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De refugiados a deportados bajo la bandera del euro

 Como a niños que no saben contar, como a fervientes creyentes de una fe caduca y muerta, así nos tratan mientras se reunen para repartirse el botín y la culpa dispuestos a enjuagar la sangre derramada en el río de palabras envenenadas del otro, ignorantes de que hace mucho tiempo que entendemos todos los idiomas, que su falacia no engaña más que a quienes apoyan su cobardía, convencidos de ganar algo en el proceso (siempre hay mucho que ganar para quien hace tiempo se tragó sus principios y su dignidad)


Jugando a burlar la ley por el filo de navaja de su literalidad, buscando el disfraz que les permita vulnerar su alma, manchando todo lo que es digno entre nosotros, cediendo al miedo insuflado desde sus despachos a golpes de leyes injustas y golpes de látigo sublimado en condenas económicas, en imposiciones absurdas.

No serán masivas porque serán de una en una, otra cosa es que por economía de medios los devolvamos en paquetes lo más grande posible. Y será a un país seguro según sus propias reglas, las que ocultan la lucha abierta contra los kurdos, buenos para ser los primeros en caer en la frontera, pero ojo si pretenden darse la vuelta; las que niegan la voz y la palabra a los medios que discrepan con un Gobierno cada día más injusto, más parcial, más alejado de su gente, ciertamente cada vez más europeo; las que ocultan que las reivindicaciones de las mujeres que se niegan a volver al sombrío mundo del pañuelo y el hogar cerrado se  solventan en las calles de Taskim con agua a presión y violencia ciega.

Uno por uno, nos cuentan, como si la vida de un refugiado fuese intercambiable, como si el miedo de Salim se aplacase con la seguridad de Alí, como si no fueran personas sino libras de aquella carne que nadie pudo cobrarse. 

Y será por precio, el dinero que no son capaces de encontrar para ayudarlos, para sacar sus cuerpos agotados del agua y el barro, el que no aparece para proporcionar abrigo o transporte, el que negamos tener para garantizar su seguridad, será por el precio que Endrogan decida que valen el silencio y el olvido, la seguridad sin imágenes, los relatos sin escucha.
 
Y será en nuestro nombre en el que cada uno de los presidentes, calvos indecentes los bautizó Víctor, firme el acuerdo escrito entre alambradas, miedo y muerte, un acuerdo tan legal como abandonar a su suerte a los desprovistos de trabajo y futuro en el altar de la austeridad, un acuerdo tan sólido, limpio y brillante como cada una de las condenas que a penas esconde. 

Europa muere desangrada de miedo, corrompida hasta su alma por el dinero que surge del propio dinero, asustada ante un mundo que ya no comprende porque ya no domina, dispuesta a la última rabieta del anciano que niega su senilidad, rodeada del dinero amasado y profundamente sola.

8 comentarios :

  1. Te traslado como comentario lo que digo en mi blog.

    Besos

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  2. Europa es la gran farsa, y los europeos nos estamos convirtiendo, de no mover el trasero pero ya, en grandes cómplices de una barbarie masiva.
    Así que hay que evitar que esto no nos avergüence más de lo que estamos callando.
    Esta tarde salimos a manifestar, y deberían de multarnos a todos como a nuestro colega el danés*, por desobedecer y empezar a actuar, porque si contamos con el inmovilismo de nuestros gobiernos por temor a la subida de la extrema derecha, me temo que estaremos repitiendo errores de los que dijimos arrepentirnos ya en el pasado...

    Besos muy cabreados.

    * artículo: http://www.europapress.es/internacional/noticia-danes-multado-casi-700-euros-ofrecer-ayuda-varios-refugiados-20160117073854.html

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  3. Pues está claro que si esa Europa es así, Europa ya no somos todos. A esos refugiados solo les queda la opinión pública de este continente y si esta no es lo bastante fuerte como hacerse notar, lo tienen mal. Sí, es hora de protestar más fuerte. Besos

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  4. Como ha ocurrido con el caso del pacto UE - Turquía, la decisión de intentar regular las devoluciones en caliente en España provocó la oposición frontal de la ONU, ONG, sindicatos, partidos políticos y la Iglesia. Fernández Díaz respondió llamándoles hipócritas.
    "Si me dan la dirección donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizan su manutención y que les dan trabajo, le aseguro que les enviamos. Pero hay mucha hipocresía", dijo en una entrevista en Antena3 en relación a los migrantes que malvivían en el monte Gurugú, frente a la frontera de Marruecos.
    El ministro de Interior español también aseguró que los que intentan entrar ilegalmente en España por las vallas de Ceuta y Melilla "no son personas que tengan derecho a la petición de asilo".
    "A sensu contrario' quedará muy claro que los que intenten entrar ilegalmente a España, a la UE y al espacio Schengen a través de los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla no son personas que en principio tengan derecho a esa petición de asilo y de protección internacional, porque lo podrán ejercer a través de esas oficinas en los pasos fronterizos".
    Ahora el Ejecutivo ha cambiado su discurso. El ministro de Exteriores en funciones alerta ahora de que la aprobación del pacto UE-Turquía supondría atentar contra los "valores de Europa" por introducir precisamente las expulsiones colectivas.

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  5. Para mi, la Unión Europea ha perdido su razón espiritual de ser.
    No puedo estar mas de acuerdo en todo lo que dices.

    Nos hemos convertido en una vulgar sociedad anonima.

    Un besazo.

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  6. Un texto tan fantástico en la forma, como desgarradoramente cierto en el fondo !

    Y sí, con nuestra pasividad estamos firmando esos acuerdos que condenan a muerte a todos los refugiados.
    Me mata la vergüenza, empiezo a sentirme como el pueblo alemán en época de Hitler.. no serían todos nazis pero con su silencio consintieron una barbarie q no es menos horrible que la que nosotros TODOS estamos consintiendo ahora.

    Gracias PILAR, al menos que las palabras nos recuerden lo que somos, a ver si despertamos de una vez!


    Un beso enoorme!


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  7. Gracias a tod@s por vuestros comentarios y vuestra presencia. Ojalá encontremos el modo de darle la vuelta a esta barbarie.
    Un beso

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