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Vuelve el conde

Soy lo suficientemente mayor para recordar cuando Mario Conde era el paradigma del hombre atractivo y triunfador, el modelo a seguir por tantos que se atrevieron a ser rebeldes dejando que los rizos les creciesen por encima del almidonado cuello de la inmaculada camisa a medida, con las iniciales bordadas, eso sí domados por una buena cantidad de brillantina.

Eran los años de los yuppies, del dinero que se ganaba sin agachar el lomo ni mancharse las manos, los primeros años de bonanza de una España que se repartía lo de todos para mayor gloria del mercado nunca más conjunto de puestos de frutas, verduras, carnes o pollos sino el más elegante mundo de la bolsa y el parquet que no descubriríamos hasta más tarde tan sangriento como el más tradicional puesto de menuceles.

Compra, vende... susurrados a voz suficientemente alta como para captar la atención de un respetable que contemplaba con cierta risa aquellos Motorolas, primera generación de unos teléfonos móviles que estábamos convencidos de no necesitar jamás y que recordaban al zapatófono de Mortadelo y Filemón. Años de prensa económica, chiringuitos bursátiles: inversiones, opciones y absorciones.

Los caballos, las ferias, el squash, la modernidad y surfeando las olas, él, el gallego guapo y bien casado, el abogado del Estado, el rey del pelotazo, el listo como el hambre que nos enseñó a deletrear OPA y se hizo con un banco, una colección de birretes cum laude y una hemeroteca de portadas en todos los tonos, del couché al sepia.

Ni la justicia, ni la cárcel consiguieron deslucir el palmito de quien quiso hacerse un hueco en política sin éxito (quizás competía en aguas de profundos tiburones), el hijo pródigo de una derecha necesitada de héroes, que igual apoyaba con soberbia a Ciudadanos o pontificaba sobre la perversidad de quienes ocultan sus bienes bajo un panamá, hasta hoy.

Dicen que esta vez, le han pillado el dinero.

9 comentarios :

  1. Qué gentuza ha dado este país... este sinvergüenza, Rato, Blesa, Roldán....

    Yo alucino con la que gente que todavía vota a partidos mafiosos.

    Besos.

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    1. Y lo que nos queda por alucinar, querido Toro

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  2. Este tipo y yo tenemos algo personal. Ni siquiera me pareció guapo cuando era la unidad de medida en belleza varonil. Tiene una mirada turbia y en Twitter suelta unas bobadas con la solemnidad de un presidente de gobierno, tipo Aznar o Rajoy.
    Anda y que le follen. No me da ninguna pena.

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    1. "algo personal", me gusta como suena.
      Un beso

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  3. Cantando los sesenta dirá lo que quiera, pero reconocerá que para otras muchas mujeres era un "machoman" y el yerno que les gustaría hacer tenido en los 80 y los 90, a mi me parecía lo que hoy me sigue pareciendo, un sinvergüenza de cojones y estoy de acuerdo con ella en que lo follen que tampoco me da ninguna pena, pero seguro que dentro de unos días lo veremos en la calle.

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    1. Sin duda engañó a medio mundo y lo que es peor ayudo y mucho a que se instalase la idea de que el pelotazo es el modo correcto de vivir, aún lo estamos pagando.

      Un saludo

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  4. Ya veremos a ver si se lo han pillado todo...

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  5. ¿Vuelve? ¿pero es que se ha ido alguna vez?
    ¡Qué asco de vida!

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