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El cumpleaños del Nobel

Vl el escribidor
Ha celebrado Vargas Llosa su 80 cumpleaños combinando glamour, boato y política como solo parece capaz de hacerlo quien tras alcanzar la cima literaria y juguetear con el fracaso en la política llega a la última etapa de su vida cambiando el cuadernillo de literatura y la columna de opinión por las portadas del couché, a quien no duda en alimentar declarando "la felicidad tiene nombre y apellidos: Isabel Preysler".


Niña Mala Vargas LlosaAdmiro su obra, de la mano de sus visitadoras conocí una amazonía viva, nueva y diferente, junto a la niña mala comprendí que el amor adopta muchas formas, tantas que a veces ni siquiera es amor, en la fiesta del Chivo asistí en una primera línea angustiosa a los efectos que el poder sin límites o medida causa en los hombres y hasta dónde el miedo a perder lo que tenemos por oscuro que sea el motivo puede arrastrarnos, junto a Felícito, el héroe discreto, me enfrenté a quienes creen que todo se compra o se vende, acostumbrados a personas cobardes y dóciles ante el poder del qué dirán y acompañando a Sir Casament, el celta, reviví el horror del Corazón de las tinieblas y cómo éste no se limita geográficamente al Congo sino que se extiende a cualquier lugar dónde la avaricia pueda campar a sus anchas y volví a preguntarme cómo pueden los belgas sentirse orgullosos de nada o los países latinoamericanos desangrarse en cíclicas luchas intestinas en vez de plantar cara decididamente ante quienes incluso hoy siguen abusando de su patrimonio y de sus vidas.

Su lenguaje, incluso cuando inventa palabras, la estructura de sus descripciones o la viveza de sus diálogos, hacen que sus novelas sean siempre un placer (no exento de asco, miedo, odio o rabia, tal es la fuerza de su escritura) y del castellano, incluso del nacido al otro lado del océano, una lengua más rica, más sabia, más profunda.

Tus amigos te definen Vargas Llosa
Pero él, el hombre tras la palabra no despierta ni mi admiración ni ese aprecio extraño que en ocasiones sentimos por personas a las que realmente no conocemos, su evolución política desde las cercanías de una izquierda a la sudamericana (siempre difícil de comprender desde nuestra perspectiva) a un liberalismo extremo, ese aire de superioridad con el que analiza y valora lo que sucede aquí o allá, y una imagen pública de jet set soberbia rematada con su papel de último caballero de Isabel Preysler, quien sin duda merece una novela, una película y una serie, nadie como ella para narrar al estilo Forrest Gump lo vivido este país en los últimos cincuenta años, pueden conmigo. 

Aunque tampoco es algo extraordinario, no podía con Camilo José Cela, aunque adorase su prosa, ni con Pérez Reverte o Javier Marías a pesar de leer con mucho gusto casi todo lo que publican y seguramente no me caerían bien Juan Ramón Jiménez, Tolstoi o Unamuno, admirando su obra.

Lo cierto es que las celebraciones de su cumpleaños a mitad de camino entre el Hola (con esa cena fastuosa a cargo de la Fundación Internacional para la libertad, dónde han desfilado a modo de la alfombra roja expresidentes españoles y latinoamericanos, ministros en funciones, lideresas como Esperanza Aguirre (aún recuerdo la loa que le dedicase el anfitrión) o Cayetana Álvarez de Toledo, la gran esperanza blanca de los liberales españoles, Albert Rivera junto a empresarios y prohombres) y las columnas de opinión política (en el seminario Mario Vargas Llosa: cultura, ideas y libertad se ha pasado revista al presente de la lengua española en lo que concierne a la libertad desde el plano político y literario con ponencias como la siempre destemplada de un Aznar cada día más ceñudo y radical, en las que  ha afirmado sin empacho el error de  los pueblos americanos cuando optan por gobernantes de izquierda) no me generan especial interés por afrontar su última novela, Cinco esquinas.

¿Os pasa lo mismo o por el contrario solo disfrutáis las obras de quienes os merecen admiración o cariño como personas?

20 comentarios :

  1. Es un Premio Nobel, y se lo tiene merecido. He leído algunos de sus libros. Me gusta. Pero...es un hombre que me pone de los nervios...me repugna verlo con esa sonrisa de oreja a oreja que siempre le dedica... lleno de felicidad a ese con nombre y apellido: José María Aznar. Como persona te diría que hasta le odio. Un mal personaje, de los que no me gustan nada.

    Besos.

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    1. Pues lo dicho, sí a sus libros no a su persona y mientras más lo conozco (de forma inevitable) más me cuestan los libros

      Besos

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  2. "Lo que Varguitas no dijo" lo retrata claramente mostrandonos a un vivillo, la autora es Julia Urquidi, su "tía" y al mismo tiempo su "esposa".
    Su trayectoria de la izquierda a la derecha nos muestra su involución.

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    1. La clave está en si somos capaces de admirar una obra y no a su autor.

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  3. No. Si he disfrutado de sus libros no voy a dejar de hacerlo porque no me guste la persona. Tendría que dejar de leer casi todo lo que me gusta porque muchos escritores-as, incluso algunos-as que parecen buena gente, esconden muchos esqueletos en el armario. A mí me gusta mucho Vargas Llosa. Lo de su vida no me afecta tanto porque no sigo ese tipo de prensa (por más que me sorprende que ahora se comporte y se sienta como un niño pero no soy nadie para juzgarle eso). Las personas no somos personajes de cómic, o malos o buenos. Somos un poco de ambas o ninguna, depende como lo mires. Hay mucho criticable en este señor pero no tanto en algunos de sus libros y algunos son geniales, "La tía Julia y el escribidor" nunca envejecerá como novela ni cualquiera de los que citas. Yo sí leeré el último aunque eso sí, la crítica lo está pateando. Tal vez tu forma de verle ahora te ahorrará perder horas en un mal libro. Veré.

