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Dinosaurios, elefantes y catalanes

Dinosaurio
Con permiso de Augusto Monterroso, la mitad de los discursos que escucho o leo sobre el denominado problema territorial español y la totalidad de que los que pueden resumirse con el grito nunca sé si aterrorizado, expectante, indignado o interesado de "quieren romper España", me dejan con la cabeza caliente y los píes fríos porque "cuando terminan, Cataluña todavía está allí".

elefante en la sala
Atiendo los argumentos con su despliegue de fuentes, datos y referencias esperando el desenlace, la solución, la clave desde la que resolver el problema pero termino y me encuentro con lo que los ingleses llaman el elefante en la sala: el problema, la situación, el conflicto que lejos de afrontarse, se ignora, como si todos fuéramos niños pequeños convencidos de que si te tapas los ojos, el monstruo no está, como si volviéramos en masa al colegio a fundirnos con el pupitre evitando la mirada de la profesora para evitar salir a la pizarra.

Y no funciona, aunque te tapes los ojos, los demás te ven, aunque quieras mimetizarte con el aula, la profesora te preguntará por los deberes, por mucho que busques y rebusques, en la historia, en las leyes, en las declaraciones de la ONU, por mucha bandera o Constitución en la que te cobijes o ampares, el elefante, el dinosaurio, Cataluña y su deseo están ahí y nos afecta a todos como demuestra por ejemplo la encuesta que publica el diario Aracon este titular "El 42% dels espanyols, a favor d'un referèndum a Catalunya", antes de estudiar los datos conviene no olvidar que los catalanes son tan sólo el 15,98% de la población según el último censo disponible (2011)



También pueden ser de utilidad los datos del último CIS (enero de 2016) sobre fórmulas de organización territorial del Estado en España, donde el 39,8% opta por un “que me quede como estoy Virgencita de Lourdes”, el 15,9% por un estado sin autonomías, el 14,6% porque que las comunidades autónomas tengan mayor autonomía que en la actualidad y tan sólo un 10,6% por un Estado en el que se reconociese a las comunidades autónomas la posibilidad de convertirse en estados independientes (sin descartar al 9,3 que ni sabe ni contesta), es decir tan solo un 25,2% apuesta por un cambio constitucional que permitiese un estado federal o similar.

Y si de lo que hablamos es de sentimiento nacional, el mismo CIS nos cuenta que el 15,9% se siente únicamente español, el 5,8% se siente más español que catalán, vasco, aragonés..., el 11,7% se siente más vasco, andaluz, catalán...que español, el 6,6% se siente únicamente de su terruño y más de la mitad, el 54,8%, se siente cómo siendo ambas cosas en equilibrio.

Resumiendo no hay mayorías a escala nacional para afrontar un cambio estructural importante y tampoco una postura mayoritaria para apoyar la idea de clarificar la situación y preguntarles a los catalanes si de verdad se quieren ir, sobre todo porque Comunidades Autónomas como la andaluza o partidos como el popular o ciudadanos se posicionan claramente en contra.

T-REX
Llegados a este punto parece que tanto el discurso "se rompe España" como la realidad demoscópica se dan la mano, así que hagamos sitio al elefante y recemos para que el dinosaurio no sea un T-Rex, mientras el pueblo catalán regido por una mayoría parlamentaria que no de votos se dispone a prenderle fuego cada día a un puente, muy normal todo.

7 comentarios :

  1. Ese es el verdadero problema, nadie quiere abrir la puerta del salón y encontrarse cara a cara con el elefante catalán que con el paso de los días crece y crece en tamaño y en apoyo ciudadano aunque solo sea en el derecho a decidir (que no es poco). La política española es la ineptidud personificada para afrontar los retos que los ciudadanos plantean libremente y democraticamente (por decirlo con palabras educadas)

    Un fuerte abrazo Pilar!

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    1. Mucho miedo, en esto coincidimos.
      Un beso

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  2. Como catalán te diré que lo que en Madrid denominan "problema catalán" no es sino la acumulación de muchos años de incomprensión, despropósitos, y uso partidista de todo este asunto.

    Se podría haber atajado de raíz hace décadas, usando el sentido común, el respeto mutuo y sensibilidad a los problemas.

    Pero en el resto del país daba buenos réditos electorales para algúnos el anti-catalanismo, y el tener siempre a mano a "los enemigos de España" ( cuando no hay enemigos, hay que inventarlos ).

    Hasta que al final, el supuesto "problema" se ha hecho real, y los aprendices de brujo han perdido el control sobre los demonios que han invocado.

    La solución habría sido en su momento ese "estado federal" del que tanto hablan algúnos sin saber demasiado en que podría consistir. Un estado en el que cada uno tuviese su lugar definido, sus competencias claras, respeto hacia la cultura y la personalidad propias ( sin LAPAOS y LAPAPYPS ), y sobre todo, sus dineros en función de sus necesidades reales.

    No soy independentista, pero comprendo el cabreo que ha empujado a muchos a esta huida a ninguna parte.

    ¿ La solución ?, muy difícil. Se necesita diálogo, comprensión, buena voluntad, y sobre todo, estadistas, no políticos con horizontes de cuatro años.

    En resumen, un milagro.

    Un besazo.

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    1. Pues malos tiempos para milagros, me temo.
      Un beso

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  3. Firmo lo que ha dicho Rodericus.

    Besos.

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  4. Hay días que me cuesta mucho, pero mucho escribir, corrijo, cambio, reescribo y cuando ya creo tener la idea clara, le doy a publicar y espero nerviosa vuestra opinión, curiosamente no suele ser el día que soy muchos los que os sentís interpelados, qué lástima, ya que este tema me parece muy trascendente y creo que hay muchos más puntos de vista que los "oficiales", gracias a Rodericus por el esfuerzo.
    Besos

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