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Equilibrio e intensidad Una respuesta para @LarisaOtero

Leo en Twitter el siguiente razonamiento de Larisa, una mujer increíble con un sentido del humor grandioso a quien tengo el gusto de conocer en persona, una de esas desvirtualizaciones bloggeras que han resultado un éxito.



Asumo ser muchas cosas, incluso un poco (o mucho) gili, pero nunca lo había relacionado con mi preocupación por la política, el civismo o la justicia social, pero quizás estoy (también en esto) equivocada, de hecho no me resulta difícil comprobar como el compromiso o la comunión con una idea convierte a mucha gente en fanática o como dice Larisa en cofrade, aunque claro sin duda es un perfecto ejemplo de aquello de la viga y el ojo.

¿Puedes estar sinceramente preocupada por una causa y no tratar de extenderla? 

¿Puedes haber encontrado la repuesta a un problema y no buscar el máximo apoyo para desarrollarla?

Creo que es posible responder SÍ a ambas cuestiones y por tanto negar las afirmaciones de Larisa, porque sentirse interpelado por algo no implica dejarse arrastrar por un único aspecto de la vida, del mismo modo creer que existe un mejor modo de resolver un problema no implica adoptar una postura radical o talibán al respecto. Valorar la diferencia es imprescindible si queremos convivir.
Ojo, no es sencillo, un problema o una realidad social puede interpelarnos hasta el punto de convertirse en el eje central de nuestra vida y desde ese compromiso (admirable) pretender que todo el mundo adopte la misma beligerancia. Y es complicado cuando crees haber encontrado la respuesta, asumir que los demás piensen diferente.

Necesitamos personas que dediquen su vida a una causa, que nos inspiren, que nos interpelen, del mismo modo que son imprescindibles quienes defienden a ultranza una solución, solo desde la fortaleza se impulsan los cambios, pero no todos podemos o debemos convertirnos en activistas y desde luego no hay una idea que no pueda ser mejorada o adaptada para obtener más y mejor apoyo. Es la combinación de líderes y personas que prestan su apoyo, la clave para impulsar cambios.

Creo que se trata de una cuestión de equilibrio e intensidad, dos aspectos difíciles de encontrar en el mundo de los 140 caracteres, dónde normalmente vemos una faceta de la persona que vive tras el teclado y dónde se potencian las posturas extremas. 
Creo que nada ni nadie merece la adhesión plena y ciega, por atractivo que resulte dividir al mundo en conmigo o contra mí, al más puro estilo de los extremistas convencidos de la superioridad absoluta de sus postulados al fin y al cabo, su dios no puede equivocarse.

26 comentarios :

  1. Mucha razón en que cuando la militancia se hace obsesión se convierte en peligrosa. En cualquier caso todo esto me trae a la memoria a Vicente Ferrer a quien tuve la oportunidad de conocer en persona:

    La accion social no se filosofa sino que se ejecuta. Decía más o menos Vicente Ferrer cuando anduvimos por la India. Eso no significa que deba ser irreflexiva ni amateur. Cuanto más profesional mejor; pero que gastamos mucho tiempo en filosofar sobre ello estoy seguro.

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    1. Demasiado, sin duda. (qué hermoso recuerdo ¿no?)
      Un saludo

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  2. Jean-Paul Sartre es uno de los filósofos que más ha destacado el carácter negativo de la relación del sujeto con el otro. Dedicó al tema una obra de teatro titulada A puerta cerrada, identificando tres causas principales para la ambigüedad que experimenta el sujeto frente a los demás. En primer término, los demás despiertan en nosotros sentimientos negativos, pues los percibimos como potenciales obstáculos para nuestra libertad. ¿Cuántas cosas no podemos hacer (o no nos animamos a hacer) por no lastimar u ofender a los demás? ¿O qué hacemos (o dejamos de hacer) porque entendemos que tenemos responsabilidades con otros (cónyuge, hijos, padres, amigos)?
    En segundo término, señala Sartre, sentimos a los demás como una amenaza, pues en la relación nos pueden reducir a la condición de objetos, nos pueden cosificar. Conscientes de nuestra subjetividad, nos es doloroso reconocer que el otro nos ha reducido a la condición de objeto, a mero medio para satisfacer sus propios objetivos, desentendiéndose de lo que podamos sentir o pensar. Si sólo somos una cosa, evidentemente no podemos ser libres.
    Y, finalmente, siempre según Sartre, sentimos cierto antagonismo frente a los demás, puesto que su sola presencia o existencia nos quita el sentimiento de dominio y primacía. El otro es, en cierto sentido, una caja negra cuyos deseos, pensamientos e intereses nos son desconocidos.
    La relación con los otros siempre supone incertidumbre: no sabes si amigo pude devenir en traidor, por ejemplo. Así, la convivencia, el vivir con los otros, configura nuestro yo, nuestra identidad, nos define y construye. Pero lo hace con ambigüedad. Por un lado, cierto tipo de relaciones, aquellas donde priman el amor y la amistad, nos construyen positivamente, nos humanizan y nos hacen mejores personas, lo que significa que nos permiten crecer en capacidad reflexiva y capacidad de alcanzar momentos de felicidad. Pero, por otro lado, tenemos que otros tipos de relacionamiento con los otros nos deshumanizan, e incluso nos pueden destruir: la envidia, los celos, el deseo de dominio, el egoísmo. Como decía Sartre, “el infierno son los otros”, pero también en los otros se encuentra el paraíso.

