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El recurso al pataleo

No acto de felipe
No me gusta la agresividad verbal, quizás simplemente porque me asusta. Me siento pequeña y perdida entre grupos de gente que grita, me da lo mismo lo que digan, como mecanismo de defensa creo que desconecto el canal que une mi oído con mi cerebro. Me dan miedo los grupos humanos que se mueven como una sola masa, porque dudo de que sepan hacia dónde caminan y lo que pueden arrastrar a su paso como daños colaterales. (Acudir a manifestaciones es siempre para mí un enorme esfuerzo, voy cuando las considero justas, pero me cuesta, me cuesta mucho) 

Así que me siento muy incómoda ante piquetes informativos, escarches o protestas como la del miércoles en la Universidad previa a un acto de Felipe González (la muestra viva de cómo puede uno convertirse en lo contrario de lo que fue) y Juan Luis Cebrián propietario de los que fueron durante muchos años mis medios de cabecera El País y la SER hoy convertidos (uno más que el otro, pero es cuestión de tiempo) en panfletos de lujo de los verdaderos dueños de todo, quienes curiosamente optaron por no presentarse no fuese a ser que los gritos (o las verdades del barquero que contenían) les aguasen el papel de sabios analistas de la única verdad posible, la que ellos defienden (y, si se pasan de frenada, le echamos la culpa a la efervescencia) o quizás porque el objetivo era ese, crear la noticia e impedir que nos fijemos en lo que pasa en el otro extremo del escenario. Creo que somos un poco, o un mucho, como el tonto del dedo y la luna.

Mi primera reacción es de repulsa, me gusta el diálogo, la confrontación de ideas, la claridad en los discursos y me violenta la idea de impedir al otro su espacio, pero quizás porque los años sirven para algo y hemos perdido ya tanto que me niego a que hagan el discurso fácil, he levantado las manos antes de verter aquí la tradicional máxima de:
 “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo” (2)
porque si me paro y lo pienso en la seguridad de mi casa, lo cierto es que la gente que recurre a este tipo de actuaciones no tiene medios en los que defender sus ideas y que lleguen al menos la mitad de lejos que el discurso único de los poderosos.

CIEsNO
Y no es lo mismo pero quizás lo sea, si los retenidos en el CIE de Aluche no hubieran aprovechado el espectacular despliegue policial para defender Madrid de los hinchas de un equipo de fútbol que no puede acudir a su estadio por su violento comportamiento pero sí recorrer Europa para reventar una ciudad y no se hubiesen subido al tejado ¿cuántos ciudadanos habrían oído hablar de ellos? 

Cuando el sistema no funciona, o funciona solo para unos (los de siempre, los que mandan, los que pagan todo y a todos menos a los que deben) no quedan muchas alternativas que hacer ruido, mucho ruido para que te miren.

Las consecuencias suelen ser que te miran para condenarte, y que solo con un cierto grado de sana curiosidad las personas normales, ocupadas con sus vidas y sus luchas diarias, pueden acceder a tu mensaje, pero creo que vale la pena. Hoy mucha más gente sabe que en los CIEs se retiene a extranjeros acusados y condenados por no tener papeles, esas mismas personas que nos tocan el alma en #Astral, luchando por su vida, tienen muchas posibilidades de acabar encerradas en una de las muchas zonas oscuras de nuestro sistema, bajo la autoridad diaria de personal de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado lo que no supone más riesgo que ninguno, aunque si vamos a ser nosotros los sometidos consideremos imprescindible la presencia de cámaras en las salas de interrogatorios, periodistas en las calles grabando sus actuaciones y la cercanía de un abogado experto ¿verdad? 

marea de patitos
Me sentiría mucho más cómoda en y con manifestaciones silenciosas (nada grita más que una multitud parada y en silencio), con actos en los que las preguntas del debate obligan a retratarse al ponente, sentadas a la puerta de las instituciones, teatro en las plazas dónde se denuncie la realidad que nunca consigue un hueco en los medios mayoritarios, oleadas de cartas manuscritas a quienes queremos que cambie de opinión, tuits con poemas, mareas de patitos de goma, cortos de denuncia, plataformas dónde se publiquen de forma comprensible los datos que a todos nos importan (el big data permite saber mucho, pero no es sencillo hacerlo), nuevos medios apoyados por sus lectores que se sean libres para llevar a las portadas lo que es noticia de verdad aunque no conforme la parrilla del espectáculo, WhatApps con infografías que enseñen lo que no es sencillo de explicar y … seguro que hay muchos modos más alegres, serenos y pacíficos que gritar a pleno pulmón consignas e insultos y meter el cuerpo para impedir un acto, pero que no me guste el modo, no impide que comparta el fondo(2).

Escrache PAH
Porque sobre la violencia soterrada de decisiones como los recortes, la reforma laboral, la corrupción, la mentira sistemática, sobre todo eso no hablamos y nos pasa todos los días, eso sí, con chaqueta y corbata y muy buen tono, sin gritar porque no hace falta. 

Muy raro todo ¿verdad? Estaría encantada de leer vuestras opiniones y debatir sobre este tema.



