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Eco, algo más que una voz

Umberto Eco
El fallecimiento de Umberto Eco lo siento como la despedida de otro de los grandes, un escritor europeo que se hizo universal con El nombre de la rosa, nos hizo sudar tinta con El péndulo de Foucault, naufragar en La isla del día de antes, recorrer los caminos de una Europa que se reconstruye en la Edad Media de la mano de Baudolino y compartir la angustia de quien se ha perdido  a sí mismo en La misteriosa llama de la Reina Loana.

Con un lenguaje exigente y no siempre un final concluyente, leer al maestro italiano conlleva el plus de aprender sobre cientos de cosas, es uno de esos autores que te obliga a dejar el libro para recomponer lo que creías saber sobre la Edad Media, las fabulas religiosas, la literatura mística o el poder del sentimiento.

Un autor que te empujaba a buscar en enciclopedias para saciar, al menos con un sorbo de conocimiento, la enormidad de tu ignorancia sin hacerte sentir más torpe por ello. Pero no sólo desplegaba su fino humor y basta inteligencia para dibujar sorprendentes protagonistas para sus novelas, sus declaraciones públicas sobre la realidad cotidiana plenas de fina agudeza, ya fuese para desconfiar de las nuevas tecnologías o las redes sociales o para identificar con presteza lo que dio en llamar la "máquina del fango" el modo en que se ataca con apenas una briza de realidad la integridad del que recibe el título de enemigo, aun cuando tan sólo sea diferente, son pequeños fragmentos de sabiduría propios de quien rara vez utilizaba el lenguaje sin intención milimétrica.

Sus libros espacio en la librería junto a los de Saramago, dos hombres que ya no están pero siguen interpelándonos desde su obra.

4 comentarios :

  1. Gran pérdida.
    para mi Eco siempre es la abulafia del Pendulo de Foucault
    y la risa del nombre de la rosa.

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  2. Yo me leí hace no tantos años un libro suyo muy polémico sobre judíos y confabulaciones, era una novela de esas en las que el erudito dejaba su academia y jugaba. Y lo hacía bien. Lo que más le admiro es que aunaba inteligencia, erudición pero también capacidad para divertirse, incluso humor. Un grande.

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  3. Se están yendo los grandes, una pena, espero que los que vengan por detrás estén a la altura. D.E.P.

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  4. Muy buena entrada , excelente homenaje a un gran escritor, de esos que te hacen volver hasta la piel al leerlo

    besos

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