privatización de lo público, de la liviana imposición a los beneficios del capital, de su permanente coqueteo interesado con quienes reparten los carnets de los clubes exclusivos. 

Esa España que nos sorprende, esa España que nos duele requiere tiempo, pruebas y argumentos y no el airado desprecio de quienes viven en otro mundo, aunque estén al otro lado del rellano.

8 comentarios :

  1. totalmente de acuerdo contigo, menos en una cosa: yo hoy creo que sí que es adecuado salpicar a los votantes con el barro de los votados... hace cuatro años ganaron con un programa que incumplieron, pero eso ahora ya no me vale, porque quienes les han votado con todo lo que ha pasado en estos últimos cuatro años, no sé si serán conscientes, pero lo que han hecho ha sido darles una legitimidad de la que, por incumplimiento de las promesas electorales, carecían hasta este momento... han legitimado todo lo que ha pasado en este país y le han dicho al partido popular, que lo han hecho bien, y que sigan así... así que yo los hago directamente responsables desde este momento de todo lo que haga el pp si llega a gobernar otros cuatro años mas...
    y me cayo que me caliento, y hoy he decidido que lo mejor para seguir siendo una persona educada es no hablar de los resultados electorales... pero es que tu blog me anima a hablar...
    así que gracias por el desahogo... siento el comentario largo que te estoy dejando y muchas gracias por este post!!
    besotes!!

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    1. No creo que las urnas laven los delitos, como mucho sancionan o no la vertiente moral de los actos y ya sabes que la moral es tan elástica que permite a los míos lo que jamás toleraría a los otros.
      Me encanta que te explayes, de verdad.
      Un beso

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  2. Un fino análisis, como es tu costumbre. Quizá cabría añadir la falta de cultura política de muchos votantes, el temor a lo nuevo, al contrario. Muchos de nosotros no votaríamos al PP ni siquiera si hubiera cumplido su programa porque cuanto más eficaz, peor para nuestros valores. Otro tanto ocurre a la inversa. Hay quien no votaría a la izquierda bajo ningún concepto porque le suena incluso pecaminoso. Y finalmente, está el conformismo ante el poder.
    En fin, esperaremos a ver. Puede que aún nos queden sorpresas.
    Besos.

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    1. Tienes razón todavía no comprendemos realmente las reglas de este juego y es imprescindible. Será cuestión de tiempo...

      Un beso

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  3. Está claro que se vanaglorian del rodillo y el decreto ley y que la culpa siempre es del otro.

    Quizás nos cueste un poquito más, pero todo esto va a cambiar.

    Besos.

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    1. No me cabe duda, mucho es ya lo cambiado
      Un beso

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  4. El fallo estrepitoso de las encuestas no me extraña nada. Ya sabes lo que opino : el español medio miente mas que pestañea cuando se enfrenta a una encuesta. No se muy bien si por pudor a confesar lo que realmente piensa, o por ganas de enredar, igual son las dos cosas a la vez.

    Y en cuanto al resultado, creo que se ha impuesto el mensaje del miedo en ciertas áreas del país y en según que franjas de edad.

    De todas formas, se ha acabado la era de la mayoría absoluta y el rodillo parlamentario. Mariano va a tener que hacer encaje de bolillos para poder gobernar, si es que llega a hacerlo.

    Algo es algo.

    Un besazo.

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    1. Paso a paso, los cambios son de profundo calado pero costará un tiempo ver los resultados.
      Un beso

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