Sin lágrimas por San Lorenzo

Perseidas
Demasiada luz, demasiada pereza, recién llegados de Portugal, con las maletas ya vacías esperando en el pasillo su encierro en el trastero y la lavadora agotada de dar más y más vueltas, renuncié a buscar un resquicio de noche en la que buscar estrellas fugaces, así que no prendí deseos a los breves destellos.

Quizás alguna estrella se acerque esta noche a mi ventana, quizás. Al fin y al cabo, cada noche trae sus propios regalos.



6 comentarios :

  1. Esta noche también habrá lluvia de estrellas.
    Seguro que hay una para ti...
    ; )

    Besos.

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  2. Siempre habrá oportunidad de ver caer una estrella.

    Besos

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  3. Las vimos anoche. Esperamos hasta después de la una de la madrugada, cobijados en una sola manta para soportar el frío de la meseta. Y las vimos: rápidas, brillantes, grandes, fugaces...
    Pedimos tres deseos: que conservemos a los amigos, inteligentes, sabios, corajudos, comprometidos, vitales, curiosos, fue uno de ellos.
    Feliz vuelta.

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  4. De una forma o de otra todos los días vemos a quien se está estrellando.

    No te pierdas, un abrazo.

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  5. ¡jajajaja!, me río por el comentario de Emilio.

    ¡Bienvenida de regreso!,

    Besos

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