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Horóscopo


Imagina que tu vida depende del signo astrológico bajo el que has nacido y no solo hablo de tus oportunidades de educación o empleo, sino incluso de contar con un limitado abanico de opciones para encarar la realidad que determina hasta cual debe ser el modo en que reacciones a una decepción, un ataque o la pérdida de un ser querido.

Este es el punto de partida de Zodiac la novela de Sam Wilson que me ha entretenido estos días en mis trayectos en tranvía, una novela negra amena y bastante ágil en la que se diseña un mundo distópico basado en algo tan estúpido como el horóscopo convertido en la verdad que rige los destinos de cada persona y por ende, del mundo.

Si eres Libra serás buena asistenta, si Capricornio, lo tuyo serán los negocios, si eres Virgo nadie esperará de ti una mente brillante y si Aries, violencia, marginalidad y pobreza serán tu futuro. Ya no importan las razas y apenas los géneros, ahora la clave está en la disposición de los planetas en el cielo, algo que tus padres deberán controlar si no quieren tener un vástago desclasado.

La idea parece muy tonta o muy loca, un recurso para narrar la historia de un asesino en serie en un entorno diferente en el que las pruebas de ADN se sustituyen por cartas astrales, salvo por el hecho de que entremezcladas con la investigación de los crímenes se ofrecen al lector claves que ponen en duda si estamos hablando de astrología. El determinismo, la rebeldía tecnológica de los más atrevidos (las escenas de activistas grabando con sus móviles me ha hecho recordar un pasado sin Ley Mordaza), el terrible efecto de la mentira más simple, el miedo a destacar, el poder de las verdades absolutas se entrecruzan formando el telón de fondo de la novela.

Terminada la historia, consulto en Twitter las noticias y encuentro, de nuevo, las reacciones a las resoluciones de Trump, declaraciones tibias y temerosas de los países europeos (parece razonable que apenas musitan quienes, sin afirmarlo, condenan a muerte a los refugiados entre las olas, los mantienen sin recursos en condiciones vergonzosas en suelo europeo o los entregan por unas pocas monedas al gobierno turco para que los haga desaparecer tras sus propios muros de silencio y prensa amordazada), y pienso si no es igual de absurdo segregar a la gente por su religión o su capacidad económica, factores determinados por el lugar de nacimiento, la familia, las oportunidades educativas, sociales, culturales, económicas… tan aleatorias como nacer bajo el signo de Piscis.

Llevamos años disfrutando del miedo controlado de terribles mundos futuros sin darnos cuenta de que ya vivimos en ellos.

9 comentarios :

  1. Me apunto el libro, todo lo negro me entusiasma, de entrada.

    En cuantos a las reacciones sobre Trump, que decir, miedo. ¿Has escuchado o leído lo que ha dicho nuestro presidente?, como siempre en su linea, gallego.

    Un abrazo.

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    1. Mira que me parece de los más sinceros (obviando lo de las fronteras con concertinas, que se le habrá olvidado) otros se indignan más fuerte para acabar igual o peor, son la pandilla de cobardes que hemos elegido, no sé como nos asombramos, son lo que quisimos que fuesen.
      Pena mora...

      Un abrazo

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  2. Sí, definitivamente el punto de partida es interesante. No me parece nada tan estúpido como una apología del horóscopo. Más bien reflexiona sobre lo que significa creérselo, vivir pensando que ciertas cosas te van a suceder porque los planetas te están escribiendo la vida. el determinismo, tal y como señalas, está hecho para que no hagas nada porque todo se da por hecho. O para que hagas barbaridades sin reflexionarlas.

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    1. Para controlar a la gente tras desposeerla de su identidad, en resumen

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  3. Una demoledora analogía sobre las verdades "absolutas" que nos tratan de imponer. Muy en boga estos dias cuando vemos que ciertos poderes tratan de amordazar y silenciar a la prensa acusandoles de propagar mentiras.

    Pero esta vez, curiosamente han cambiado el método, ahora se trata de colocar tapones en los oídos de los propios acólitos, cuestionando la verdad en la crítica.

    Un besazo.

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    1. Distinta estrategia para el mismo objetivo, ¿lo terrible? que funciona
      Un besp

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  4. Si te gusta la novela negra, lee toda la saga del Inspector Wallander.
    Es una apuesta segura.

    La ley mordaza sigue ahí... vigente, y el PSOE silbando... qué asco...

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  5. Por desgracia, el lugar de nacimiento sigue marcando para bien y para mal. Y no es el argumento de una novela.
    Saludos, Pilar.

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