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Dos historias y un vídeo

Desde hace bastante tiempo me debato entre el esfuerzo de mantenerme informada o desconectar. Lo primero es cada vez más complicado ya que cada medio parece seleccionar la información para que encaje en su propio discurso y no siempre es fácil saber quien es el director de orquesta  y lo segundo me sigue sonando a estrategia de caracol autista, seguro que ganas tiempo y no te calientas la cabeza, pero ¿es mejor vivir en la ignorancia?

Para acercarnos al tema os propongo dos historias y un vídeo:


La primera historia trata sobre de uno de esos hombres que una supone maneja los hilos y la podríamos titular De la pasión al dinero.

No sé cuánto ganará Juan Luis Cebrián por cada ejemplar de su libro que consiga vender, pero creo que si hace cuentas, no le compensa, la gira promocional en la que se ha embarcado le ha llevado en algo menos de una semana a someterse a entrevistas que lejos de girar sobre sus memorias han abarcado aspectos de su vida profesional bastante comprometidos y sobre todo han mostrado la imagen inconcebible de quien pasando por ser uno de los hombres más influyentes y poderosos de España (no en vano entre sus manos El País y la SER) se esconde o parapeta en expresiones del tipo "no lo sé", "eso no me corresponde a mí", "pregúntele a este o aquel", o "no lo recuerdo" como si de una infanta se tratase.

Me sorprendió su empecinamiento en afirmar que El País nunca ha sido un periódico de izquierdas en su entrevista con Ébole o su salida por los bajos en la que le hizo Alsina, aunque de todos modos, más allá de sus espacios en sombra (ese amigo del alma que le regala acciones o su situación económica cuando se aplicó el doloroso ERE en el periódico) lo que me cuesta asumir es la enorme distancia entre la realidad y su percepción de la misma, probablemente repasando sus entrevistas sea posible comprender que eso de la posverdad, o al menos hacerse con una clave de por qué asistimos a esta tremenda crisis del periodismo.

La segunda es sobre una niña, una tierna historia de Navidad de esas que nos conmueven, y podría llevar por título La muñeca rota.

Hablo de Nadia, la niña enferma a la que su padre paseó por los platós de televisión tras los emotivos artículos de Pedro Simón para El Mundo, y no me refiero a que finalmente los padres estén encausados, el padre en la cárcel y su historia se esté desmoronando como un castillo de naipes, sino a la reacción de esas mismas televisiones, esos mismos programas en los que la niña fue expuesta, aquellos en los que los periodistas dieron rienda suelta a su empatía y la sostuvieron en brazos o regalaron un peluche.

Esos programas, que se avinieron a mostrar la enfermedad de una menor con el objetivo de favorecer las donaciones para su causa y prestar un servicio público de información (?), esos que lo hicieron sin comprobar absolutamente nada (al parecer no era tan difícil comprobar que tras su historia había poco más que palabrería y humo), son los mismos que desde que se inició el proceso judicial contra los padres no dejan de llenar minutos desgranando cada detalle, eso sí, cada vez que muestran un vídeo de Nadia pixelan su imagen.

Y el vídeo es de Denzel Whasington que en poco más de un minuto resume la realidad de la información convertida en producto de consumo, de consumo rápido:





9 comentarios :

  1. De todo aquello que parecía bonito y hermoso, digo la aparición de el periódico El País -lo llevábamos bajo el brazo como señal de progresía-, el gobierno del PSOE con Felipe González al frente, la aparición de los sindicatos de clase y su lucha obrera, ¿que queda hoy?, de aquellos bellas envolturas que solo contenían barro, estos lodos.

    En cuanto a la información, hace años leí por obligación -era de la carrera- y libro de Theodore Roszak titulado "el culto a la información" y como subtitulo "Un tratado sobre alta tecnología artificial y el verdadero arte de pensar", en uno de sus apartados venia a decir, "el exceso de información es desinformación". Sin comentarios.

    Un abrazo.

