, ,

Ley de silencio

timo estampita
El chantaje y el timo siempre me han parecido acciones que requieren cierto grado de negrura por ambas partes, en su concepción básica no es posible timar a quien no espera obtener un enriquecimiento si no ilícito, al menos moralmente reprobable, ¿cómo si no el tipo de la estampita, que requiere un gancho bastante tontín, incapaz de ver que sale perdiendo con el intercambio?


De la misma manera para que alguien tenga éxito amenazando con divulgar información, ésta debe referirse a una conducta no muy loable o admirable ¿cómo si no pagar por silencio?

ausbanc
Pero en el caso de AUSBANC, la cosa se complica más, por lo poco que se sabe, amenazaba a las empresas con publicar en sus medios, revestidos de la limpieza que otorga presentarse como defensores de los pobres consumidores (cómo han podido mantener en silencio que fueron expulsados de esos registros, o cómo éstos no cumplen su función, son cuestiones para analizar más despacio), informaciones falsas, tendenciosas y perjudiciales, sin que hubiese razón para ello. 

Y pagaban.

Sólo se me ocurre que el coste de una campaña negativa con o sin base, difama que algo queda, fuese calculado como superior al pago, salvo que dicha información, más o menos exagerada se basase en verdades que no deseaban que se hicieran públicas, ¿porqué si no, no denunciar? Al parecer las burdas maneras de matón chulesco de película de serie B hacían muy sencillo acumular pruebas sobre las que basar las denuncias que nunca se presentaron. (claro que quien sí denunció acabó pagando tras una sorprendente vuelta de tuerca judicial)

Vaya par de gemelos
Cuando aparece en escena Manos Limpias, la cosa se complica, ya que la amenaza sube de nivel y más allá de una campaña difamatoria lo que se pone en juego es una demanda judicial. En este caso, todo se vuelve aún más turbio, sino hay base para la demanda, ¿dónde está el miedo?, un juez no la admitirá a trámite, o ¿acaso los jueces no son esos seres magníficos que imaginamos viviendo a, al menos, dos metros sobre el suelo sobre el que se arrastran este tipo de alimañas? Quizás no, quizás el reconocimiento público y la remuneración por unas charlas vuelva más permeables a sus señorías.

Queda mucho por averiguar de esta causa tan oportuna que puede suponer la penúltima salvación para la Infanta Cristina, pero si Ausbanc lleva tantos años cobrando por no difamar, por no interponer demandas sin base, o callando las tropelías de quienes se presentan como honradísimos empresarios, me temo que realmente aquí impera la más peligrosa Ley de Silencio.

(por si te resulta sencillo tener una opinión sobre todo esto, no estará mal recordar que fue la demanda de Ausbanc quien quebró el abuso de las clausulas suelo, el primer golpe efectivo sobre un sistema de entender la banca que incluso la UE no ve con buenos ojos y que está suponiendo el pánico búrsatil del sector bancario)

16 comentarios :

  1. Tampoco hay que olvidar que la prensa se gana unos "extras" no publicando ciertas noticias. Por otra parte los Fiscales también hacen su "negocio" no interviniendo en ciertas "actividades"

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchos ganan mientras los de siempre perdemos.
      Un saludo

      Eliminar
  2. Pues yo creo que aquí algo huele mal...pues si los bancos tan poderoso y con esos abogados de primera línea se someten a esos chantajes...da mucho que pensar.
    Por otro lado estoy de acuerdo con Chaly Vera, el negocio está en sacar a flote las mierdas y luego cobrar para que no salgan a la luz. Y en el mundo de la justicia...hoy día se admite a trámite cualquier cosa; parece un negocio como otro cualquiera.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que esa es la clave, todo es negocio, y no imagino riesgo mayor.
      Un saludo

      Eliminar
  3. Todas esas verdades ocultas algún día saldrán a la luz pero ya no harán tanto daño como en su momento debieran hacerlo.


    Un beso Pilar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda, las verdades no caducan pero su impacto se diluye mientras los culpables libran.
      Un beso

      Eliminar
  4. Y a todo esto, uno se pregunta, ¿ donde estaba el Banco de España, supuestamente arbitro de la ética bancaria ?. ¿ Y donde estaba la Fiscalía de Estado, supuesta guardiana de la legalidad ?.

    Al final pienso que las leyes y los reglamentos son duras con los humildes, y papel mojado para los poderosos.

    A estos indeseables les ha perdido su ambición, y elevar el chantaje hasta limites insoportables. Si hubiesen mantenido un "perfil bajo", como hasta hace poco tiempo, habrían podido seguir "ordeñando" tranquilamente a los bancos, y vivir como emperadores a costa de todos nosotros.

    Porque ni hay que olvidar que los bancos asumían estos "peajes" trasladando los costes de las mordidas a sus clientes. Si, esas comisiones por "mantenimiento", correo, etcetera.

    Un besazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda, al final todo lo pagamos los mismos.
      Un beso

      Eliminar
  5. No hay más que porquería. Y cuanto más se mira, peor huele
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No nos queda otra que seguir mirando para con los ojos bien abiertos ponerle freno a tanto abuso y tanto engaño.
      Un saludo

      Eliminar
  6. Y yo sigo preguntando sin respuesta (¿recuerdas Pilar?): y por qué todo eso precisamente ahora. ¿Tendrá algo que ver que se haya destapado... porque una infanta no puede ser condenada?. Tiempo al tiempo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  7. De acuerdo contigo; en general, creo que es así.
    Y para no caer, es bueno que reconozcamos
    nuestros lados oscuros.

    Un abrazo y feliz día del Trabajo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tenemos que mirar por mucho que sea un asco, que canse, que aburra porque solo sabiendo podremos cortar la infección.
      Un beso

      Eliminar
  8. A este país se lo llevó quien lo trajo, al parecer no se puede confiar en nadie

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En muchos nada de nada, hay que tomar nota e ir tachando.
      Un beso Yo

      Eliminar