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Yo no estoy ni estos, ni en otros papeles, pero soy.

De nuevo Ana I. Bernal Triviño contextualiza como pocas, la realidad del penúltimo escándalo, los #panamapapers que se han llevado puesto al exMinistro Soria, en un impactante y emocionante artículo Yo no estoy en los papeles de Panamá publicado en las virtuales páginas andaluzas del El Diario, dónde afirma:

Yo no estoy en los papeles de Panamá porque mi vida ha oscilado, según el mes, entre lo que se llama pobreza o respirar un poquito.

Un artículo que os recomiendo, como casi todos los suyos, pero que en este caso concreto me ha hecho meditar sobre los bandos, los partidos, los grupos, sobre si, como defienden muchos, nos alineamos con los que reconocemos nuestros comunes o son nuestras ideas las que se imponen a la hora de tomar decisiones.

El articulo recorre una serie de papeles en los que confieso que no estoy, ni en los de Panamá, ni en las listas del paro, del desahucio, ni en las listas de Dependencia, ni en tantos y tantos papeles que convierten en intercambiables archivos, en fríos números la precariedad, la exclusión y la pobreza.

Porque no es cierto, como afirma la periodista que, O apareces en los papeles del poder o en los papeles de los oprimidos, somos muchos los que navegamos en aguas tibias, ni frías ni calientes, no somos ni poderosos ni sufrimos (aún) de forma radical las consecuencias de ser oprimidos, cierto que sufrimos los retrasos en los servicios públicos, la merma de calidad, el aumento de demanda, la falta de inversiones, de apoyos, de personal que te atienda ante cualquier mostrador, pero nos mantenemos fuera de las procelosas aguas que convierten la vida en una aventura peligrosa por la supervivencia.

Nos mantienen a salvo un empleo seguro, la prudencia en los tiempos de las burbujas, la moderación de los gustos y en los gastos y sin duda esa dosis de suerte que no depende de nosotros. ¿Dónde está entonces mi lugar?

Quiero pensar que puedo elegir, que soy libre más allá de los condicionantes de mi realidad económica y social, que no preciso sentir en mi piel el miedo de quienes huyen de Siria para apostar por la defensa de sus derechos, ni ser negra para condenar el racismo, sufrir el frío y la oscuridad de quienes padecen pobreza energética para defender que es indigno que las grandes corporaciones se lucren a costa de quienes no pueden pagar, que no me hace falta tener a mis padres en la agónica lista de la atención a la dependencia para reclamar el derecho a ser atendidos por un Estado que se proclama social y de derecho e incumple sus leyes cuando afectan a los que no cuentan, no necesito el miedo a no tener con qué pagar el alquiler, o la hipoteca o la mísera lista de la compra de subsistencia para estar dispuesta a luchar por unos derechos básicos.

No quiero creer que sólo lucha por la libertad quien no la tiene, ni por la justicia social quien sobrevive en las lindes de la exclusión, creo y quiero seguir creyendo que somos más, mucho más que las limitaciones de nuestra vida.

¿Y tú?

14 comentarios :

  1. Cada vez tengo menos fe en todo, la verdad. Unos con papeles de paro, de ayudas, de borradores y otros en Panamá como podía ser en cualquier otro sitio que descubran dentro de no demasiado tiempo. Así nos va
    Besos

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    1. Quizás deberíamos empezar a ser más exigentes, cada día.
      Besos

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  2. Tener un empleo seguro es hoy en día un privilegio.
    No creo que en el futuro se así... no hay que ser muy listo viendo como van las cosas para comprender que en el futuro hasta los funcionarios podrán ser despedidos.
    Ocurre que en este impasse todavía no pueden serlo.
    Seguramente si no fuera por esa estabilidad laboral de los funcionarios que beneficia a la hora de votar a los partidos tradicionales, ya que son muchos votos los que hay ahí, ya hace tiempo que gobernarían otros partidos.

    Besos.

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    1. Sin duda, todo puede empeorar.
      Pero lo que quería trasnsmitir y lo he hecho fatal es que no creo que tengas uqe sufrir una situación para querer acabar con ella. Y funciona en las dos direcciones, tampoco quienes la sufren están de acuerdo en la solución. No creo que todos los funcionarios voten lo mismo.

      Un beso

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  3. Te preguntas ¿donde está tu lugar?, no es difícil saber donde está, he visto como gente al borde de la exclusión, sentir que forma parte del mundo capitalista y le he escuchado justificar todo tipo de recortes y robos de los público, por el contrario a otros que viven bien, en los términos que manifiestas y de la manera que antes se entendía ser clase media, se sienten robados y vilipendiados por todo lo que está ocurriendo, se manifiestan y votan a esa izquierda que dicen, de forma interesada, que es radical.

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    1. Pues eso, Emilio que la posición de partida no automatiza ni la reacción ni el voto, en nunguna de las direcciones.
      Un saludo

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  4. Yo tampoco estoy en ningunos papeles, ni siquiera en los retrasos de los servicios públicos. Pero no por eso me conformo, el mundo necesita un cambio, que no este país, el mundo. Necesitamos darnos cuenta que mientras un 20% de la población vive confortablemente, el resto vive en la pobreza, yo no aspiro a menos.

    Un abrazo

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    1. Eso es lo que quería transmitir que lo tienes o no no te proyecta inevitablemente en una dirección, o al menos no de modo obligatorio, porque claro los de los papeles de Panamá por el reparto equitativo no están.
      Un beso

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  5. Pero eso es lo admirable. Defender una causa justa aunque no seas parte implicada. Precisamente por eso se admira. No es tan meritorio esperar a que te alcance a ti para quejarte. Y mucho menos después de haber pasado de largo frente a personas que pedían ayuda cuando tu no la necesitabas. Esa es la actitud, Pilar. Pero ya lo sabía. No esperaba menos de ti. Buena semana

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    1. Nada más alejado de mi intención que presumir de empatía social, Sergio, precisamente a lo que me refiero es que no hace falta padecer algo para saber que es injusto y querer cambiarlo, que no creo en el determinismo de clase o económico a la hora de elegir una u otra opción política, y esto creo que vale para el obrero en paro que vota a la más recalcitrante derecha como para el privilegiado que vota radical izquierda ¿no?

      Gracias de todas maneras por tener esa concepción de mí.
      Besos

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  6. Jajaja, cuando el gobierno estaba en poder de la derecha, yo no encontraba trabajo por ser de izquierda, pero cuando el gobierno era de izquierda, yo no encontraba trabajo por no estar en sus listas.

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    1. Eso es no estar nunca dónde debes ;)

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  7. El mio está en algún lugar entre la espada y la pared.

    Y aunque no lo parezca, o no lo creamos, estamos en alguno de los dos bandos.

    Un besazo.

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    1. Creo que estamos cerca ;)

      Y puede que tengas razón y mi distancia con el que vive en la precariedad sea un matiz si lo comparo con los de panamás y compañía.
      Besos

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