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    1. Muchas gracias por tu extenso comentario, sin duda muy apropiado, ya que sobre nuestra necesidad de convencer, de empujar al otro a nuestro terreno sólo puede explicarse desde esa ambigüedad que mencionas, del mismo modo que el otro visto como enemigo se encuadra sin dificultad en ese odio en el que oscilamos.
      Gracias por la dedicación.

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  3. Cada vez más lo miro todo desde la distancia.
    Y no por comodidad.
    Por precaución.
    No me fío de los humanos.
    Creo que cualquiera que llegue a presidir una organización, sea del tipo que sea, es un psicópata emocional, da igual que presida el gobierno, un banco, una ong o una multinacional... para llegar a presidir y dirigir esa organización ha tenido que mentir, urdir, falsear y manipular.
    Y sus equipos directivos también.

    Cada vez más lejos de todo.
    Ayudo a lo que me parece correcto pero desde la distancia.

    Besos.

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    1. Entiendo la distancia que planteas como necesidad de protegernos, aunque resulta complicado en muchas ocasiones. Quisiera pensar que no todos quienes se implican son psicópatas, pero reconozco que resulta complicado pensar que se llega simplemente siendo como uno es.
      Me encanta la capacidad de Larisa para hacernos pensar.
      Un beso

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  4. Yo no estoy de acuerdo en nada. Ejemplo, un grupo de madres del pueblo de aquí al lado han creado un banco de alimentos que nutre a 75 familias, dedican su tiempo, porque no trabajan a recaudar alimentos o dinero, eso les hace parecerse a los curas??? Y si es así, benditos curas que son los únicos que les han ayudado dejándoles un local como almacén, porque el ayuntamiento nada de nada.

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    1. Creo que no se refiere a eso, pero en todo caso Larisa siempre es muy provocadora, un modo peculiar de hacernos pensar.
      Estupendo trabajo el de esas madres y sin duda un buen gesto el de quien les ha cedido el espacio, como siempre generalizar es tan sencillo como peligroso.
      Un saludo

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  5. Cuando leo determinados comentarios, me avergüenzo del ser humano, una de las causas por las que deje de leer el blog de Larisa, no sabia cuando estaba en serio o en broma.
    Un abrazo.

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    1. Creo que no hay serio o broma en ella, sino un modo provocador de enfrentar la realidad, obligándonos a repensar lo que hacemos, somos o defendemos.
      Un saludo

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  6. Lari, para empezar, es una provocación con dos piernas muy largas, y mucho me temo que fuese incapaz de no socorrer a alguien, pues si bien fue y va de dura en su personaje en la blogocosa, ( y la ha liado parda porque su sentido del humor, ha hecho cabrear, correr mucha tinta, hacerse odiar y hacer llorar a muchos también por sus parodias blogueras) personalmente la adoro, porque se hacen de querer ese pequeño monstruo y su alter-ego José Luis, y si la has conocido como yo, también sabes que tiene un corazón más grande que los que se vanaglorian de tenerlo y no hacen uso de él más que de cara a la galería.
    Lo que expone cuadra con ella, y es que no la veo, como tampoco me veo en partido alguno, o asociación para hacer el bien las 24h del día viendo lo visto.
    Ahora bien que hay ongs, y asociaciones no corruptas, y que existan, pues sí, que son necesarias, también, pero de ahí a hacer una religión de ello, -como dice Lari- es otra historia. Todos los extremos son odiosos, y conllevan incluso al sectarismo.
    Y creo que si leyese o lee este comentario mío se partía las narices de lo seria que me estoy poniendo.

