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A vueltas con la tela

Lo reconozco, me falta sororidad cuando leo las andanzas de Mariló Montero autodenunciándose por no llevar casco (?), veo de refilón a las Campos mostrando su sencillo modo de vida y las sabias sentencias que regalan a una audiencia que no puedo evitar percibir tan incomprensible como los votantes del PP, o paso junto a una mujer con pañuelo a la cabeza, (si además es verano y ella va cubierta hasta las manos y los pies paseando, un par de pasos detrás, con un hombre que muestra mucho más de lo que me gustaría ver de su cuerpo,  grrrrrr....)

Y pienso despacio en lo del pañuelo y reconozco que no tiene sentido, al fin y al cabo, mujeres con pañuelo a la cabeza son iconos de un glamour que quizás ya no vuelva, y hay mujeres con pañuelo que me producen ternura, vestigios de un pasado que utilizaba los códigos de vestimenta con férrea determinación.
 
Pero ese pañuelo en la cabeza en clave religioso/cultural que exhiben o portan algunas mujeres me enfada, me indigna, me calienta, me dan enormes ganas de pararlas y preguntarles qué parte de su modestia o recato les ha sido impuesta por un modelo que cree que los hombres no pueden controlarse ante la visión de un cuello desnudo o una cabellera al viento y qué parte es decisión propia porque a pesar de los 40º están encantadas de no tener que preocuparse del tinte.

 Y lo dejo en el pañuelo porque no me paseo por las calles de Kabul o los centros comerciales de Arabia Saudita, dónde el objetivo es convertirse en una masa informe, en un bulto.

Y todo esto mientras reconozco que me ha emocionado ver a atletas musulmanas con su pañuelo en la cabeza competir en los Juegos Olímpicos, de algún modo creo que si rompen las reglas que relegan a las mujeres al espacio íntimo y familiar y se atreven a hacer deporte, antes o después podrán liberarse del resto de condicionamientos que difícilmente se pueden sentir ordenados por Dios, salvo que se asuma que éste es también profundamente machista en cuyo caso...

¿Y dónde colocar mi incomprensión ante la prohibición del burkini, la prenda que algunas mujeres de religión musulmana eligen para bañarse? ¿O incluso mi defensa del mismo?  

Quizás porque no me resulta difícil recordar a las mujeres marroquíes bañándose vestidas en las playas de Melilla, alborozadas mientras las olas rompían a su lado, risueñas como niñas pequeñas disfrutando de la delicia de refrescar sus cuerpos. 

Para esta prohibición se alegan motivos tan absurdos como la higiene o la seguridad pero tras ellos sólo se esconde el miedo, un miedo que no se atreve a cerrar mezquitas pero sí pretende borrar de las playas la sombra de unas creencias a las que hace responsables de la barbarie terrorista, un miedo que de nuevo se ceba con quien percibe más débil, con nosotras, con las mujeres, a quienes se les permitirá ir vestidas a la playa siempre que no pretenden bañarse, es tan absurdo y triste que no puedo dejar de recordar a mi abuela paseando en la orilla, una mujer de su edad y volumen no podía pensar en ponerse un bañador. 

Excusas estúpidas, porque tan tapadas como ellas no es complicado encontrar imágenes en nuestro pasado, como aquellas elegantes y atrevidas señoritas que se bañaban completamente vestidas, eso sí, para la mar, en las playas del Cantábrico. 

Estamos antes una vuelta a la censura, después de superar aquella que amparaba los Baños del Carmen en la Málaga de mi infancia donde la separación de sexos llegaba incluso al agua. Toda esta polémica, que en algunos lugares de España lucha por hacerse un sitio, me sabe a lo mismo que la lucha por el derecho al top less o al uso de algunos espacios por los colectivos nudistas. El derecho a ser libre para decidir sobre nuestro cuerpo.

No me gustan los pañuelos, ni las sayas, ni los ropajes oscuros pensados para proteger a los hombres de su natural e incontenible virilidad, (apoyo la prohibición de aquellas prendas que ocultan el rostro), pero prohibir a las musulmanas que se bañen en las playas con la única prenda que les permite hacerlo sin romper con sus tabús por mucho que me resulten incomprensibles e incluso vejatorios, me parece tan solo un modo de usar de nuevo el cuerpo de las mujeres para batallas dirigidas por hombres que nos desprecian. 