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  2. Qué grande ese Denzel. No puedo estar más de acuerdo con él. Hace poco "Marca" publicó una historia escatológica y desagradable sobre Angelina Jolie. Resulta que era un cuento sacado de un bloguero que ya avisaba que era de su invención. Sacaron la noticia en dos días pero... ¿Quién la publicó? Cualquiera podía ver que era algo falso pero la publicó como cierta. Cada vez hay más asuntos así. Informan rápido pero mal. Sin contrastar. Buen fin de semana.

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  3. El negocio de la prensa es vender —ganar dinero— y no les importa si es verdad o mentira.
    Hace años atrás en un canal de televisión hacían entrevistas a los candidatos a la presidencia, el entrevistador era muy duro con los entrevistados, metia el dedo en la herida y no lo sacaba hasta obtener una respuesta honesta. pero... en una ocasión entrevistó a un candidato que no dio la respuesta correcta y el periodista lo paso por alto. El candidato era propietario de una industria cervecera y el entrevistador por miedo de perder los beneficios económicos que le traía la propaganda al canal, se tragó su pregunta.
    La prensa es como el parroco come en la mesa del rico.

    Besos

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  4. Vi la entrevista de Ébole y escuché la entrevista de Alsina.

    Y me quedé desolado. He estado sobrevalorando la inteligencia de Cebrián, y su profesionalidad. Si cree que cada entrevista para promocionar sus memorias va a ser un homenaje para él, es que es un cretino.

    Cada vez que se ponga ante un micrófono, le preguntarán por todos esos asuntos de los que no quiere hablar, eso va implícito en conceder una entrevista. Y deberia tener preparada alguna respuesta razonable, aunque sea una pura mentira.

    ¿ Leer sus memorias ?. Pues va a ser que no, sobre todo teniendo en cuenta como tú dices la distancia entre el personaje y la realidad. Prefiero algúna buena novela, porque tendré la seguridad de que TODO es ficción pura. Viví aquellos años convulsos ( era un adolescente pero tengo buena memoria ) de la transición, y el tiempo me ha acabado de dar algo de perspectiva de lo que REALMENTE sucedió.

    Y lo que sucedió a partir de 1.982 es que el grupo PRISA se puso al servicio del PSOE y de Felipe González. En ese momento, se acabó la auténtica profesionalidad y el buen hacer de Cebrián. Ya se sabe, quién le vende su alma al diablo, acaba condenado a los infiernos para la eternidad. Al menos, para los que tenemos memoria.

    Washington hace un certero análisis de la información en nuestros tiempos. La inmediatez y la ambición están acabando con el buen periodismo.

    Y ya he dicho varias veces que el exceso de información es casi peor que no tener ninguna.

    Un besazo.

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  5. Escucho la radio y es mi modo de saber que ocurre en el mundo y luego saco mis conclusiones, pero cada día gano mas tiempo prestando menos atención a las noticias. Juan Luis Cebrián puede decir lo que le parezca, pero sabemos la verdad, como sabemos que su padre fue director del diario Arriba y sabemos de sus propios comienzos. Un abrazo

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  6. Cuánta paz fingida, que pocos hechos y cuánta palabrería; cuántos pillos y aprovechaos y nadie se pone colorao... Además lo que hoy es noticia mañana historia que la gente no tenga tiempo a pensar... En Galicia hay un viejo refrán: «Nos mean y tenemos que decir que llueve».
    Hay que informarse pero siguiendo con los refranes "intentar separar el trigo de la paja"

    Un abrazo grande y no dejes de tenernos informados sobre tu visión tan coherente de las cosas importantes de la vida.

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  7. La prensa por días está menos hecha para informar...
    Manipular es su especialidad..Besitos

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  8. No me canso de aprender de vosotras y vosotros, y tal como está este mundo de la posverdad...
    Un beso sin interpretaciones,
    ión
    ónn

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  9. jajajaja me encantó lo de caracol autista!!!

    Y sí, cada vez cuesta más navegar entre los dos polos,
    sobretodo por la mala calidad de la info. y lo que cuesta conseguirla
    algo fiable.

    Un abrazo

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