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Donde nos lleve la corriente

Zaragoza Puente 3º Milenio
Cansados de imitar salmones remontando cauces en el seco mundo laboral, en esta escapada nos vamos a dejar llevar por la corriente hasta el mar, aunque cogiendo algún que otro atajo ya que a pesar de que la aventura podría ser épica, no es posible descender el Ebro hasta el Delta arrullado por el agua, son muchas las obras hidráulicas que rompen el discurrir del cauce.


Monegros regadío
Jugamos al escondite con el río, desde Zaragoza a Bujaraloz comprobamos su fuerza transformadora capaz de convertir en un oasis verde el duro desierto de los Monegros, mutando estéril polvo en granadas espigas, y ya cerca de Caspe disfrutamos de su represa, lo de Lake Caspe queda cateto lo sé, pero no siempre se está hábil a la hora de elegir nombre, (decídmelo a mí que me paso la vida explicando que no, que no tengo habilidades manuales para dedicarme a la fina artesanía de las cuentas y los abalorios) y a los pescadores que buscando emular aventuras míticas se embarcan para capturar monstruosos siluros, no parece importarles este nombre que compite con el más romántico de Mar de Aragón.

Mar de Aragón, Lake Caspe
Como si pudiese olvidarse así su origen artificial derivado de la construcción, para aprovechamiento hidroeléctrico, de la presa de Mequinenza en 1965, que dio origen a este gran embalse de más de 100km de longitud tragándose en el proceso más de 3.500 hectáreas de huerta y que hoy alberga en sus aguas los 50 millones de peces que alimentan un creciente turismo de pesca y deportes acuáticos.

Caspe. Castillo del Compromiso
Bordeando el Mar, llegamos a Caspe, una pequeña ciudad de cerca de 10.000 habitantes que pugna por recuperar el brillo de un pasado históricamente apasionante desde su conquista por Alfonso II para la Corona de Aragón, y que combina con especial desparpajo ser la cuna del Lignum Crucis, traído por los Caballeros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén propietarios de la plaza y la sede el Compromiso de Caspe, acontecimiento histórico y democrático de difícil parangón (raro es encontrar un pueblo que se organiza y vota para elegir Rey como hicieron los compromisarios de los estados de la Corona de Aragón en 1412, recayendo el honor en Fernando de Trastámara, primero de Argón, tras el fallecimiento sin descendencia de Martín I)

Caspe. Colegiata
Pero lamentablemente la filosofía del voto y el acuerdo no se impondría en el resto de ocasiones en que, por su situación geográfica, se vería Caspe envuelta en la historia, apostando alternativamente a caballo ganador o perdedor.  

Fue borbónica en la Guerra de Sucesión, se rindió sin oposición a los franceses, se mantuvo fiel a Isabel frente a los carlistas, acogió a los redactores del malogrado Estatuto de Caspe en la II República y a pesar de los esfuerzos de las Brigadas internacionales cayó ante las tropas franquistas en el 38, siendo convertida en el cuartel general del Cuerpo del Ejército del norte de África.

Caspe. Mausoleo
Salen al encuentro del viajero hitos civiles y religiosos de tan extenso pasado, algunos movidos de sitio o salvados de las aguas como el Mausoleo de Miralpeix o la Ermita de Horta, y otros como la Colegiata de Santa María la Mayor del Pilar y los restos  del Castillo del Compromiso que presiden la localidad desde su elevada ubicación formando parte imprescindible de su silueta, la Colegiata, famosa por albergar una de las mayores reliquias de la Santa Cruz, es un ejemplo notable del gótico aragonés con ciertas querencias cistercienses en la que destaca la bóveda de crucería de la nave central.

Caspe. Torre de Salamanca
A estos monumentos se unen la plaza mayor con sus soportales apuntados, el Convento de San Agustín, el Barrio Verde recuerdo de una pujante comunidad judía responsable del desarrollo de la artesanía del vidrio de los siglos XIV y XV, la ermita de Santa Quiteria o en las afueras, la Torre de Salamanca, balcón privilegiado del valle del Ebro, que hoy alberga un curioso Museo de Heráldica como parte de la oferta turística de una localidad que vive básicamente del olivo, la fruta (deliciosos melocotones) y los talleres de confección (aquí se fabrican los productos ADIDAS y al cercano Mazaleón, se organizan peregrinaciones de novios y caballeros necesitados de trajes de buena factura) pero no quiere perder la oportunidad de recuperar una presencia que languidece.