Y que ahora decidan que lo único admisibles es ir enseñando piel, eso sí bajo la imposición no legal pero mucho más extendida, poderosa y cruel de lucir unos cuerpos predeterminados para encajar con un imaginario de belleza prácticamente inalcanzable, es una muestra más de que hacen su guerra sobre nuestros cuerpos, porque siguen pensando que son suyos.

17 comentarios :

  1. He de reconocer que he tenido que buscar el significado de "sororidad", necesitaría un buen espacio para desarrollar mis impresiones, especialmente cuando la palabra sale de boca de personajes como la Montero y de otras juezas.

    En cuanto al otro tema, te diré que en Granada cada vez son más visibles las distintas maneras de vestir de mujeres musulmanes que van desde el Hiyab, pasando por el Shayla, hasta llegar al Burka, es este último, junto con el Chador, lo que me provoca una extraña sensación de estar prisionera, los velos, recordemos que hasta no hace mucho los llevaban nuestras mujeres, me has recordado mi etapa de Barcelona en la que algunas playas estaban divididas en dos partes. Estoy de acuerdo contigo que, tanto ellas viven prisioneras de su cultura, como las occidentales lo viven con ese culto al cuerpo. Occidente está consiguiendo con las prohibiciones del uso de determinado tipo de ropas o "bañadores" lo mismo que está ocurriendo en Cataluña y los independentistas, cuantas más prohibiciones más independentistas, aquí nos encontramos como mas defensa de una manera de vivir y de vestir. Nos quejamos del avance del integrismo.

    Saludos

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    1. No creas que a mi me salieron los dientes deletreando sororidad, ser feminista cuesta tiempo y esfuerzo, jeje.
      Como cuento en la entrada, me molesta ver mujeres autolimitadas por un concepto de honra, pudor o modestia que asume que hay algo malo en ellas, en sus cuerpos, en su derecho a ser, existir, bañarse, o teñirse el pelo de amarillo, pero no comprendo que se pueda combatir esto con prohibiciones al estilo " o te desnudas o te marchas de la playa".
      En fin, que una vez más somos la excusa
      Saludos

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  2. No es nuevo el tema. Nada que ver con el integrismo actual, aunque algunos como siempre, tiren de la cuerda. En 2010 ya salieron a la palestra estos modelitos, y les dediqué en su día una entrada de tipo sarcástico, te la dejo: https://eva-la-zarzamora.blogspot.com.es/2010/05/el-birkini-le-nouveau-birkini-est.html.
    A mí también me pueden cuando las veo de negro vestidas de la cabeza a los pies... es ssuperior a mí, y más cuando tengo como unas 10 en el anfiteatro a la hora de dar clases, pero cuando son mayores, disponen de ese libre arbitrio, y así va esto.
    Algunas llegan así y llevan ropa para cambiarse, luego salen y se ponen sus escotes y antes de regresar a casa vuelven a colocarse los pañuelos y vestimentas. Me cuentan que es por la presión ejercida, y porque de esa manera nadie se mete con ellas y se sienten más protegidas y "respetadas".
    Respecto a que es debido a la higiene... pues va a ser que no... y que cada uno se crea lo que más le convenga para seguir defendiendo sus creencias.
    Respecto a los cánones del bikini occidental, y lo mucho que sufren aquellas que sólo piensan en rendirle culto a su cuerpo, son libres de hacerlo, o no... y eso ya es borreguismo. Personalmente disfruto más manteniendo el cerebro guapo y en forma ;)
    En fin.
    Lo dejaremos ya aquí.
    Besos, Pilar.

