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Esta vez no

A pesar de contar con un carnet de baile repleto de votos al PSOE con cierto grado de tristeza y mucho de melancolía, esta vez no.  

Pedro Sánchez el cambio de carte del PSOE
Y no porque el programa que presenta Pedro Sánchez no me parezca sólido e incluso oportuno en muchas de sus propuestas (curiosamente bastantes eran descartadas por populistas o imposibles hace tan solo unos meses) y planteamientos o porque le niegue al partido el liderazgo en prácticamente todos los cambios importantes que hemos vivido, no me duelen prendas al reconocer incluso una deuda de gratitud por su apuesta valiente en el reconocimiento de derechos que hoy nos parecen irrenunciables. 

Mucho en el pasado del PSOE es digno de reconocimiento y alabanza pero no basta para ocultar una estructura apoltronada, acostumbrada a que perder signifique tan solo un tiempo en el banquillo, acostumbrados a que la balanza los impulsará de nuevo al poder cuando el descrédito del adversario crezca. Una estructura en manos de los de siempre, los que rara vez dan la cara pero controlan las listas y con ellas el poder interno; una estructura que se adapta a los cambios como si de mudar de piel se tratase pero sin mirarse a los ojos, un sistema que no vive para sino de la política en su más terrenal acepción (la que tiene que ver con el sueldo).

el pasado que no se marcha
En su historia no son pocos los fantasmas que como el de las Navidades futuras se resisten a abandonar la primera fila, olvidando que desde su momento de gloria todo ha sido engordar y perderse, fantasmas que no se arrinconan sino que se exhiben en procesión como si de reliquias milagrosas se tratare. 

Un PSOE tan partido de Gobierno que aún no ha sido capaz de reconocer que nos consideró niños incapaces de tomar la medicina voluntariamente si resulta amarga por mucho que nos salve la vida, un PSOE que no asume los errores de un Zapatero asustado que nos puso a los pies del PP más implacable, un PSOE que sigue contemporizando con los líderes de la austeridad apostado en Europa por más mercados y menos regulación apoyando el secretismo del TIIP.

Escucho a mujeres y hombres del PSOE de buena voluntad, servidores públicos de trayectoria impecable en muchos casos y me gusta lo que oigo, pero no consigo acallar la vocecita impertinente que me susurra ¿ahora sí, ahora van a dar el paso? ¿si no lo hicieron antes, cuando podían, lo harán ahora? Y es que cualquier compromiso suena a promesa hueca si se ha dilapidado la confianza.

Rajoy miente sobre la dependencia
En el  futuro, que intuyo complejo, el PSOE tendrá un papel importante pero precisará un ancla que lo sujete al suelo, a las necesidad de la gente corriente (la que ya no considera un sueldo normal los 88.000 euros del candidato), a la realidad de un país que ha cambiado y no quiere seguir pagando tributos a un pasado que aún se agita para asustarnos, y esa va a ser mi apuesta, porque ya no es imprescindible votar socialista para echar del Gobierno al Partido Popular cuyo líder no sé si será decente, pero desde luego es un impresentable mentiroso.

20 comentarios :

  1. pues estoy como tú... querría, pero no puedo... y eso, que como tú les agradezco muchas cosas, incluso al gobierno de zapatero... y no me olvido de todo lo que nos dieron, pero tampoco olvido lo que nos quitaron... así que de momento, no voy a votarles...
    sobre lo del "insulto" y el revuelo que se ha montado, que quieres que te diga, a mí, indecente es lo más suave que se me ocurre para adjetivarle... si llego a ir y a ese debate me queman en la hoguera... porque la que están liando con la palabrita no es normal, que quieres que te diga...
    y no es que mienta (lo hace hasta en sede parlamentaria) es la tranquilidad y el descaro con los que lo hace... en fin... cuatro años más no sé si los voy a poder resistir!!
    besotes!!!

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    1. Te contestaría cantando "Sólo le pido a Dios..." Vamos a enseñarle el camino a la oposición, por favor.
      Un beso

