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Silencio


Del mismo modo que esa llamada telefónica retrasada por poco más que pereza acaba siendo un obstáculo casi insalvable, o aquel comentario omitido crece hasta disfrazarse de mentira injustificable, el silencio aporta algo más que la ausencia de sonido.

Tomar la palabra se vuelve poco a poco más difícil, como si fuese preciso encontrar una razón de peso que lo justifique y sobre todo, ofrezca explicación cumplida al silencio que lo ha precedido. Algo así como una suerte de expectación sobre la palabra que romperá el maleficio, como si el silencio respondiese a un acto voluntario y meditado y no a la concatenación de palabras perdidas en el viento caprichoso de la pereza o la dificultad de responder a una cuestión quizás ya olvidada. 

El silencio se extiende como una fina capa de hielo cada vez más extensa y difícil de esquivar, de ignorar, adquiere un valor que precisa llenarse de sentido y se alimenta de las razones más diversas, hipótesis elaboradas desde la ausencia o el repaso de las últimas palabras escuchadas o leídas, y de algún modo comienza a crecer desde el otro extremo del lago, emisor y receptor se encastillan, se contemplan con una inquietud absurda. Ambos pueden derribar el muro con la poderosa magia de un "hola" pero los días pasan y el silencio se enseñorea del espacio, hasta que cada palabra no emitida pesa como una losa y la relación se rompe.

Puede que no sea tan cierto que eres el dueño de tus silencios frente a la esclavitud ante tus palabras.

26 comentarios :

  1. Pues igual parece una tontería, pero lo voy a contar. En una ocasión en que estuve muchos meses sin escribir en mi blog, decidí retomar y entonces me di cuenta... que no sabía. No sabía escribir, encadenar ideas que para los otros fueran coherentes. Sencillamente había perdido práctica. Y fue una total sorpresa encontrarme con esa sensación que luego supe se llama "del folio en blanco".

    Es otra forma de silencio... tan desesperante como los mosquitos (sonrío, porque casi nadie entenderá lo último).

    Abrazos.

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    1. Cuando callas, sea por lo que sea, tomar la palabra es costoso, como si debieras ser capaz de decir (o escribir) algo que merezca la pena, algo mejor que el silencio.
      Un beso

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  2. Esos silencios van creando distancias y cada vez cuesta más retomar las palabras. Es muy cierta tu reflexión.
    Un saludo, Pilar.

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    1. Es algo extraño, sobre todo cuando no hay razón alguna para ello, simplemente los días pasan.
      Un saludo

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  3. Así es.
    Así ocurre.
    El silencio se agiganta con el paso del tiempo y después resulta invencible.

    Besos.

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    1. Es como si se fuera haciendo cada día más fuerte, más duro, más espeso.
      Besos

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  4. No podrías haberlo expresado mejor, el silencio es una escarcha que crece sobre nuestra voluntad, paralizandonos, y haciéndonos esclavos de la inacción.

    Perceval contempló la gloria del Grial ante sus ojos, pero no supo romper el silencio y hacer la pregunta adecuada. Y el Grial se perdió para siempre, y con él, el Reino del Verano.

    Debemos hablar, aunque el silencio que nos envuelva sea estruendoso.

    Un besazo.

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    1. Me ha encantado la referencia a Perceval, tengo la sensación de que estamos perdiendo el mapa que nos llevaba al Reino del Verano.

      un beso

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  5. Por mucho que quiera callar, el silencio, también habla... y hasta puede gritar.

    Es curioso Pilar, últimamente a mi alrededor todos hablan de silencio.
    :)

    Besos, guapísima.

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    1. Quizás tras tanto ruido, tanto grito, nos hemos quedado mudos con las gargantas despellejadas y los corazones tristes. O no,

      Un beso

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  6. El silencio es como un enemigo que se esconde y está al acecho para robarnos las palabras. Tienes toda la razón, Pilar, cuántas veces quieres llamar a un familiar y cada vez te resulta más difícil encontrar el momento...y el tiempo corre a favor del silencio.

    Besos.

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    1. ¿Cuál es la palabra idónea para romper el silencio? Creo que esa es la clave.
      Un beso

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  7. ¡Qué bien escribes...!, la del silencio que "APORTA ALGO MÁS QUE LA AUSENCIA DE SONIDO"

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    1. Gracias, a veces las palabras se colocan en su sitio.
      Un beso

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  8. ¡Hola, Pilar!
    Tú siempre estás. Nunca hay silencio si estás cerca.
    Un abrazo apretao

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  9. Pareciera como si le quisieras hablar de algo a alguien, pero no te atreves o no puedes. Y ves el silencio como una virtud (porque no te queda de otra). No sé, es mi impresión.

    Más saludos, Pilar.

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    1. En otro momento puede, ahora es simplemente una reflexión sobre lo complicado que es retomar una conversación cuando se instala el silencio, ¿qué palabra vale tanto como para romperlo?
      Claro que si lo llevamos más lejos, se trata de retomar contactos, volver a escribir, llamar por teléfono...romper el silencio que sin arte ni parte se convierte en barrera.
      Un saludo

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  10. una veces virtud, otras orgullo y o miedo
    depende de porque, como y con quien


    besos

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    1. Depende, sin duda, pero es curioso como el silencio se viste de otras cosas por el mero transcurso del tiempo, él que nada dice se traduce en miles de idiomas, de nuevo dependiendo de porqué cómo y con quien.
      Un beso

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  11. Tus silencios, cada vez más largos, me preocupan.

    Un abrazo!!

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    1. Hay veces que la vida real se apodera del tiempo, del todo el tiempo y otras lo hace con las fuerzas, pero sigo volviendo dispuesta a recuperar el ritmo.
      Un beso

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    1. Y es raro, algo que se compone de nada, se llena de tanto...

      Un beso

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  13. A veces el silencio es necesario
    como parte de una introspección o meditación,
    pero cuando se calla dónde habría que hablar,
    que es a lo que te refieres, entonces
    se trasforma en una losa muy pesada
    que pone barreras de soberbia, resentimiento, etc.
    difíciles de franquear ya que se crea
    una distancia cada vez mayor.

    Besos, Pilar



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    1. Sin duda llevas razón, pero me preocupa la idea de que el silencio, que en principio es neutro se llena silencio a silencio de todo lo que suena a gritos, ¿será el miedo?
      Un beso

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