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    1. No he podido acceder a la entrada, (Blogger y sus cosas supongo)
      Creo que es complejo, que algunas son libres de elegir, otras se ven mediatizadas, pero lo de usarlas como excusa para tratar de ocultar que un importante número de franceses y francesas son musulmanes y musulmanas en diversos grados de integrismo, me parece absurdo y peligroso.
      Entiendo que los "cánones de belleza femenina occidental" no son como la sharía que se impone en algunos países, pero hace daño y mucho, porque lo que defines como borreguismo, me temo que es bastante más complejo, como planteas al inicio, el libre arbitrio, lleva su tiempo...
      Gracias por extenderte (y si pudieras hacerme llegar la entrada, al correo por ejemplo, te lo agradecería mucho, ya sabes que trato de aprender siempre de quien me merece crédito)
      Un beso

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  3. En resumidas cuentas, Pilar: todas con burka, sea material o inmaterial.
    Siempre a cuestas con la diana o el dedo que señala.
    Una pesadez, una injusticia y mentes difíciles de abrir.

    Besos.

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    1. Pues sí, con diferencias en grados e intensidades, pero el cuerpo de las mujeres sigue siendo campo de batalla de los hombres, que siguen pensando que el mundo lo dibujan ellos.
      Un beso

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  4. ¿Imposición no legal de lucir cuerpos predeterminados? Si no es legal no es imposición. Cada persona puede lucir el cuerpo que le dé la gana en la playa. Otra cosa es que se autolimite. Yo en la playa veo de todo. Mujeres viejas, gordas o de cualquier tipo que sacan su carne al aire libre sin complejos así que imposición... La que cada uno quiera. ¿Que tienes miedo o complejos? A los hombres, cada vez más, tampoco nos gusta salir con una barriga más abultada de lo normal a ponernos en boca de los chismosos o las chismosas. Pero nosotros decidimos si vale más nuestra voluntad o la del prójimo. No veo por qué la mujer se siente constreñida cuando nadie le va a decir nada y si lo hace puede ser denunciado. En Cataluña ves cuerpos semidesnudos imperfectos hasta paseando por la calle, por más que ahí sí intenta evitarlo la ley. Que la publicidad subraye ciertos aspectos del cuerpo no debería inducir a nadie verdaderamente instruido a no mostrar el cuerpo que tiene y quiere tener.
    En cuanto a las musulmanas tapadas desconozco la solución. Indicas los dos problemas fundamentales. Si llevan burka, velo,etc. perpetúan la represión. Si no se les permite ir a la playa con eso, se les impide tocar el mar. Bueno, sí, la solución la darán ellas mismas como se la dieron en Occidente las primeras sufragistas. Revolución y resistencia hasta conseguir la libertad de hacer lo que les dé la gana. Si han ido más lentas en ese sentido es porque se les restringe más el acceso a la cultura pero la civilización siempre se abre paso. El cambio está en la naturaleza de los seres humanos y ellas no se van a quedar así. Y ahora los tiempos se aceleran. Los cambios son cada vez más rápidos.
    Saludos

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    1. Sergio hay tantas imposiciones no legales que nos limitan, tantas...Evidentemente no es lo mismo que te apure verte gorda a que te expulsen de la comunidad por no cubrirte de pies a cabeza, o que te lapiden si les cuadra más y tienen "campo" para hacerlo.
      Tendemos a pensar que el mundo es como nosotros, que las personas se forman, analizan, piensas, debaten y actúan, pero no es así, demasiadas veces.
      Empezaba hablando del programa de las Campos, ¿puedes creerte que es líder de audiencia? Te reto a que lo veas un ratito, demoledor.
      Coincido contigo en que la respuesta la darán ellas, pero tenemos que ayudar a que sea pronto, son nuestras hermanas ;)
      Un beso y ojalá los cambios que vaticinas sean a mejor, porque me asuntan los retrocesos que percibo.