    Así que sólo le diría: Madre Larisa, qué solemne se están volviendo en su cofradía... La Semana Santa no le sienta nada bien, vaya Ud a rezar 8 padres nuestros, 29 ave marías, y 8966 Credos, por calumnias tales contra la Iglesia y los curas, esos hombres de Dios que tanto bien han hecho por Ud, que hasta la bautizaron e hicieron de Ud, tras su comunión con la Sta Madre Iglesia y su confirmación, la Santa Virgen casta pura y dolorosa mujer que sufre y calla que es hoy.

    Yo con ella, no me puedo tomar nada en serio, la vida es chiste... y cuando lo hace la gente, como sé cómo lo disfruta, la muy jodía, viendo como la toman en serio, es perder un tiempo que mejor pasaría con ella echándonos unas risas entre cañas y unas tapitas.

    ;)

    Besos.

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    1. Me apunto a las próximas cañas.
      Sin duda tienes razón Larisa es eso que cuentas e incluso más. Buena penitencia.
      Un beso

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  7. Pues tengo que admitir honestamente que yo sí le doy la razón. Que una causa sea el eje de tu vida es perfecto. Otra cosa es el fanatismo con que la lleves a cabo y la forma en que quieres imponerla a los demás. Por justa que sea. Pero soy reiterativo. En el penúltimo párrafo de tu post indicas mejor lo que pienso. Equilibrio. Aunque el primer twit de la susodicha es claramente provocador. Creo que eso es lo que busca en el fondo. Saludos

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    1. Equilibrio e intensidad, creo que vamos muy escasos de lo primero y sobradísismos de lo segundo, todo se plantea en blanco o negro, amigo o enemigo y todo se "vive" como si el mundo dependiera de cada diminuto acto.
      Un beso

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  8. Nunca me han gustado los fanatismos ni los impulsos. Suelen acabar en dictadura y curiosamente, suelen acabar pareciéndose a aquellos que toman por enemigos.
    Que cada cual viva, piense y actúe con sus principios. Y respeto, que cada vez brilla más por su ausencia.

    Abrazos

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    1. Sin la menor duda, respeto. Aunque creo que es una curiosa palabra que cambia de significado en cada boca.
      Un abrazo

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  9. Suscribo tu último párrafo totalmente especialmente que "nadie merece la adhesión plena y ciega". Aprendo a ver el mundo con una mirada sin influencias extremas. Un abrazo.

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    1. Sin extremismos todo sería más sencillo, al fin y al cabo, pocas realidades son absolutas ¿no?
      Un saludo

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  10. Creo que estoy de acuerdo con tu planteamiento. Lo que yo intento con mi blog COMO NIÑOS no es tanto aportar grandes hallazgos sobre la infancia, que yo mismo no tengo en muchos casos sino que se hable de ese tema, que la infancia sea objeto de conversación, si es posible cada día. Alguien se encargará de aportar algo válido en algún momento. Un beso

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    1. Y poco a poco ir creando, cambiando, activando otros modos.
      Un beso

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  11. Coincido contigo en que es una cuestión de equilibrio. Cuando algo se convierte en una "causa sagrada", mal asunto.

    Pero eso no quiere decir que no hay que defender los principios con firmeza y con convicción. Hay que trabajar siempre con pasión y con ganas, con esperanza, y creyendo en nosotros mismos.

    Pero sin obsesiones.

    Un besazo.

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    1. La pasión es imprescindible, pero no debería implicar ceguera.
      Un beso

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  12. ¿Qué digo yo si todo está dicho y muy bien dicho?
    Me reservo para otro momento que esta noche estoy un poco tocá del ala.
    Besos.

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  13. Gracias a todos, sólo espero que también visiten mi exposición en Albacete. Eva, Pilar, WAPAS :***

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  14. Destacaría dos cosas. La primera esa definición tuya de los 143 caracteres. Y la segunda que ciertamente quien asume cierta responsabilidad en algún proyecto político... y es apoyado o seguido por más personas no es, necesariamente, un psicópata.

    Hay una tercera que destaca siempre... Tu equilibrio, natural, en bregar con todo tipo de comentarios y opiniones. Tendrías cabida en la política.

    Un abrazo, Pilar.

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  15. Destacaría dos cosas. La primera esa definición tuya de los 143 caracteres. Y la segunda que ciertamente quien asume cierta responsabilidad en algún proyecto político... y es apoyado o seguido por más personas no es, necesariamente, un psicópata.

    Hay una tercera que destaca siempre... Tu equilibrio, natural, en bregar con todo tipo de comentarios y opiniones. Tendrías cabida en la política.

    Un abrazo, Pilar.

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