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Una sorpresa explosiva

un caramelo loco
A veces es muy difícil volver, retomar la normalidad de la vida diaria, enfrentar el trabajo que sólo ha acumulado polvo y ganado urgencia  o abandonar las sábanas cuando todo fuera te empuja a volver a esconderte en el cálido abrazo de una noche de sueños.

Y buscas un detalle por pequeño que sea que te reconcilie con una vida que parece empeñarse en pintarse de gris, de batallas perdidas antes de declararse, de victorias pírricas que saben a derrota y cuando crees que no lo encuentras llega tu hijo menor con un regalo sorprendente; Peta Zetas. Ese absurdo dulce con la extrambótica virtud de explotar en tu boca, un sobre de recuerdos de colores y azúcar. 

Que se acuerde de cuando los encontramos en aquel museo del juguete y se los compraste aturdiéndole con recuerdos de rodillas con mercromina y tardes eternas y te haya comprado un sobre, sabe a cariño del bueno.

Así que vamos con todo, pongamos por delante la ilusión, la risa y las ganas, porque a pesar del invierno, de la niebla y la pesadumbre, la vida siempre te reserva una sorpresa.

11 comentarios :

  1. : )
    Bien por él.

    Qué recuerdos los Peta Zetas...

    Besos crisp crisp.

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  2. A veces mis hijas los traen a casa y nos reímos recordando aquellos tiempos en que eran casi un juguete. Saltos y brincos

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  3. me encantan!! el regalo que te han hecho y tu post de hoy!! disfrutalos!! y gracias, porque me voy a trabajar un poquito menos deprimida!!
    besotes!!

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  4. jaja estamos en lo mismo PILARA, buscar la ilusión y la esperanza en donde sea ...si te la tare tu hijo a casa y te explota en la boca jaja ¡genial ! ; ) incluso con lagrima porque esa porquería ( con cariño ;-) a mi me hace llorar de lo que pica y mira que me gustan a mi las chuches ; )

    Un beso muy grande!

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  5. Yo también era fanboy de esos peta zetas. Me has recordado un momento especialmente agradable de mi infancia. Me gustaba tanto el sabor como el efecto químico en la boca. Aunque dudo que los podamos incluir en una equilibrada dieta mediterránea o de cualquier sitio. Pero vamos, que un día es un día. Besos

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  6. Si que existen todavía, claro que sí si son buenísimos... Yo alguna vez compro y como a mis niños todavía no les gusta pues... ea, a disfrutar de las explosiones jiji...
    La vida es agridulce así que los momentos dulces hay que saborearlos...
    Besitos.

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  7. ¡Ay sí!...si es que somos felices con tan poco...

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  8. Que recuerdos Pilar

    Sabes escribes y describes genial, vamos q me quedo muda o prefiero no ajarte tus escritos

    Un beso con retardo

    Sorry.!

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  9. gracias, lo cierto es que me hecho mucha ilusión que se acordase y me trajese un paquete, casi tanto como comerlos 😇

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  10. Siempre, siempre y que sea dulce.

    Besos

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