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  5. pues no sé que decirte hoy... yo, que hay temas que los tengo muy claros, con este estoy insegura... porque si bien es cierto que no me gusta el pañuelo, por aquello que significa y representa; también creo que no soy quien para hablar de creencias, usos y costumbres que no conozco bien... así pues llego a un acuerdo extraño conmigo misma y me digo que estoy en contra del pañuelo en sí y de que obliguen a las mujeres a llevarlo, pero que las mujeres que lo quieran llevar, están en su derecho a esconder su cabello...
    en el tema burquini lo tengo más claro... estoy en contra de su prohibición, ya que para esas mujeres, ya sea por creencia o por obligación esa es la única manera que tienen de bañarse...
    así pues lo único que tengo claro es que tienes toda la razón del mundo en lo de que esta es una más de las guerras sobre nuestros cuerpos... que, como bien dices, siguen creyendo suyos... pero que son nuestros...
    un placer volver por aquí!!
    besotes!!

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    1. Por esos mismos motivos, aviso de mi sororidad intermitente ;)
      Creo que no andamos lejos ante estos temas.
      El placer es compartido. Besos

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  6. Vuestras playas se han convertido en una kasbah en la que conviven el traje de baño entero con bikinis, trikinis, monokinis, penekinis y sacotangas, en una rica gama de colores y texturas. Y ahora llega el burkini, cuya única ventaja, desde mi punto de vista, es que evita tener que embadurnarse de protección solar el cuerpo entero. Mientras en las piscinas municipales de España y otros países europeos inauguran el “Día sin bañador”, en otros lugares del mundo prohíben a las mujeres mostrar su maravilloso cuerpo fuera y dentro del agua. ¿Las azotarán por ello si no obedecen al igual que en la Edad Media? Muy probablemente, como mínimo castigo. ¿Es un atraso cubrir los cuerpos en lugar de mostrarlos? Sí, lo es, así lo demuestra la historia. ¿Hay que prohibir el burkini en vuestras playas? No lo sé.

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    1. Pues en eso andamos, en que tras pelear por desvestirnos a voluntad ¿toca pelear por ir vestidas a la playa? Una cosa tengo clara, es censura y discriminación siempre sobre la mujer, decidiendo otros, varones en su mayoría, que podemos o no hacer.

      Un saludo

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  7. Totalmente de acuerdo. No soporto la sumisión a Alá o a sus maridos que implica el velo de las musulmanas ( hace unos meses pude contemplar a una sombra que deambulaba con "nikab" debidamente "escoltada" por dos parientes en el metropolitano de Barcelona ).

    Pero Europa no puede defender su concepto de la libertad imponiendo prohibiciones que lo único que harán es confinar aún mas en sus casas a las mujeres musulmanas.

    ¿ Prohibirán también los trajes de neopreno de las mujeres que practiquen "surf" ?.

    Con absoluto respeto a las leyes, hay que permitir el atuendo que cada mujer crea conveniente. Y dejar que la libertad se filtre lentamente por osmosis bajo sus pieles. Porque las hijas de estas mujeres, son europeas de pleno derecho, y posiblemente dejen en un futuro los velos y el burquini en los armarios de sus madres, y en sus recuerdos de infancia.

    Un besazo.

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    1. Creo que esa idea de la porosidad del atuendo, y la ósmosis de la libertad y el libre albedrío son la base de la solución. Bien expresado, gracias

      Un beso

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  8. Después de leerte Pilar, y de leer también los comentarios, hay algo que me ha surgido y que no sé bien cómo desarrollar. Nos estamos planteando si cada cual, occidentales y musulmanes, pueden vestir o no como quieran, pero yo voy un poco más allá (o no): ¿por qué nos preocupamos tanto por "ellos" o "ellas" en este caso, cuando si alguna mujer occidental va de visita o vacaciones a uno de sus países, tiene que ponerse velo para según qué momentos, porque si no se pueden ofender?. Es algo que siempre me ha llamado la atención: nosotros tenemos que respetarles aquí, pero ellos se ofenden allí.

    ¿Soy yo sola o la balanza no parece muy justa?.

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    1. Tienes razón, creo que porque en nuestro código van insertos el respeto a la diferencia, a la libertad y en los suyos aún no, y por eso no creo que volvernos como ellos, radicales impositores de un único modo de ver la realidad, sea la opción más correcta.
      Un beso

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  9. Me aterroriza ir perdiendo la libertad que tanto trabajo nos había costado ganar. Que dejen a cada cual bañarse como quiera o pueda.

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