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Hoy viajamos al pasado

Aquí me tenéis, ajustándome el polisón para sumergirme adecuadamente en el nuevo paradigma al que nos remite el inefable presidente de la CEOS, Juan Rosell al que no le duelen prendas al asegurar que el trabajo fijo y seguro es un concepto del siglo XIX y que en el futuro el trabajo habrá que ganárselo todos los días


Para impregnarme bien del espíritu de la época he vuelto a poner las Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre de Belén Barroso como lectura de cabecera y ando repasando con detenimiento las declaraciones de la princesa Inés de Borbón-Dos Sicilias ante el Juez Eloy Velasco, instructor del caso Púnica, a quien explicó (la imagino con un aire a mitad de camino entre la estupefacción y el decoro) que sobre blanqueo de capitales y cuentas en Suiza ella no tiene ni torta idea porque antes nos enseñaban a no interesarnos por el dinero, ni preguntar.

Qué mejor ejemplo que el de una noble que tiene como patrimonio; cinco hijos, como ocupación; sus labores y la colaboración en alguna revista, que desconoce el importe de la herencia de su padre (cuya ocupación era la caza, sin determinar si mayor o menor), y que simplemente recibía a su administrador tres o cuatro veces al año y en el transcurso de un té le firmaba un recibí por los 10.000 euros que le traía de Suiza, quiero imaginar que con unos bombones de licor.

Porque si me tengo que ir al siglo XIX, prefiero hacerlo así, de la mano del capital, la nobleza y la Iglesia, lejos de la escalada de ataques del imperio gay y las ideologías feministas que tantísimo daño hacen, como dice el Cardenal Cañizares en sus homilías.

La otra opción es volver a la plaza del pueblo a cruzar los dedos para que el administrador del señorito me coja para trabajar hoy en el campo o apostar por dedicarme a servir hasta que el propio señorito decida prendarse de mí y tenga que salir huyendo con un embarazo no deseado, el cartel de ligera de casos y la imposibilidad de salir del arroyo. Volver a los Santos Inocentes, que es un libro mucho, mucho más feo.


Por eso y porque si me calzo el corsé y el polisón no tengo que hacer la operación bikini y como me llegará poco oxígeno al cerebro tampoco podré ocupar mi pobre cabecita en números, impuestos, leyes, derechos, libertades...




(ya sé que hoy tocaba escapada, pero hay veces que es imposible escapar de una realidad que nos toma por imbéciles)

15 comentarios :

  1. Jajajaja... como para partirse de risa. Entre lo de la princesa Inés, parienta del rey, que dice que en su educación no entraba lo de ocuparse del dinero...jajaja. Claro, con un administrador que cada dos por tres le traía dinerito de Suiza...¡qué cosas! Y esa declaración de ese señor, Juan Rosell...¡Qué abismo están abriendo entre las clases sociales! madre mía, trabajadores sin ningún tipo de derechos, y los de arriba tomándonos por imbéciles, como bien dices ¡Bendito progreso, viajando al pasado, sí!.

    Besos.

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    1. O nos reímos o malamente.
      Eso sí, conscientes de lo que pasa y dispuestos a dar el paso para cambiarlo.
      Un beso

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  2. Jajaja, interesante, ¿pero la prensa repite estos disparates sin cuestionar?

    Besos

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    1. No sólo repite sino que si no queda suficientemente escandaloso se lo inventan ;)

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  3. Toda España es la España profunda, o mejor la Europa del agujero negro.

    Saludos, me voy a meter en la cama y ver si aparezco en el siglo XXI

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    1. Si es así, vuelve a buscarnos.
      Un beso

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  4. Bueno, escapada sí que has hecho. No a dónde sino a cuando. Hemos visitado el siglo XIX. O a lo mejor la idea es que no lo hemos abandonado del todo. Especialmente interesantes por vetustas y pintorescas las homilías de ese padre Cañizares. Me hacen preguntarme por qué una mujer en el siglo XXI querría ser voluntariamente creyente.
    Gracias también por no dejar que nos durmamos en los laureles. Las indignidades nos atacan por todos lados. Ese Rosell ya es otro clásico del monólogo que siempre nos hace reír desde sus ideas sobre cómo debemos entender el trabajo mientras él sabe que nunca tendrá que malvivir ni seguir sus propios consejos (él que parece tener un buen trabajo fijo a lo siglo XIX y nunca ha practicado el minijob y esas cosas que tanto le "molan"). Besos

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    1. Hay viajes que mejor no hacemos, aunque quizás cerrar los ojos y esperar a que otros lo apañen es parte del problema.
      Un beso

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  5. Grrrrr. Ya veo que se te ha puesto el cuerpo como a mi cuando ayer escuché a este negrero neo-liberal.

    Yo solo le haría una pregunta : Oiga señor Rosell, si todos cobrasen la miseria que usted propone, ¿ quien coñ... les va a comprar a sus representados los productos que fabrican, importan o distribuyen ?.

    Un besazo.

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    1. Creo que aún no se han dado cuenta de que si no hay no se gasta, en fin, que listos, poco, pero crueles sin medida

      Un beso

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  6. Siempre han confrontado dos fuerzas, la de quienes quieren avanzar y la de quienes quieren que nada cambie. Ahora, además, están los que quieren volver hacia atrás, muy atrás, a la esclavitud o así. Lo sorprendente es que estas teorías gocen de prestigio entre los esclavos potenciales.

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    1. Es a esos esclavos a los que tenemos que llegar sin duda.
      Un beso

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  7. ¡Qué crítica tan certera y mordaz de la situación
    actual!

    Besos, Pilar

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Con mordaz quiero significar: "picante, ácida e ingeniosa"

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