, ,

Justicia sorda

Recuerdo hace años, muchos años, en una de las pocas prácticas que se hacían entonces cuando estudiabas Derecho, que me topé de bruces con la enorme distancia entre Ley y Justicia, o dicho de otro modo, con los oscuros vericuetos a través de los cuales lo que para cualquiera es claro y palmario para la Ley puede no serlo.

Entonces comprendí muchas cosas, decidí que no sería capaz de aplicar una norma que considerase injusta y entendí que estaba inhabilitada para ejercer la judicatura, una de las opciones que contemplaba con más ilusión. Bastantes trienios después sigo contemplando como el sistema judicial pervierte la Justicia, ese concepto abstracto que sin embargo sentimos con claridad en nuestro fuero interno incluso cuando los casos son bastante más complicados que si Pepe ha matado a Juan.

Demasiados ejemplos estos días, valgan un par de diferente calado;

La Fiscalía General del Estado se impone, de nuevo, ante el fiscal natural, esta vez en el caso contra el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, las fiscales Anticorrupción asignadas al caso no han firmado el informe de oposición (único gesto, vacío pero probablemente con consecuencias en un estamento jerarquizado, que pueden hacer), pero no es algo extraordinario, también ha necesitado el Fiscal General del Estado (nombrado por el Gobierno, de acuerdo con su Estatuto) hacer uso de su superioridad para oponerse a los encausamientos de Alberto Nuñez Feijoo o José Blanco por prevaricación, e incluso ha torcido la mano a la totalidad de los fiscales catalanes para empujar el juicio contra Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega, en el asunto del 9M. Las consecuencias son diferentes según los casos, porque en el primero será el Juez quien finalmente determine, pero en otros, sin fiscal acusando simplemente no hay causa. De algún modo el Fiscal se erige así en Juez, evitando que se sometan a la Ley actuaciones como poco, en el margen, amplio y gris, de la legalidad vigente.

El otro ejemplo es la sentencia del primer caso Gürtell, en el que se aprecia una curiosa desproporción entre las penas de quienes armaron un sistema para ordeñar la vaca pública a favor de sus personales intereses (lucro por lucro) frente a quienes realizaron las gestiones que lo permitieron, es decir quienes sacaron el dinero de todos (el que se recauda vía impuestos) para el beneficio directo de unos pocos, y sobre todo la ausencia de pena alguna para quienes escondidos bajo unas siglas y un pájaro, (me da lo mismo si es un charrán o una gaviota) se beneficiaron de tanto ir y venir de lo que de tanto menguar no da hoy para rescatar de la pobreza o la precariedad a tantos y tantas ciudadanas que creyeron que este era un sistema justo, o que en el caso de Valencia sirvió de excusa para mantener a los niños en aulas prefabricadas dignas de un campo de refugiados. 

El Partido Popular sale, de nuevo, limpio de polvo y paja, como si quienes metían la mano en la caja hubieran podido hacerlo sin su nombramiento y apoyo, como si ocupasen esos puestos por sí mismos o como si de rondón entre tanta transferencia onerosa para las arcas públicas no hubiesen recibido ellos como partido, beneficio alguno.

Que a estas alturas nadie se haya planteado que el Partido Popular es el responsable directo de todos estos asuntos de corrupción, que gracias a estas prácticas han pagado campañas, comprado voluntades o financiado medios para su eterna y pertinaz loa, y que por tanto se dan motivos suficientes para proceder a la condena de sus responsables y la declaración de ilegalidad del mismo, es algo que desde mi humilde formación jurídica sigo sin comprender, hasta que me paro y recuerdo que la Ley apenas viste a la Justicia y sus mecanismos están muy lejos de ser imparciales.

22 comentarios :

  1. La ley y la justicia hablan diferente idioma, estan en dos planos distintos. y como esto es así desde el origen de los tiempos y ningún gobierno republicano o democrático hace nada creo que es por su propia conveniencia. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda pocas razones tan claras como la que planteas.
      Un saludo

      Eliminar
  2. Hace unos meses realizaba una entrada sobre lo que manifestaba el juez Calatayud relativo a eso de impartir justicia, decía el juez: "Los jueces no imparten justicia, aplican la ley" y continuaba escribiendo, ya de mi cosecha, que la ley la dictan los políticos en sus respectivos parlamentos, dicho y escrito eso, ya sabemos los resultados de todas estas tramas que aquí tenemos y que nos están haciendo parecer, junto con Portugal, los más corruptos de Europa.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que les ganamos a los portugueses ;)

