, , , , , ,

Catedral de Burgos (IV excursión desde Lerma)

Catedral de Burgos (1)
No es posible pasear en Burgos y no sentir la atracción que ejerce la Catedral, asomando desde casi cualquier punto de la ciudad, sin imponerse nunca; Patrimonio de la Humanidad desde 1984, Santa María de Burgos es una joya arquitectónica que combina el gótico francés y el flamígero con exquisita belleza.


Nacida como templo románico, hermana de la Catedral de Jaca, tras el viaje que realiza el Obispo Don Maurico en 1219 para recoger a Beatriz de Suabia, futura esposa del rey Fernando III, es demolida para realzarse a la manera francesa.
   
Catedral de Burgos (2)Resulta sencillo y enternecedor imaginar la conmoción que para el comisionado supondría encontrarse con las oraciones en piedra y luz que se levantan en Europa tan alejadas de la oscuridad y robustez de los templos españoles, edificados a modo de guarida y fortaleza.

En 1221 se coloca la primera piedra, a las órdenes del desconocido maestro francés las obras avanzan con celeridad y en 1260 se consagra el templo, con la intervención de un nuevo maestro (el de la Catedral del León) se establecen las características básicas; tres naves, crucero muy saliente en planta, presbiterio y ábside poligonal rodeado por una girola abierta a capillas semidecagonales, cubierto de bóveda de crucería simple salvo en la zona del crucero dónde se enriquece y estrella.

Catedral de Burgos vista generalA pesar de seguir el modelo francés, en la Catedral del Burgos la piedra le gana la partida al vidrio y se configura mucho más cerrada, quizás por la prudencia de sus arquitectos o por la profunda transformación que supone el luminoso gótico frente a la penumbra segura del románico apenas recién abandonado, al fin y al cabo esto no es Francia y el moro acecha no muy lejos.

Al ya imponente templo se le añade en el s. XV la maestría de una familia singular, los Colonia incorporan las agujas a las torres de la fachada, el cimborrio sobre el crucero (abatido por un huracán y sustituido por el de Juan de Vallejo) y la impresionante Capilla de los Condestables en gótico Isabelino.

Detalle capilla Catedral de BurgosCasi doscientos años después se alzan la Capilla de Santa Tecla, la de las Reliquias y la Sacristía, el templo de disfraza de recargado barroco y las capillas recubren sus muros con vistosos retablos, pinturas y monumentos funerarios haciendo de ella algo más que un templo; una singular batalla de Fé, poder e influencia la convierten en el escaparate de todos lo que son o han sido en Burgos y Castilla. 

Puerta de la Coronería Catedral de BurgosSi no tienes apenas tiempo, puedes disfrutar su exterior, el actual urbanismo de la ciudad permite una visión amplia del edificio y la diferencia de nivel entre las calles que la delimitan a los costados favorece la contemplación de sus contrafuertes y arbotantes, así como de la riquísima decoración que recubre casi cada palmo de las agujas o las portadas que salvo la principal, la Puerta de Santa María, (muy afectada por la restauración realizada en pleno auge del neoclasicismo del que se salvan las torres o la galería de los reyes), ofrecen una rica variedad de imágenes y bajorelieves, como el Juicio de la Puerta de la Coronería, el Pantócrator que decora la Puerta del Sarmental, actual puerta de acceso al templo, o la absoluta falta de proporción de las figuras la de la Pellejería (abierta para facilitar el cruce del templo sin intención religiosa). 

catedral de Burgos cimborrioSi tienes tiempo para entrar, te recomiendo la audioguía que te proprocionarán gratuitamente con la entrada, probablemente el único modo de no perderse lo básico de un templo con una veintena de capillas repletas de detalles en los que sumergirse.

Nosotros apenas dimos un paseo rodeando el recinto, disfrutando el color de la piedra rozada por el delicado sol de enero y ascendimos a su interior.