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    1. Seguro que acabo con él entre las manos, a pesar de él mismo.
      Ahora bien, imagina que lo conoces antes como persona y después puedes leer su obra ¿lo haces?
      Este es un tema que me inquieta.

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  4. Me parece que compartimos algunas fobias.

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  5. Efectivamente a este Nobel, pese a haberle leído, le tengo cierta inquina, me joden estos últraliberales que están no hacen nada por su pueblo peruano y pese a estar sojuzgados, ellos, desde su atalaya, erre que erre; por cierto cuando en el 2005 estuve en Perú se hablaba de, entre otras cosas, literatura, si puedo decir que sus conciudadanos no lo tienen en buena estima.

    Saludos

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    1. Ya veo que somos muchos los que somos capaces de meter en una caja al autor y disfrutar de su obra.
      Saludos

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  6. Me pillas a deshora. Ya he leído sus Cinco esquinas. Te adelanto que no es lo mejor que ha escrito Vargas. Se diría que, obligado a demostrarse a sí mismo que el Nobel no le garantiza dejado grogui, ha ajustado cuentas con uno de sus super enemigos: Fujimori.
    Por lo demás, que el fiestorro lo haya pagado una llamada Fundación para la libertad te indica en qué terrenos nos movemos.
    Besos

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    1. Pues no me animas mucho, imagino que lo leeré cuando no me lo tropiece de la mano de su "felicidad de las baldosas" hasta en el telediario.
      Nos movemos en el barro, lo raro es que aún respiremos.
      Besos

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  7. Coincido contigo.

    Hace ya bastantes años que leo los artículos que publica en nuestra prensa. Últimamente solo lo hago como una especie de ejercicio para poder ser capaz de leer o escuchar idearios y argumentos que están en las antípodas de mi credo político con atención y respeto, ¡¡ pero para poder reafirmar mi propio credo !!.

    He notado de un tiempo a esta parte como se ha ido volviendo mas engreido, creyendose el depositario de la verdad absoluta. Y si hay alguien que me pone nervioso, son la gente que no tiene dudas.

    Y por último, este giro, esta pirueta al pasarse al universo del "postureo couché", de la mano de una mujer que parece una caricatura de si misma.

    Leo su obra con gusto, ¡¡ pero no el compraría un coche de segunda mano, ni me gustaria su compañía !!.

    Un besazo.

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    1. Otro que suma al mismo paquete!
      Está claro que no somos nada "fans" de nadie.
      Un beso

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  8. Al autor de Conversaciones en La Catedral y La tia Julia y el escribidor le perdono hasta que sea lelo. Y Cayetana Alvarez tiene de liberal lo que yo de cura franciscano.
    besicos a puñaos!!

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    1. Recibidos los besicos, me sorprende lo de Cayetana, pensaba que era de Partido Popular, la esperanza liberal es Albert Rivera, pero he debido puntuar mal.
      Y sobre el Nobel, no lo veo lelo, por mucho que el amor nos vuelve rarunos.
      Besitos

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  9. Decir que Mario no ha hecho nada por el Perú es no conocerlo... aunque claro populista no es, eh?? Me enamoré de su literatura y cuando lo conocí, flipé. Es un tío sencillo, mujeriego como todo buen latino (en esto no deja de ser una excepción) y como a todos los tíos le gustan las mujeres florero... es inteligente, mide sus dos metros, y tiene una inteligencia a prueba de bombas y un sentido del humor excepcional.
    Ahora bien como todo genio o lo odias o no.
    Su relación con la Presley no es de hoy... (y hasta aquí puedo contar...).
    Me ha decepcionado a medias... no olvidemos cuando se presentó a la presidencia del Perú...
    Desde siempre he pensado que un escritor comprometido no era sinónimo de Vargas Llosa.
    Su literatura es una cosa, sus ensayos políticos y su compromiso social es otra.Y no siempre ha errado en lo político tampoco, pese a que no me guste en lo que se ha convertido hoy día.
    He conocido a miles de escritores que parecen una cosa y son otra, y viceversa... al igual que personas.
    No lo condenaré yo, os dejo a vosotros... me quedo con esa persona que vino a casa y le encantó la sencillez de una cena improvista: buen vino y manchegos y la inteligencia y la fineza de la magia de la literatura.

    Besos, Pilar.

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    1. No me veo capaz de juzgarle, apenas llego a que me caiga bien o mal, por la imagen que transmite, o yo percibo, por sus declaraciones y por sus artículos de actualidad en la prensa, y no me cae bien. Pero su literatura queda al margen, curiosamente para la mayoría de quienes hoy han querido comentar, es así, nos rendimos a su obra.
      Me dejas con la curiosidad, ese piso de París...

      Un beso, preciosa

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  10. A mí me da ASCO.
    REPGUNANCIA EN GRADO SUMO.
    Su soberbia es insoportable.
    Su clasismo es insultante.
    Mira, escribiría mil cosas más así de esta basura humana pero no quiero perder tiempo de mi vida hablando de este engendro.

    Besos.

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    1. Pues hablemos de su obra, sin duda merecedora de lectura.
      Un beso

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