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También llueve

Caminar bajo el paraguas, pendiente de no meter el pie en el charco o pisar mal la baldosa que escupe, acompasar el ritmo al repiqueteo de las gotas sobre la tela tirante, avanzar en solitario con el cuerpo encogido, esquivando los canalones que furiosos repelen toda el agua de las alturas.  

Vivir bajo la lluvia es un acontecimiento extraño para l@s zaragozan@s, más acostumbrad2s a tormentas y chaparrones que al sencillo llover sin viento, sin ruido, sin más alharaca que el creciente tamaño de los charcos y ese rumor como a fuente que acuna en la noche.  
Y se nos nota, paraguas antiguos, casi deslabazados, o muy grandes o muy chicos, impepinablemente negros para ellos y de chillones colores para los niños, pocas botas de agua y aún menos sombreritos plásticos o encerados para quienes renuncian a llevarse bajo palio.  
Hace dos días que llueve y la ciudad se ha vuelto más lenta, abandonados ya los nervios de las primeras doce horas, plenas de cláxones y atascos, una suerte de silencio se apodera de las calles huérfanas de niños en el parque o jóvenes en cuadrilla, parecemos todos más introspectivos, más interesantes, más sabios, pero más solos.

21 comentarios :

  1. A los zaragozanos
    cuando llueve
    nos falta una mano
    que nos roban los paraguas
    hasta que vuelva
    el buen tiempo.

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  2. De niño llegue a un pueblito llamado Monteagudo, allí durante todo el invierno caía un chilchi menudito, la gente del lugar ya estaba acostumbrada, pero para mi y mi familia fue una novedad agradable. Chilcheaba día y noche, creo que allí nació mi costumbre de caminar bajo la lluvia.

    Besos

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  3. Si quieres un consejo de gallega, acostumbrada a la lluvia y a todo lo que viene con ella, el secreto está en no evitar los charcos. Pisa, salta, salpica... Disfruta de ellos como si tuvieras 7 años y muchas películas en la cabeza.
    Un beso.

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    1. Del roce con los asturianos el sombrero de lluvia y las botas de agua, el primer día me pilló a pie cambiado, pero el segundo ha sido delicioso.
      Besos

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  4. En mi pueblo chiriminea mucho...yo cuando estreno paraguas ni lo abro para que no se estropee...jajaja

    En los día lluviosos estoy mucho más animada, con la lluvia me dan ganas de bailar...

    Besos cantados bajo la lluvia.

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    1. Aquí llueve siempre como enfadado y por eso no le tenemos cogido el truco, salvo en verano que disfrutamos las tormentas.

      besos

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  5. De este lado del mundo la lluvia es una bendición pero casi a nadie le gusta, les estropea el ánimo.


    Un abrazo

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    1. Supongo que si llueve muchos días, es normal, aquí es raro y por eso el tono de la ciudad ha ido cambiando.

      Gracias por la visita

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  6. Llueve por casi toda la península y por esta vez, lo haga como lo haga, cumple el dicho de Abril lluvioso después del Marzo ventoso. Afortunadamente. Así se manejarán mejor las alergias y tal vez llenemos algún pantano.
    Me gusta cómo pintas y cómo te ha quedado tu bonita estampa zaragozana. Un beso

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    1. Mi alergia lo agradece muchísimo y mis botas de agua también ;)
      Gracias, besos

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  7. Lluvia extraña, por lo mansa y persistente.

    Tampoco mis cielos saben hacer una lluvia tranquila. Aquí, cuando llueve, casi siempre lo hace como si nunca hubiese llovido. Y las aguas desatadas ponen todo patas arriba a su paso.

    También aquí han sido días de lluvia calma, de caminar con botas mirando donde pisas, de chubasqueros oscuros que te mantiene seco sin el engorro de un paraguas, de recordar lluvias de antaño en los anocheceres de Santiago de Compostela, de escuchar la voz del agua en los caminos rurales de Asturias, de escuchar el repicar de las gotas en los cristales de un desaparecido puente de mando.

    De algo de nostalgia.

    Un besazo.

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    1. Me gusta a lo que sabe esa nostalgia, ¿y a ti?

      Un beso tierno

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  8. El agua mansa, esa que cae como perezosa, sin viento ni frío, es una bendición. Para el campo y para las personas. También para las ciudades, aunque en Madrid a los Esperanza's boys les haya dado porque las Carmena's girls no saben gestionar el tráfico cuando llueve. Como si antes no hubiera atascos.
    Me gusta caminar bajo la lluvia. Y como han apuntado más arriba, pisar los charcos. Bien pensado, me gusta pisar charcos incluso cuando no llueve.
    Besos.

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    1. Y de los callos ni hablamos...

      ¿Te he dicho ya que cada día te admiro más?

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    1. Tiene su peculiar encanto, sin duda, entre la nostalgia y la descarga emocional ¿no crees?

      Un beso en los charcos

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  10. Disfrútalo...;)

    https://www.youtube.com/watch?v=4wKB2G6DQYc


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