, , , ,

Esperando a los bárbaros en Bratislava

Cumbre europea de Bratislava
Por vez primera sin el Reino Unido, los mandatarios de la UE se reunieron en Bratislava para afrontar la cada día más evidente crisis europea. Y tras sesudos debates, (al menos queremos imaginar que debatieron y no como afirma Renzi tan sólo disfrutaron de un crucero), se asomaron al balcón para proclamar la solución: más seguridad, más fronteras, más lucha contra el terrorismo. (Rajoy además aprovechó para asegurar que ya no tiene potestad alguna sobre esa persona sobre la que usted se interesa)


Ni una palabra sobre la desigualdad que asola el sur y que alimenta los peores fantasmas, ni un signo de arrepentimiento por el tratamiento miserable que se sigue dando a los refugiados que huyen de una guerra a la que no somos ajenos, ni un paso atrás en el vergonzoso proceso de haberlos convertido en mercadería barata a los pies de una Turquía cada día más a la deriva. El miedo electoral atenaza a unos dirigentes incapaces de ofrecer un proyecto de futuro para sus países y mucho menos para Europa.

Por primera vez en sus casi 60 años, la respuesta a las dificultades no es más Europa, de algún modo las exigencias nacionalistas de quienes entraron los últimos, más interesados en formar parte del club de los ricos que en el proceso de construcción de un espacio político dónde los derechos humanos y el desarrollo caminasen de la mano, y las protestas de la derecha cada vez más extrema en Francia o Alemania, han impuesto su agenda; una suerte de seguridad frente a libertad, uniformidad frente a diversidad, orden frente a democracia. Como si pudiésemos elevar cada día más las fronteras o protegernos tras murallas cada día más altas.

Ciegos ante un mundo que cambia ¿qué sucederá si Cavafis se equivoca?, si tras las fronteras no aguardan los bárbaros.

¿Qué esperamos agrupados en el foro?
Hoy llegan los bárbaros.
¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?
Porque hoy llegan los bárbaros.
¿Qué leyes votarán los senadores?
Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.
¿Por qué nuestro emperador dejó su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado
en su alto trono, coronado y solemne?
Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir
a su jefe. Al que hará entrega
de un largo pergamino. En él
escritas hay muchas dignidades y títulos.
¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?
¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de su poder?
Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.
¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?
Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.
¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?
Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.
¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueran una solución después de todo.

9 comentarios :

  1. Y después de todo el Mundo sigue girando y la vida se repite, sucedió, sucede, la noria no se detiene y el ciclo sigue . Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Me quedo con Cavafis, que es poesía y pensamiento a la vez. Las mejores fronteras pueden detener las primeras oleadas. Cuando las oleadas sean mayores por no haber atajado su problema de base... veremos hasta qué tamaño pueden subir las fronteras y si estas aguantan.

    ResponderEliminar
  3. Tras la frontera no esperan los bárbaros, sino aquellos que los han perdido todo, salvo la esperanza.

    Y el egoísmo ha quedado en evidencia, son poco mas de cuatro millones, que aspiran a llegar a una Europa habitada por quinientos millones. No serian mas de un uno por ciento repartidos equitativamente.

    Serian savia nueva para una Europa que se desangra por sus costuras. Pero el miserable teme compartir sus mendrugos con otro que cree mas misero aún.

    Lo mejor de la sociedad Siria ha quedado abandonado a su suerte en infames campos de concentración, perdón, quería decir de refugiados. Una generación entera de niños va a quedar marcada por esta terrible experiencia. Estamos sembrando los vientos que traerán futuras tempestades.

    No me reconozco en esta Europa miserable y temerosa.

    Y a tí, gracias por recordarme la dulzura de Cavafis.

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  4. Nosotros sí que somos bárbaros. Por eso fracasa Europa, por su falta de corazón.

    ResponderEliminar
  5. Los bárbaros estamos dentro de las fronteras. Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Hasta las elecciones federales de Alemania todo va a ir a peor.
    La Merkel se juega mucho.
    Van a venir medidas duras para la inmigración y para los países del sur de Europa.
    Qué horror.

    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Más allá de la interpretación que cada uno haga de los hermosos versos de Cavafis, en ellos nos interpela sobre la sumisión a lo inmediato por miedo al futuro, grita sobre la corrupción moral y la descomposición política apenas aleteando entre los ropajes vacíos de las ceremonias huecas.
    Ninguna respuesta se articula ante las necesidades reales de los europeos, ni un instante destinado a analizar las causas y riesgos de una desigualdad que gana terreno, ni un momento de autocritica, el miedo los agarrota y se limitan a esperar que "los bárbaros" acaben con ellos mientras agotan sus créditos en más armas y más miedo.
    En fin, como dice una muy querida amiga solo la belleza puede salvarnos.
    Un beso

    ResponderEliminar
  8. ¿Y donde podemos encontrar esa belleza?.

    Un beso.

    ResponderEliminar