Paseamos a favor de la manecillas del reloj perdiendo la vista en las vidrieras, los autómatas, el excesivo dorado de una capilla, la elegante silueta de una verja, el pulido roce de la sillería del coro, la elegante proporción de la escalera dorada, las sorprendentes imágenes de algún retablo, la profusión de monumentos funerarios, no en vano ocupan el Cid y Doña Jimena un lugar de honor… deambulamos por la girola y desembarcamos en la Capilla de los Condestables de Castilla donde la maestría de los Colonia y los Siloé batalla contra el olvido ya que no contra la muerte, a la que imagino divertida ante tanto desatino. 


Catedral de Burgos ClaustroEl crucero y el cimborrio éxtasis de decoración y belleza se llevan la última mirada antes de acceder al claustro, hermoso, alto, elegante y muy restaurado que nos ofrece el guiño del artista anónimo desde los múltiples monumentos funerarios y las capillas laterales.

Con la mirada cansada de detalles y conjuntos, de proporciones y formas, atravesamos parte del espacio expositivo del tesoro y salimos del complejo, el murmullo incesante de los visitantes y sus cámaras, el exceso de estímulos y los cambios de temperatura dejan al visitante aturdido pero consciente de que solo debe haber un modo de aprehender la Catedral del Burgos, visitarla mucho.

Catedral de Burgos bajorelieve Claustro
Así que apuntamos volver en la próxima ocasión, puede que para detenernos tan sólo en las vidrieras de la nave central y los bajo relieves de la inmensa girola, o quizás para disfrutar del Siloé de la puerta de acceso al Claustro, o para descifrar las lujuriosas imágenes del retablo de la capilla de la Natividad... es tan díficil elegir.

Es un increíble espacio que traspasa la religiosidad y ofrece pistas para el análisis de la evolución de un pueblo primero asustado ante la Justicia divina y después convencido de que quien ostenta el poder se acerca tanto a Dios que puede negociar la eternidad. Un pueblo que somos nosotros, los mismos de los que desvela misterios el Museo de la Evolución humana, (en la agenda para la siguiente visita), un pueblo que quizás hoy no se angustie ante los monstruos de piedra, ni se conmueva ante los pelados restos de quienes son llamados Santos, pero que sin duda sigue siendo sensible a las demostraciones del poder.



Si te apetece hacer una visita aunque sea virtual, estas son dos buenas referencias:
 
www.catedralhd.com/

http://web.archive.org/web/20140302100440/http://www.fundacion.telefonica.com/arsvirtual/patrimonio_esp/visitas_virtuales/burgos.htm

12 comentarios :

  1. Como amante del arte siempre me ha parecido magestuosa por sus pináculos y su ornamenta tan trabajada claro estilo del gótico más avanzado .
    Ahora al leer este post me recuerda la vista que hay desde la autovía de Burgos y su majestuosa catedral reinando sobre toda la ciudad , un punto de referencia para ver y disfrutar tanto por dentro como por fuera , hasta en la distancia
    un beso y feliz noche Pilar

    ResponderEliminar
  2. No me llaman la atención las catedrales, ni las iglesias, ni los monumentos en general.
    Soy capaz de quedarme embobado viendo un graffiti en la persiana metálica de cualquier tienda y en cambio lo clásico no me acaba de impactar.

    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Pues sí, me apetece la visita virtual y la cogeré pero si puedo, una escapada para el futuro vendría bien. Nada virtual se puede parecer a visitar el lugar real. No hace falta ser religioso para apreciar esas catedrales y desde luego a mí me ocurre que me encantan.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, la religión como fenómeno social ha ido dejando obras de arte a su paso, que pueden ser valoradas e incluso experimentadas sin necesidad de la Fe que, cuando menos, las financió.
      Besos

      Eliminar
  4. La conozco, y es cierto muy bonita.

    Besos Pilar.

    ResponderEliminar
  5. He estado varias veces en Burgos y también tuve siempre la sensación de que la catedral 'aparecía' desde cada rincón.
    Es muy hermosa.

    Un post completísimo Pilar.
    ; )
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Burgos, bien vale una misa...
    Aún me sigue emocionando la belleza soberbia de esta catedral, al margen de ese negocio sobre la eternidad...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al margen, siempre al margen.
      Un beso Marisa, qué alegría verte por esta casa

      Eliminar