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Llaman al miedo

Ahora tú, ahora yoEscucho una y otra vez la palabra ingobernable, o sus acepciones más castizas un follón, una jaula de grillos, una locura para referirse a un más que posible escenario con al menos cuatro grupos en el Congreso de los Diputados con más de un 15% de votos, una imagen multicolor a la que no estamos acostumbrados y que se está trasladando a la sociedad como un riesgo o un peligro en el último esfuerzo por salvar el bipartidismo.

Lamentablemente la campaña electoral y sus urgencias, las limitaciones de los discursos y los lemas, y la necesidad de recabar cuantos más apoyos mejor, están impidiendo a los partidos nuevos presentar este escenario como la oportunidad que realmente es.

 
Llevamos años, muchos años, demasiados años, acostumbrados a un sistema de balanza o sube y baja, en el que el ascenso del Partido Popular o el PSOE lo era siempre a costa del otro y viceversa. El apoyo de deslizaba  hacia un lado u otro, en un cara o cruz que ha ido echando a mucha gente de la política (y no me refiero a los que ocupan el lado iluminado de la sala, sino a quienes desde el patio de butacas decidimos quien sí y quien no) por no sentirse cómoda en tan estrecho margen.


Y lo que se avecina es muy diferente, es posible que los números salgan de muchas maneras, que se alcancen 176 votos a favor en primera vuelta con la aportación de más de dos partidos, que se invista Presidente en segunda vuelta con mayoría simple, que se acuerde un gobierno de varios partidos al uso danés, o que se opte por un gobierno en minoría y apoyos cambiantes según los temas a abordar…muchas opciones, mucho debate y sobre todo mucha negociación, mucho acuerdo.
acuerdo a varias bandas = seguridad y estabilidad

Este escenario que puede ser ilusionante se está mostrando como un peligro, un riesgo,  un absurdo incluso, porque más allá del extraño concepto de vieja política se encuentra el pensamiento antiguo: el de la negociación perdiendo, el del ahora se hace lo que yo quiero y ya lo cambiarás cuando llegues tú, el de conmigo o contra mí que deja fuera siempre a los mismos: a nosotros sometidos al vaivén que explica porqué desde los de la Moncloa aquí no ha habido un pacto para asegurar lo que importa: la educación, la sanidad, la justicia, los servicios sociales, el reparto de competencias, la existencia de estructuras ademocráticas como las Diputaciones Provinciales, la financiación de las Comunidades Autónomas, la función de los medios públicos, la relación iglesia/estado...

Quiero creer en un futuro en el que representantes de diferentes sensibilidades políticas lleguen a acuerdos que nos beneficien a todos, en un futuro dónde no quepan acuerdos bajo el mantel y en el que se niegue espacio en la mesa a quienes sin presentarse a las urnas pretenden mangonearlo todo a su beneficio ¿y tú?

12 comentarios :

  1. mueven el miedo y no saben que a nosotros lo que de verdad nos da miedo son las mayorías absolutas...
    pase lo que pase el domingo, me consuelo pensando que los próximos cuatro años, serán como serán, pero al menos espero que no tengamos que aguantar los abusos y los desplantes a los ciudadanos que provoca la mayoría absoluta...
    al menos eso...
    besos!!

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    1. Esa es la respuesta, miedo a volver, a repetir cuatro años más.
      Besos

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  2. Si la encuesta prohibida no se equivoca, en el parlamento habrá 3 partidos que superarán el 20% de los votos y otro por encima del 15%, sinceramente creo que ese es nuestro país, y que lo ha sido durante años, solo que por unas circunstancias u otras no se ha dejado asomar. ¿Que va a ocurrir ahora?, que no están acostumbrados a negociar y no va a ser fácil, pero se negociará y se llegarán a acuerdos y espero que de todo esto quien gane es la ciudadanía, ¿te imaginas que no llegaran a pactar la formación de gobierno y hubiera que repetir las elecciones?, es una opción que desde la irresponsabilidad podría darse, creo que la desilusión sería mayúscula, no creo que se de, por lo tanto soy optimista, solo lamento que IU no tenga grupo parlamentario, veremos si lo consigue y me agradaría, aunque no lo vote.

