, , ,

La cara oculta de tu escapada

Me gustan los hoteles, los grandes, inmensos e impersonales en los que puedes imaginarte anónima y desconocida, con libertad para interpretar un papel diferente, y los pequeños, casi íntimos donde puedes soñarte acogida en secreto para disfrutar de un encuentro prohibido, invitada a pasar unos días en el campo al estilo de las hermanas Brontë, o incluso propietaria de la mansión (vale, los hoteles me ponen fantasiosa), me gustan las habitaciones pulcras, las sábanas tirantes, el pequeño ejército de botecitos que te saludan en el baño (incluso el más que inútil “gorro de ducha”) los armarios vacíos, con su manta de refuerzo, las ventanas que se abren sobre realidades que me son extrañas y el cartelito de No molestar y Arregle mi habitación (lo de la cama abierta con el bombón…placer de diosas)

Pero de un tiempo a esta parte reconozco que me siento rara, extraña, casi culpable, da lo mismo el precio que yo pague por mi habitación, seguramente la mujer que la ha preparado para que me sienta bienvenida, la que la mantendrá limpia y acogedora, la que plegará sábanas y toallas, la que repondrá los botecitos y borrará las huellas de mi paso por la ducha, cobrará 2 euros por hacerlo

Aunque a Pablo Casado le parece que mejor eso que nada (el vídeo merece un visionado completo), a mí me hace sentir indigna, cómplice de un abuso a quienes no tienen otra opción, porque nadie trabaja a destajo por una miseria pudiendo negarse, nadie.

Gracias al revuelto que han provocado las declaraciones de su máximo responsable, sé que en la cadena AC by Marriott el servicio de limpieza de habitaciones no está externalizado y por tanto las camareras de piso cobran un salario justo, pero ¿es el único que entiende que no se puede construir nada sobre el abuso de los demás y dormir tranquilo por estupenda que sea la suite? 

Recuerdo las muchas posibilidades que buscadores de hoteles como Trivago o Booking me ofrecen para elegir establecimiento; las estrellas, la distancia, la valoración de los clientes, los servicios del hotel, el tipo de desayuno, las comodidades de la habitación, la disponibilidad de WiFi, la admisión de mascotas, la pantalla plana…y pienso en que me gustaría poder filtrar por decencia, por la justicia de los salarios de los profesionales que van a atenderme e imagino un indicador similar a los de Comercio Justo, algo así como una etiqueta que asegure que en este hotel las personas no son explotadas laboralmente.

O en una nueva vuelta de tuerca optar por el sistema de los cruceros donde las propinas para el personal de servicio están tasadas y forman parte de su sueldo.

8 comentarios :

  1. El capitalismo ha derrotado a la clase obrera, ¿donde están los sindicatos?, ¿donde los partidos de izquierda?, desde luego estos últimos, estando ahí, andan más ensimismados que pensando en los trabajadores, comentas sobre las trabajadoras de hotel, pero ¿que me dices de los/as teleoperadores/as?, acabo de escuchar que los empresarios granadinos de comercio quieren rebajar al mínimo los salarios de los empleados, esto en una ciudad como esta dedicada por completo a ese sector.
    Después de lo anterior, según el barómetro electoral el PP sigue aumentando la ventaja, que quieres,¿de que nos quejamos?.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Entiendo que te sientas culpable. Pero es incomprensible que el verdadero culpable, quién paga a esta gente, probablemente tenga la conciencia tranquila y se pasee por ahí, libre de prejuicios, con una sonrisa satisfecha y viendo incrementarse su cuenta en el banco. Es cierto eso de que reconoces a los inocentes porque ellos sí tienen complejo de culpabilidad. Tu idea de añadir esa etiqueta es magnífica.

    ResponderEliminar
  3. Tu no tienes la culpa. Por desgracia siempre va a haber gente egoísta y sin escrúpulos que van a explotar al más débil con la conciencia bien tranquila. La mala superioridad. A mi la gente así me da asco. Conozco a más de uno y no tienen empatía ninguna. Solo les importa su bolsillo. Y por desgracia hay gente muy necesitada de dinero. Las victimas de los buitres.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  4. Aquí en Barcelona, con la expansión casi incontrolada del turismo, la mayoria de los hoteles han externalizado el servicio de limpieza de habitaciones. AC Hoteles es la honrosa excepción.

    Se han creado múltiples empresas de trabajo temporal para atender este "nicho de mercado", como dicen los liberales, que explotan a sus empleadas a cambio de salarios que no llegan a los seiscientos Euros mensuales, a un ritmo de trabajo frenético, unas veinte habitaciones diarias

    De lo pésimo de la situación, puede darte idea de que se ha creado una asociación al margen de los sindicatos para dignificar el trabajo de estas mujeres.

    http://www.abc.es/sociedad/abci-limpiadoras-hotel-crean-grupo-arrasa-facebook-para-denunciar-condiciones-201603041725_noticia.html

    Es la situación a la que hemos llegado debido a las reformas laborales hechas a la medida de los empresarios, y a la inexistencia formal de los sindicatos, a los que curiosamente, solo veo en las manifestaciones del primero de Mayo.

    Un besazo

    ResponderEliminar
  5. Eso es.
    Deberíamos exigir salarios dignos en hoteles, aviones, circuitos, etc.
    Me parece una magnífica idea.

    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Hola Pilar, a propuesta que haces me parece muy interesante porque con ese pequeño gesto seguramente se ayudaría a mejorar la situación de muchos trabajadores tal y como tú dices al menos poder escoger un lugar donde se respete que todos los trabajadores tengan un salario digno.
    No conocía lo de AC by Marriot y me ha parecido fantástico y sí se puede ganar dinero también con salarios justos.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  7. Una parte más de un sistema que interesa y enriquece a muchos.
    Desde hace muchos años no somos personas; somos cifras de beneficios y punto pelota.
    Bien por ellas.
    Ya es hora de que se caigan vendas.

    Besos, Pilar.

    ResponderEliminar
  8. ¡Qué! ¡No sin mi gorro de ducha! je, je, lo llevo siempre por si me ponen cepillos, peines, limas... y se olvidan de un gorro de ducha super-útil. Un abrazo.

    ResponderEliminar