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Roto

Traté de enseñar a mis hijos que cuando tiras un jarrón y se hace pedazos, de poco le sirven a la flor tus "lo siento” y eso no significa que no deban disculparse, sobre todo si realmente lamentan el impacto de sus acciones u omisiones, igual que deben ofrecerse a reparar el mal causado, pero cuando el jarrón está roto; lo está, y ni lágrimas ni disculpas pueden ya evitarlo, así que mejor piensa antes de actuar y valora las consecuencias antes tener que lamentarte.

Pero desde que crecieron, me preocupa más lo que sucede con el jarrón que el sentimiento de culpa del responsable, algo que al fin y al cabo cada quien resuelve como puede, quizás por eso me siento atraída por el Kintsugi, la milenaria técnica japonesa de reparación de porcelana que en lugar de ocultar las grietas, las acentúa y celebra rellenándolas con oro. Los japoneses creen que cuando un objeto ha sufrido daños tiene una historia, una vida que lo hace más hermoso y sus marcas de rotura, sus defectos, no son tales sino que le aportan el alma de la que lo nuevo carece, consiguiendo así que el valor de las piezas reparadas sea superior a las que conservan su integridad inicial.



La clave está en saber si el jarrón merece el oro de su arreglo o podemos pasar sin flores.

30 comentarios :

  1. Dependerá del jarrón, de las flores, de quien te lo ha regalado o dónde lo has comprado, incluso del espacio del que dispones. Incluso de las ganas que tengas de jarrones.
    Ahora, no me digas que no son raros los orientales y sus aficiones.
    Besos, guapa.

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    1. Depende, todo depende...eso tiene música.
      Un beso

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  2. El Kintsugi parece ser el "no hay mal que por bien no venga" pero en japonés.

    Besos.

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    1. Pues algo así, pero con oro que queda más opulento.
      Un beso

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  3. La arqueología moderna sigue esa técnica a diferencia de lo que se hacia anteriormente, intentar reparar como si el tiempo no hubiera pasado por el lugar, cuando precisamente es ese tiempo el que aumenta su valor.

    Un abrazo.

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    1. La idea de que la perfección se asemeja a lo insulso tiene un gran atractivo.
      Un saludo

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  4. El perdón no repara el daño. Nunca. Las disculpas es el modo de hacernos saber que lo sienten. Volviendo al iarrón hay que valorar si le tenemos cariño, o es el que nos regaló la tía Carmen, si se rompió adrede o fue por falta de atención, si al romperse el agua de las flores mojó y estropeó la mesa... podríamos seguir, pero lo dejo, esa técnica de la que hablas me parece curiosa, y a lo mejor prefiero comprar un jarrón nuevo. Abrazos y disculpas por la extensión.

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    1. El perdón no repara el daño, que verdad más dura ¿verdad? Sobre todo si no hablamos de porcelana.
      (no te disculpes me encanta que te explayes)
      Un beso

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  5. Yo me inclino por el "oro" :)
    Un fuerte abrazo!

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    1. Te veo muy de arreglar las cosas ¿no?
      Seguramente sea lo mejor, el jarrón me gusta.
      Un beso

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  6. Es la positiva tendencia humana de no llorar sobre la leche derramada o a lo hecho pecho. Incluso lo malo que nos pasa o lo que dañamos puede hacer brotar una enseñanza positiva.
    En cuanto a pedir perdón tal vez no arregle nada pero sí es el primer paso para hacerlo. Al menos si el perdón es sincero. Si no, se volverán a romper más cosas. Besos

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    1. Sin duda sin pedir perdón y concederlo no hay mucho más camino que recorrer, pero no arregla nada, si no le dedicamos tiempo, cuidado y "oro" a convertir las grietas en belleza.
      Un beso

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  7. Me gusta tu conclusión final, Pilar, porque en ella está implícita la reflexión y la autocrítica, si lo llevamos al plano de lo humano, tanto en lo personal como en los hechos sociales.

    Besos

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    1. Sin duda esa es la idea, más allá de la genialidad o no, de rescatar lo dañado y hacerlo más duro, más hermoso.
      Un saludo

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    1. Sí, lo cierto es que el oro que cubre las grietas lo hace más hermoso y más duro, o eso creen.
      Un beso

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  9. Buen razonamiento..da para pensar..un saludo desde Murcia..feliz año.

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    1. Quizás lo sea, o quizás lo roto está roto por mucho que lo disfraces ;)
      Un saludo

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  10. Cada vez tengo más claro que las cosas no son más que cosas, y las flores muertas son eso, flores muertas.
    Besos.

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    1. Sin duda así es, pero ¿y si no hablamos de porcelana?
      Un beso

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  11. No sabia de esa técnica japonesa
    Que maravilla de texto
    Ma encantao!!

    Nuestra cara
    la van haciendo
    las arrugas, las cicatrices
    y los gestos.

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    1. Gracias!
      Sin duda las personas ganamos con los años, aunque no sé si con las rupturas.
      Un beso

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  12. Opino que el oro es un valor añadido al valor intrínseco de la pieza.

    Incluso una pieza insulsa adquiere un valor propio despues de este proceso, gana en personalidad, y la geometría de rotura la convierte en una pieza única.

    Un besazo.

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    1. Toda la razón, una pieza insulsa puede ganar en el proceso, pero ¿entonces el causante del estropicio merece un premio?
      Un beso

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  13. Me gusta mucho el nuevo aspecto del blog. Tal vez haya cosas irreversibles, pero también hay cosas que incluso rotas se pueden reparar, todo depende del alcance del mal.

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    1. Gracias Rebeca, ando buscando algo y no sé muy bien qué.
      El alcance del mal, no es pequeño el matiz, ¿todo tiene arreglo? Quizás ni con todo el oro del mundo.
      Un beso

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  14. Lo que yo te pensaba poner ya te lo ha puesto Emilio, así es que me limito a decirte que me ha gustado tu entrada y e aprendido cosas que no sabía.

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  15. Yo no me fió mucho de las teorías de los japoneses, ni de sus proverbios, porque si todo lo que se rompe, tuviese su historia, no ganábamos para disgustos. Por otra parte y como he dicho muchas veces; los errores, las disculpas, y el perdón solo sirve para tranquilizar la conciencia, porque cuando hemos hecho daño, el daño ya es irreparable, aunque por supuesto si ha sido sin querer, la conciencia descansa antes.

    Besos Pilar.

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    1. ¿Y si le damos la vuelta? ¿Y si quitamos el foco del "culpable" y atendemos al que ha sufrido el daño? Quizás el primero lo siente y su conciencia le martiriza, pero el segundo lo padece y no puede hacer más que buscar la cura o tirar la toalla.
      Eso sí, hay piezas preciosas con esta técnica japonesa ;)
      Un beso

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