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  2. Frente a frente se encuentran dos grandes fuerzas sociales.De un lado, la burguesía,que es la clase más embaucadora y más sanguinaria. De otro lado, está el proletariado,la clase oprimida y explotada despiadadamente por la burguesía, y, al mismo tiempo, la clase que trabaja, produce, y que,sin embargo, no goza de los frutos de su trabajo.Mientras la burguesía agrupa en torno suyo a las fuerzas más regresivas y criminales, el obrero se esfuerza por ganar para su causa a todas las fuerzas revolucionarias y progresistas. La presente crisis, que ha sacudido todas las estructuras del régimen burgués. El alza de los precios y, sobre todo, la inflación, se han convertido en un medio muy apropiado en poder de los monopolios y el estado capitalista para descargar el peso de la crisis sobre las espaldas de la clase obrera. Con el pretexto de tomar medidas, los Estados elevan los impuestos sobre los ingresos de las masas trabajadoras, congelan sus salarios y, al mismo tiempo, reducen los impuestos sobre las ganancias de los monopolios. Todas estas medidas están dirigidas contra todos los trabajadores y atentan contra su nivel de vida. Los gobiernos hacen todo tipo de promesas y propuestas fraudulentas, esforzándose, también en esta situación de crisis, por acaparar el máximo beneficio, por atenuar el descontento y la indignación de las masas y desviarlas de la revolución. Mientras tanto, los pobres se empobrecen cada vez más, los ricos se enriquecen mucho más, el abismo entre las capas sociales pobres y las ricas,se ahondan sin cesar. Por eso la burguesía recurre a todos los medios para encuadrar a los partidos burgueses y los sindicatos influenciados por estos últimos, en la lucha contra el socialismo. Toda la línea del capitalismo mundial y de la burguesía de cada país, tiende precisamente a alcanzar este objetivo. La burguesía procura que los partidos revisionistas se pongan de manera abierta y por completo al servicio del capital, pero actuando con disfraces «socialistas» y luchando supuestamente para cambiar la situación, y así crear una nueva sociedad híbrida, en la que no sólo digan su opinión la patronal y las clases ricas, sino presuntamente también las clases pobres, presentándose los partidos socialistas como representantes y defensores de éstas. Los revisionistas han convertido en blanco suyo especialmente el papel hegemónico de la clase obrera en la revolución, que constituye uno de los problemas fundamentales de la estrategia revolucionaria. «Lo fundamental en la doctrina de Marx es el esclarecimiento del papel histórico mundial del proletariado como creador de la sociedad socialista.» Lenin consideraba la negación de la idea de la hegemonía del proletariado en el movimiento revolucionario como el aspecto más vulgar del reformismo. Entre los revisionistas modernos, unos intentan demostrar que la clase obrera supuestamente se desproletariza y se convierte en «coadministradora» de las empresas, y que por eso no cabe la revolución proletaria, no hace falta un régimen social diferente del existente. Otros pretenden que proletarios ya no son únicamente los obreros, sino todos los hombres del trabajo y la cultura, todos los empleados, y que por el socialismo están interesadas no sólo la clase obrera, sino también otras clases y capas de la sociedad. Por ello, concluyen, el papel hegemónico de la clase obrera en el movimiento revolucionario actual ha perdido su sentido. Los revisionistas europeos, de palabra, no niegan el papel dirigente de la clase obrera, mientras en la práctica lo han liquidado, porque han despojado a dicha clase de toda posibilidad de dirigir. Pero también teóricamente eliminan este papel, dado que defienden la nefasta teoría «del partido y del estado de todo el pueblo» En el caso de España se observa que los líderes de los partidos de la izquierda adolecen de conciencia de clase y por lo mismo no son aptos para hablar de cambio, tal como nos enseña el camarada Che Guevara.

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    1. Sin palabras me dejas.
      Gracias por la reflexión.

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  3. Es muy cierto que han tenido aciertos en el pasado. Ha sido nuestro partido más social incluso en los peores tiempos. Pero han cometido muchos errores. Tal vez sea cierto eso que comentas, el apoltronarse es malo. Desde luego ya no me engañan cambiando de líder. Apenas creo que el debate Rajoy-Sanchez del otro día fuera diferente del pressing catch, mucha torta falsa y hasta ensayada. Esta vez no. Por más que nuestro malo elegido es el mismo, el embustero Rajoy. Y con eso juegan en la campaña "echemos a Rajoy". Pero claro, hay otros modos que no pasan por el PSOE, eso también lo ves.

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    1. Esta vez no, quizás después o quizás nunca, no me siento atada a nadie y eso me hace además de libre valiente.
      Un beso

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    1. La clave está en si seguiremos comprando.
      Un saludo

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  5. ¡Qué difícil lo tenemos! Cómo pasamos factura por los errores cometidos por aquellos con los que sintonizamos y cómo engordan los otros por las injusticias cometidas a las que proclaman grandes éxitos. El abanico está abierto, veremos lo que pasa.

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    1. Hay más para elegir, al menos en eso las cosas han cambiado.
      un saludo

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  6. Siempre quedará el partido animalista...

    Besos.

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  7. El PSOE decidió suicidarse en el congreso de 2000. A partir de entonces lo único que queda es contemplar su desaparición demorada (esto no es la UCD), que durará otras dos o tres legislaturas: en la década de los 20/30, será ya un partido residual. No me dan ninguna pena.

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    1. No sé será como vaticinas, pero desde luego precisaría encontrar su principios.
      Un saludo y gracias por ti tiempo y opinión

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  8. Voy a ser breve. Por los motivos que tu has citado, y alguno más, ¡¡ yo tampoco !!.
    Para mí, poco después de Suresnes comenzaron la decadencia que les ha llevado a la situación actuál.

    Hay que dar paso a nuevas formas de ver la realidad de la calle, seguimos teniendo los mismos y viejos problemas de siempre.

    Un besazo.

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    1. Vamos a intentarlo, somos libres y ya no tenemos miedo

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  9. Yo ya voté ayer...
    Y pienso que necesitamos un cambio.

    Besos,Pilar.

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    1. Me alegro de que hayas podido, todas las voces son necesarias, pero algunas me saben imprescindibles.
      Un beso preciosa

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  10. Se lo que voy a votar el día 20D, con ello creo que consigo dos cosas, primero, trato de romper el bipartidismo, algo que se ha visto malo para el país; y segundo, sigo ayudando a la izquierda a que el país pueda, si así lo quieren ser gobernado desde ese ala, luego serán los votos, el juego de mayorías y minorías así como la capacidad de negociación, de la que no estamos acostumbrados, para formar un gobierno que a mi me gustaría que fuera de coalición y de izquierdas.

    Saludos

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    1. Pues crucemos los dedos por un futuro como el que planteas.
      Saludos

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