(1) Es curioso haber descubierto no hace mucho que esta frase no es de Voltaire sino de una mujer Evelyn Beatrice Hall, quien la redactó para resumir el pensamiento del político francés.

(2) Puedo entender que duela, pero acusar al entonces Presidente del Gobierno de responsabilidad en el tema del terrorismo de estado de los GAL, ni se lo ha inventado Pablo Iglesias ni se aleja un ápice de la responsabilidad que se reclama una y otra vez a Mariano Rajoy sobre la corrupción de su partido. Otra cosa es que el de la coleta se haya atrevido a decirlo en sede parlamentaria cuando ni siquiera venía a cuento. Y relacionar a ambos protagonistas con tramas de evasión de capitales, negocios de altura, intermediación a favor de poderosos, o con la acción para destituir a Sanchez en el PSOE es simplemente atender a la realidad que sus propios medios nos cuentan.

4 comentarios :

  1. Esta mañana mientras nos hacíamos el sendero semanal de todos los viernes pero en jueves, he debatido con mi hermano ampliamente sobre el particular y de forma bastante enérgica, el mantenía la postura oficialista de El País y el resto de voceros, el es más conservador que yo, mi posición esta más enfrentada a las posiciones y niego rotundamente que esos chicos sean ni fascistas, ni violentos, ni que se coartara la libertad de expresión, con esto último digo que no hablaron en la facultad, pero que si se explayaron posteriormente en sus medios afines, especialmente el Sr. Cebrian, y su actual vocero y miembro del consejo de redacción del País el Sr. Perez Rubalcaba, basta leer lo que pone la editorial de ese diario en el día de hoy.

    Tengo claro varias cosas que se han juntado de la mano, mientras se habla de un tema que en la Universidad se repite de forma periódica desde la noche de los tiempos, no se habla ni de las vergüenzas de PP ni de como el PSOE se las tapa.

    Los auténticos fascistas no se encontraban en la Universidad, ahí hay pensamiento crítico hacia un personaje que no puede negar que se manchó las manos se sangre con los Gal, en tanto que el otro ha puesto al servicio del gran capital unos medios de comunicación que antaño trataron a la ciudadanía con dignidad, siendo hoy auténtica panfletos que no sirven ni para envolver la basura.

    Saludos y aún me dura el cabreo de esta mañana.

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  2. Comparto ampliamente el cabreo de Emilio. La Universidad y su espíritu crítico asi como el de los jóvenes y sus protestas, son justificados dentro de un país que se dice democrático. Y cada uno protesta como sabe o como puede.
    Claro que queda mucho mejor con elegancia, pero dicha elegancia sólo esconde la mediocridad, la farsa y una mejor manera de obtener lo que quieren y sin darnos siquiera explicaciones.
    Del País y Cebrián hemos hablado ya aquí muchas veces, de aquel brillante fundador del Pais de los 70 ya no queda nada para salvar su chaqueteo con lo peor del PSOE , y ese cruel reflejo son sus editoriales hoy por hoy. El tiempo - y el dinero - lo estropean todo.
    Ya le retiró su cargo a I.Escobar en Hoy por hoy en la Ser, ya se han ido retirando muchas de las grandes plumas que lo alimentaban, y su nepotismo ya es notorio.
    Sin un pensamiento y espíritu críticos no se puede llegar a ningún lado. Se seguirá corriendo de un lado a otro como gallina sin cabeza. Y a eso vamos a la Todología.
    Las Universidades suelen ser el foco del futuro, guste o no. Allí nace la efervescencia de las ideas.
    Recuerdo nuestros años universitarios de manifestaciones, foros, pintadas, y no eran tan diferentes.
    En la juventud está la rebeldía.
    Veía en twitter sobre el tema el otro día una caricatura en la que estaban Cebrián e Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, IX barón de Claret (Ministro de Educación, Cultura y Deporte), en el que uno le preguntaba al otro que qué harían con todos esos jóvenes universitarios que empezaban a rebelarse, a lo que el otro le constestaba, tranquilo, ya les subo yo las matrículas...

    En fin.

    Por mi parte deberían de protestar aún más.

    Bss, Pilar.

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  3. Estamos en una época en la que afortunadamente la violencia va de capa caída, nos impresiona o nos asusta o nos disgusta. Pero todo tiene su lado negativo. Si el poder apenas deja que te expreses o controla la información, a ver cómo llamas la atención. Estos chicos la han llamado. Ahora más gente que no sabía tal vez entienda algo (depende del canal o el diario que vea o lea). No sé, un tema delicado. Pero es que estamos tan cansados de que no se haga nada ante ciertas injusticias que estos chicos casi me suponen un alivio. No soy capaz de condenarles por hacer lo que yo mismo he deseado hacer más de una vez. Sería hipócrita. Buen fin de semana.

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  4. En la Universidad de Charcas nació el grito libertario contra la corona española y desde ese entonces los universitarios han liderado los movimientos de protesta contra gobiernos de militares y gobiernos de partidos políticos dictatoriales.

    Besos

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