Maella
Siguiendo la carretera atisbamos desde lejos la torre del reloj de Maella, donde la lengua comienza a cambiar saltando del castellano a una mezcla de catalán y otras cosas que denominan maellano y que se entiende como se entiende todo aquello a lo que uno se presta sin reticencias. Como debe atenderse la leyenda de su nombre “mano de ella” fruto de una historia por demás truculenta que habla de mujeres valientes: el Señor del Castillo pidió la mano a una doncella, que se la negó por estar prometida con otro, indignado el Señor encarceló y torturó al prometido, pero ella lejos de plegarse, optó por condecérsela "literalmente" y se la amputó y envió en una bandeja de plata.

El castillo, las iglesias de Santa María y San Esteban, la ermita de Santa Bárbara, las ruinas del monasterio trapense de Santa Susana o la casa museo de su vecino más ilustre, Pablo Gargallo son motivos suficientes para una pausa, antes de cruzar la invisible frontera.

Sierra de Pandols
Al otro lado de la línea, ya en tierras catalanas, Gandesa, escenario de batallas civiles desde las Guerras Carlistas a la del 36 donde desempeñó un papel protagonista en la Batalla del Ebro y un poco más allá, la barrera natural, las sierras de Pandols y Fullureta anticipo norte de los puertos de Tortosa-Beceite, que obligan a la carretera a retorcerse y virar una y otra vez hasta encontrar el paso y el río que coquetea con la sierra de Cardó hasta abrirse en Xerta.

Xerta. Azud
En el amplio meandro de Xerta, cuando aún la carretera mantiene una considerable altura sobre el río, merece la pena detenerse para apreciar la obra de ingeniería del azud, una presa construida en diagonal con casi 400 metros de longitud que eleva parte del río para desviar el agua a los  canales de regadío; el canal de la izquierda y el canal de la derecha (no estaban muy inspirados cuando los bautizaron) y que permitió el desarrollo de una red de molinos harineros.

Tortosa
Contrasta el azul espejo de los canales con el cauce vivo y profundamente verde de un Ebro que se acerca ancho y poderoso a Tortosa, nuestro destino.

16 comentarios :

  1. Tienes la virtud de hacernos desear el camino. Gracias.

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  2. Te vas de vacaciones y a nosotros nos dejas una ruta con todo detalle, eres un libro abierto. Gracias.
    Y pásalo muy bien en el mar, disfruta de todo, hay mucho por ver. Un abrazo

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    1. Nos vamos todos, al menos un poquito cada jueves o esa es la idea y daros alguna por si planeaís una escapada de fin de semana.
      Besos

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  3. Aunque me entran ganas de coger los bártulos y visitar esos lugares que muestras, la verdad es que antes de ir por ahí, me iría a la playa, tengo mono de mar, después de cargar las baterías iría por donde tu me digas.

    Un abrazo.

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    1. Pues aquí te espero, y prometo llevarte a la playa.
      Un abrazo

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  4. Como ya te dije alguna vez conozco tu tierra , y desde luego tu hoy, me has vuelto a llevar a ella


    un beso

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    1. Me encanta la compañía en los viajes ;)
      besos

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  5. Espero que si alguna vez me animo el viaje sea tan maravilloso como lo cuentas. Entre las fotografías y el texto ya parece que hoy me he ido de excursión fuera de mi horario laboral. Besos

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    1. Me alegro mucho, Sergio. Seguro que si alguna vez te animas es mucho mejor.
      Un beso

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  6. Que bonita esa historia de la Mano de Ella, me trajo a la memoria a las mujeres de antaño de Santa Ana del Yacuma, que vengaban a sus maridos revolver en mano.

    Besos

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  7. Gracias por el recorrido,es una ruta por la que no he pasado.

    Vaya con la historia de la doncella...
    :S

    Besos.

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    1. Como ves hay bestias y valientes en todas las épocas.
      Besos

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  8. Conozco nuestra provincia,
    creo que bastante
    más por curro que por placer.
    No quiero hacer comentarios
    sobre lo que ha pasado en Caspe en los ultimos diez años
    porque no quiero que se me malinterprete
    ni se me tilde de lo que no soy.
    En cualquier caso un paseo junto al Lake
    es una preciosidad que recomiendo.

    Pero para mi el pantano y Mequinenza siempre
    estará unido a camino de Sirga de Moncada
    si no te lo has leido
    hazlo yaaaa mismo !!!
    en la traducción de Jorda que editó el heraldo
    es una delicia.

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