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El precio de la prensa o el de la verdad

Corren ríos de tinta virtual estos días tras los descubrimientos del gasto en publicidad institucional acometidos por el Canal de Isabel II, como lo hicieron no hace tanto con los gastos de la misma partida del Gobierno de Cospedal, no es extraño que en los medios en papel, la noticia cuando consigue hacerse un hueco, sea casi testimonial, al fin y al cabo en mayor o menor medida todos los medios tradicionales reciben su parte de este pastel.

Y es curioso como en tiempos de recortes y más recortes, no se ha afrontado este asunto de los anuncios, en tiempos en los que no hay dinero para hacer se sigue gastando en contar y se paga por ello no en función de tiradas, audiencias, representatividad sino de cuestiones más oscuras cuando no sucias.

Cuando los proyectos del gobierno interesan a la población se comunican, y la prensa valora su trascendencia y publica o no, cuando lo que se pone en marcha es una campaña específica, y estoy pensando en cuando se quiere influir en el comportamiento de la población: campaña prevención accidentes de tráfico, campaña concienciación violencia de género, campaña de la renta, prevención golpes de calor… parece razonable no limitarse a los medios públicos y contratar espacios publicitarios, para lo que habría que recurrir a criterios técnicos y transparentes, que debería ser la norma para el resto de anuncios como los de turismo, si es que no se considera razonable que sean los beneficiarios como las asociaciones de hosteleros quienes los sufraguen.

La normativa nacional en vigor sobre publicidad y comunicación institucional es de 2005, quizás llegó el momento de reformar este asunto que convierte a los medios en vasallos de quienes compran sus espacios con el dinero de todos.

10 comentarios :

  1. La contratación de publicidad institucional se ha convertido en un vulgar soborno para comprar firmas de periodistas y voluntades.

    Para la derecha, los dineros públicos no tienen dueño, y creen que no deben rendir cuentas a nadie de su uso. Lo llevan en su ADN.

    Un besazo.

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    1. Esa es la clave, pagan con pólvora del rey los voceros y las historias

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  2. Aunque no habla sobre publicidad, lo hace sobre la prensa, te paso este enlace de un diario digital granadino, está escrito por uno de los muchos periodistas que se han tenido que reciclar como consecuencia de ERES o de cierres de diarios, es el siguiente:
    http://www.elindependientedegranada.es/comunicacion/amos-periodismo

    Saludos

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    1. Muy interesante, deja reflexiones para todas las partes del conflicto

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  3. Hay muchas maneras de "comprar voluntades" y más hoy en día que el trabajo está en precario. Incluso esa rebeldía ante lo injusto de cualquier situación, que ha ido siempre de la mano de cualquier sujeto, ha desaparecido, yendo a convertirse en un alzar de hombros y conformismo que parece promover el silencio de muchos a pesar del descontento. Lo de "más vale malo conocido que bueno por conocer" parece hoy día una máxima en la vida de todos.

    Besos.

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    1. Creo que mucho del conformismo viene del miedo y la precariedad no se puede pedir a nadie que se conviera en héroe ¿no?

      Besos

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  4. Aquí el gobierno gasta una millonada de dinero en publicidad, tiene un canal improductivo y un periódico que nunca dice la verdad.

    Besos

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    1. Los nuestros tienen dos nacionales y varios regionales, un despilfarro interesado

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  5. Si los gobiernos -el central y los autonómicos - retiraran las subvenciones a los medios de comunicación, no sé si serían mejores, lo que es seguro es que la mayoría de ellos cerraría

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    1. Quizás así sería hasta que volvieramos al punto de comprender que todo tiene un precio y más vale pagarlo que "que te lo regale alguien"

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