, , , ,

Violencia con apellido

Violencia escolar, machista, en el fútbol, contra los transexuales, las gordas, los emigrantes, violencia en suma contra el que se percibe como diferente, peor y más débil.


Entreverando las portadas con noticias sobre política, economía o deporte, cada día nos vamos acostumbrando a conocer que otra mujer resultó muerta (debe ser más caro escribir asesinada) a manos de su expareja, que un niño o niña sufre acoso en el colegio y ya no puede más, que unos aficionados han calentado un partido dándose de bofetadas con los del enemigo rival o se han dedicado a alentar el juego preciso y efectivo de los suyos insultando a la mujer de uno de los otros, que un grupo de jóvenes ha golpeado, vejado o insultado a alguien al deducir por su aspecto una orientación sexual no mayoritaria normalmente con la agravante de cuadrilla y nocturnidad y no en pocas ocasiones con la eximente de minoría de edad, que las mujeres con sobrepeso son habitualmente objeto de burla y conminadas a esconderse para no ofender la vista de los demás; que los emigrantes, ya nos da lo mismo que vengan por hambre o miedo, sufren la vergüenza de ser marcados, arrinconados, expropiados o maltratados por tener la osadía de negarse a morir en sus lugares de origen.

Y es tal la ira, el odio, la bajeza moral que se desprende de estos comportamientos que tendemos a levantar la vista, a saltar de página, a murmurar apenas un “qué barbaridad, qué barbaridad” sintiéndonos incapaces de hacer nada y demasiado afectados como para profundizar en el detalle morboso.

La carta del chaval que se tira por la ventana para no volver al cole, las grabaciones de quienes participaron en la batalla campal que acabó con la vida de un seguidor del Depor, los tuits transfóbicos en respuesta a la intención del Metro de Madrid de proteger a quienes son acosados en sus instalaciones, los insultos a cual más asqueroso ante la imagen de una joven con más kilos que las modelos de Victoria Secrets o los mensajes de odio a los refugiados sirios en los helados campos de Austria, revelan un rostro del mal que se alimenta de nuestro silencio, un silencio que se nutre del miedo, un silencio que no evitará que nos convirtamos en blanco de las iras de cualquier colectivo, sea por sexo, edad, color de piel, ideología o cualquier otra faceta que nos haga distintos ante quienes se saben más fuertes en las calles, las aulas, los hogares, el metro, las redes.

Eso que percibes es el olor del miedo, nuestro miedo, el mejor alimento de su violencia.

17 comentarios :

  1. El silencio es la peor arma de la Humanidad.
    Gracias a él se siguen perpetuando conductas impropias e injustas, y alimentando el miedo de los cobardes.
    En el silencio se conjuran los necios.

    Esto siempre me recuerda las palabras de Brecht «Primero se llevaron a los judios,
    pero como yo no era judio, no me importó.
    Después se llevaron a los comunistas,
    pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
    Luego se llevaron a los obreros,
    pero como yo no era obrero, tampoco me importó.
    Mas tarde se llevaron a los intelectuales,
    pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.
    Después siguieron con los curas,
    pero como yo no era cura, tampoco me importó.
    Ahora vienen por mi, pero es demasiado tarde.»

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Solo cambian los motivos o ni siquiera.
      Tengo la sensación de que vamos de cabeza a un horror, el que ya asola otras tierras y a otras gentes, un horror del que nada nos salve.
      Supongo que tengo mal martes, un beso

      Eliminar
  2. La semilla del miedo y del odio al otro está sembrada en la sociedad y se incrementó con la crisis, es más, se ha institucionalizado, vemos como los gobiernos Europeos manifiestas que pueden "robar" de forma legal, incluso encierran, para meter miedo, a aquellos que quieren ayudarles; los medios de comunicación alaban estas medidas y son generadores, en muchos casos, de la violencia, cada día más me sorprendo de esos periodistas deportivos que como con una mano dicen una cosa y con la otra provocan a la violencia de manera sutil, tienen bula, la libertad de expresión está por encima del bien y del mal.

    Hace unos días un fascista de tomo y lomo con una radio en propiedad -Jimenez Losantos- manifestó que si tuviera una lupara -aquí seria una recortá- dispararía a la gente de Podemos, no pasa nada, libertad de expresión, ¿que ocurre si un amigo de este personaje tiene una pistola y haciéndole caso dispara a uno de Podemos?, el peso de la ley caería sobre este último, lo dicho unos tiran la piedra y otros esconden la mano.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Y qué estamos haciendo? ¿Cómo paramos esto? ¿Nos rendimos? ¿Nos escondemos en casa y cruzamos los dedos para que nuestros vecinos no nos denuncien por loquesea?
      Un saludo

      Eliminar
  3. Yo muchas veces por morbo veo esas cadenas de televisión de los curas y de derechas...hablan de que los de Podemos les odian, y me asombro de la cantidad de insultos y mentiras que dicen. La palabra proetarras y frases como que son asesinos como Madero no se las sacan de la boca. Nunca les oigo hablar de piedad y comprensión tan católicos que son.
    Por otra parte creo que incitan a la violencia porque eso es noticia.

    Beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me cabe duda de que es incitación a la violencia y tengo la sensación de que cualquier chispa prende la leña que ya está muy seca.
      Un beso

      Eliminar
  4. No sé, Pilar. Dudo que mis palabras paren piedras. De hecho dudo que mis palabras sirvan como piedras para parar piedras. Y sigue lloviendo. Sí, intento evitarlas, porque me hace daño ver el daño que hacen, y porque no se me ocurre qué podría hacer que no haga para evitarlas. Hablar, y poco más. Y no escucha nadie.
    Un abrazo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa esa exactamente mi sensación y es demoledora.
      Un abrazo que reconforte

      Eliminar
  5. Pues de miedo nada. Como lectura "positiva" decir que el odio y la violencia no han ido a más en el mundo. Es sólo que ahora sí lo sabemos y lo leemos(aunque hace falta escribirlo bien y poner asesinada). Y con el tiempo quiero pensar que esa violencia irá acabando a fuerza de civilización, denuncias, condenas y finalmente una pedagogía de la paz que sí, cuesta mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quiero que tengas razón, pero las dudas son cada día más grandes, o quizás esta niebla me atonta la cabeza. Gracias por el esfuerzo positivo, sin duda ese es el camino, pero ¿será suficiente? ¿llegaremos a tiempo?

      Un beso

      Eliminar
  6. Existe un solo culpable y es la prensa. Hay programas televisivos que viven del escandalo y tienen gran audiencia. Un asesinato les da chabce para explayarse en el asunto dias y dias. Cuando mas morboso sea el asuntechi mas felices ellos.
    Los periodistas reclaman el derecho a la libre expresion, pero no existe una ley contra el acoso periodistico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si es tan sencillo, pero sin duda mucha influencia tiene y mucha "culpa" del llamado efecto contagio que ya se está monitorizando en algunos casos como en la violencia machista.
      Gracias por la visión

      Eliminar
  7. Este año la cosa va ligerita, es imperdonable que no se tomen más medidas y se haga una legislación más eficaz contra la violencia de género y cualquier otra por causa del físico, edad o cualquier otra diferencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que no importa, que hay quien se beneficia, que lo usa para sus fines, como la Ley Mordaza, o las ventas de alarmas o las empresas de seguridad o...
      Un saludo

      Eliminar
  8. Yo creo que todas estas barbaridades que mencionas, de maltrato y demás, aunque haya gente que se lucre con todo este tipo de noticias es bueno que salgan a la luz y se divulguen ya que de lo contrario, todavía se cometerían muchas más canalladas. Desde que ahora todo se sabe,o casi todo son muchas más las asociaciones de todo tipo, que se han creado para combatir y defender a todas esas personas que son maltratadas y ultrajadas. Yo pienso que el silencio no es tal, y si que son muchas las voces que se alzan contra todas las barbaridades que se cometen; lo que fallan son las leyes que tenían que aplicar castigos mucho más severos. Creo que se ha comentado por aquí también lo de la libertad de expresión, y yo siempre he pensado, que libertad de expresión por supuesto, pero tampoco se deberían pasar unas lineas rojas palabras que estos días están muy de moda y en boca de los políticos Digo esto, porque desde ayer ha salido en todas las televisiones el torero Francisco Rivera con uno de sus hijos pequeños en brazos, en un tentadero capeando a un becerrillo. Sé que la mayoría de los que pasan por aquí, no son taurinos, y reconozco que cada vez en más la gente que se declara antitaurina, y me parece muy bien. Pero como ahora quieren cargarse los toros de un plumazo, a este torero el hijo de Paquirri, lo han puesto a parid, incluso le han pedido que retire esas fotos que se ve toreando con un hijo tan pequeño en brazos. No sé si las difundiría el mismo padre o no, pero vamos da igual. Dicen que a eso no hay derecho, y que puso la vida de una criatura pequeña en peligro; estas afirmaciones son una barbaridad y burrada. Primero porque lo que haga uno en su casa es cosa de él y de nadie mas. Y segundo porque señalar y criticar a este hombre por eso me parece que son ganas de echar mierda encima y tocar mucho los cojones. Nadie, pero absolutamente nadie, va a querer a esa criatura como la quiere su padre, así que en que cabeza cabe, que si el padre supiese que corre peligro su hijo lo iba a arriesgar ni en un tentadero para cabras, ni en ningún otro sitio.

    Besos Pilar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hoy no tengo nada claro, en principio solo sobre lo que conoces puedes actuar, pero tanta barbarie ¿no la banaliza?
      Y sobre el torero y su bebé, no me parece prudente, pero él sabrá lo que hace, demasiadas cosas importantes tenemos entre las manos para preocuparme mucho de cómo presume un millonario de su habilidad con una vaquilla.
      Un beso

      Eliminar
  9. No sé qué decirte Pilar. Quizá porque también a mí han conseguido llenarme de miedo, y eso que no veo nunca la tele. Porque hasta la rabia en los ojos del mendigo que busca en los cubos de basura me da miedo. Siento que yo sola no puedo hacer nada por remediar las injusticias, y que asociarme con otros para cambiar las cosas me da hasta pereza. A lo mejor es que yo también tengo un mal día y lo veo todo demasiado complicado para meterle mano.

    ResponderEliminar