    Soy optimista y el domingo voto con ilusión renovada.

    Saludos

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    1. Sinceramente no imagino un escenario de nuevas elecciones, mira como en Andalucía, en Castilla La Mancha o en Aragón se han formado gobiernos con apoyos externos y acuerdos de investidura, al menos aquí el debate parlamentario ha recuperado el interés y se ha elevado mucho el nivel de discusión y acuerdo.
      Yo también soy optimista

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  3. Qué buena apreciación lo de la vieja política del ahora haces lo que yo quiero. Así era y está claro que a unos les van a ir peor los cambios que a otros. El debate a cuatro de hace casi dos semanas ya me hacía pensar que se preparaban para gobernar en coalición. Que se daban golpes suaves porque si los daban muy fuertes no podrían pactar después del 20. En el debate Sanchez Rajoy sí hubo un mal golpe que les ha distanciado algo pero nada irreparable. Sea como sea tenemos que votar a quien nos parezca. Sin coacciones. Es lo que haremos. Buen fin de semana que viene fuerte.

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    1. No imagino coaliciones sino acuerdos y apoyos, pero los números del domingo nos dirán qué esperar siempre y cuando no volvamos para atrás.
      Con libertad, ese es el único modo de votar.
      Un beso

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  4. Por estos lares la segunda vuelta es en el Congreso (senadores y diputados)y ocurre a veces que el tercero con el apoyo de sus contrincantes gana el trofeo cediendo los ministerios mas importantes a sus enemigo de ayer, hoy aliados. Y nada cambia. Más bien empeora todo.

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    1. Aquí nos apañamos con una vuelta y no tenemos práctica en tener más opciones que las de siempre así que ojalá sepamos hacerlo bien.
      Saludos

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  5. Está complicado lo de mañana, aunque los de a pie ya sabemos que aunque ahora parezcan todos enemigos irreconciliables (cosas de las campañas electorales), luego siempre hay un café que los reúne como amigos.

    Siempre es bueno (o eso pienso) que haya algo de variedad en los que están arriba, porque si no se apoltronan. Ahora (mañana) es un buen momento de que no solamente digan, si no que se conciencien de ello, que si no queremos, no están... o al menos están menos.

    Lo del voto útil ya lo hemos probado, lo del miedo también, así que habrá que dar oportunidades a la ilusión y la esperanza, aunque sólo sea por dar un pequeño susto a los que se creen con derecho a todo porque son iluminados de algún dios.

    Ojalá mañana sea un día para recordar en la historia de un país, el nuestro, que no se merece los gobernantes que tiene.

    Besos.

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  6. Me la bufa lo que piense el resto.
    No ha dejado de ser así desde que tengo uso de razón.
    Y espero que mañana no vote el miedo, ni el bipartidismo, ni las momias del recuerdo.
    Espero y deseo, que toda esta putrefracción cambie de manos.
    Manos que sepan que durante tiempo estuve indignada, y lo sigo y seguiré estando si se perpetúa esta fosilización.
    Me da igual saber si hice bien o mal. Si aposté incluso por algo que me genera aún hoy numerosas incógnitas, pero el inmovilismo, y lo rancio, los nodos encubiertos, los extremos solapados, así se irán mostrando con sus pertinentes caras (que no máscaras).
    Apuesto sólo por un futuro que tenga ganas de ganarle el pulso a este fracasado y resignado presente.

    Besos, Pilar.

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  7. Se huele el cambio. Da igual los números concretos que arrojen las urnas, el cambio ya se ha producido. La sociedad tardará tiempo en volver a soportar el modo de hacer política que ha admitido hasta ahora. Los movimientos del 15-M, catalizados por Podemos, han alzado la voz acusadora y todos, los nuevos y los viejos, han asumido parte de su discurso de renovación, unos de buena gana y otros a la fuerza.
    Huele a 82.

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  8. Invocar el miedo siempre es la ultima carta que les queda en la manga.

    El país y la ciudadanía han cambiado. Y les guste o no, van a tener que adaptarse a gobernar en coalición. Me gustaria creer que ha terminado la era de los abusos y de las mayorías absolutas.

    Esperemos.

    Un beso.

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