      Eliminar
  3. El problema es que no todos tenemos la misma idea de justicia, solo algo aproximado. Ante esa imposibilidad de definir lo que es justo (hay ciertos asuntos en los que estamos de acuerdo, en los grandes asuntos por decirlo de algún modo) tenemos la ley. La ley son unas reglas que se pueden usar de forma objetiva. El problema que tenemos es que esas reglas están consensuadas por unos pocos y cocinadas a su conveniencia. De ahí esa sensación amarga que nos queda. La justicia absoluta es imposible en cuanto que todos tenemos nuestra idea de lo que es esta justicia. Pero una ley hecha por todos sí se acercaría más a ese ideal. Y no, de momento no es así. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El concepto básico, limpio de lo que es justo creo que lo tenemos todos o al menos somos capaces de llegar a perfilarlo con sencillez, otra cosa es la ley que nace de donde nace y se aplica como se aplica.
      Besos

      Eliminar
  4. Si hubiera justicia de verdad el partido popular estaría ilegalizado y disuelto y sus máximos dirigentes encarcelados unos cuantos años.

    Que eso no ocurra es un síntoma claro de la baja calidad democrática de España.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Qué razón tienes en todo lo escrito, tú desde tu formación jurídica y muchísimos otros, entre los que me encuentro, desde el más simple sentido común a tenor de las informaciones que nos llegan. Triste realidad la de este país.
    Feliz finde, Pilar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy triste y más ver cómo nos vamos acostumbrando a ello.
      Un beso

      Eliminar
  6. Es lo que sucede cuando las estructuras jerárquicas de los jueces y los fiscales son controladas por los partidos políticos. Por no hablar del nefasto Tribunal Constitucional, que aquí, en Cataluña, desde que "repasó" el estatuto de autonomía, los catalanes que no somos independentistas tenemos muy presente en nuestras oraciones, por toda las razones que les han dado a los separatistas.

    Hoy se ha hecho pública la sentencia del caso "Noos". Absolución para la infanta Cristina, y seis años y medio para su esposo, aquel tipo que antaño jugaba a balonmano.

    Es lo "justito" para que nadie se pueda llamar a engaño. Con seis años y medio de condena, se puede esperar tranquilamente en la calle a que el tribunal supremo resuelva el oportuno recurso presentado por la defensa.

    Supongo que las señoras Pantoja y Zaldivar deben estar soltando juramentos en arameo, porque a ellas si que las mandaron a prisión por su condición de "ladronas consortes" de Julián Muñóz.

    Una justicia hecha a medida de los poderosos, pero implacable con los "robaperas", con los delincuentes de menudeo.

    Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La Pantoja, la Zaldivar, la mujer de Fabra y el desgraciado al que le han caído tres años por robar una bici, si yo no quiero ser igual que nadie, tan solo tener los mismos derechos y obligaciones, cachissss

      Besos

      Eliminar
  7. Aplaudo la argumentación y la conclusión.
    Pero difiero un poco en achacarlo a la maldad de un partido concreto (que también) y no a un sistema constitucional de partidos que estaba tan preocupado en protegerlos que olvidó que estaba generando un mostruo.
    Si tienes unos intereses montate un partido o directamente compralo para defenderlos. Igual que sea a nivel municipal o estatal.
    Da igual que se llame gil, los amigos del charrán, el club de la rosa o democaracia latinoiraní del chandal.
    Yo que también provengo del derecho y de las judicaturas frustadas; me preocupan más las instituciones mal construidas, que las personas que las ejercen mal. Al funcionario malo se le puede cambiar o al final jubilar, las instituciones mal construidas y blindadas son una remora para siempre.
    La democracia y los partidos que para mi debieran ser la base del sistema se han convertido en su bomba temporalizada para hacerla estallar.

    Besos a puñaos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Hermanogafotas, bienvenido.
      No creo en la maldad intrínseca de nadie, ni siquiera del PP, sino en el abuso de poder, porque como bien dices la mayoría de lo que pasa es que el sistema lo permite, porque está diseñado desde la amenaza y el miedo, claudicando ante unas élites que eran y siguen siendo las dueñas de nuestro país.
      Un saludo

      Eliminar
  8. Robar es un delito, pero prostituir la justicia es torpedear la democracia y merece por tanto el mayor de los castigos y pena posibles para todos aquellos que la promuevan.
    Un fuerte abrazo Pilar!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así sería si hablásemos de justicia pero hablamos de ley y eso cambia el discurso, tanto que tampoco me sorprendería que el exduque nunca pise una cárcel.
      Un beso

      Eliminar
  9. Lo que no se entiende es que se aplique la ley según interesa y cómo interesa.
    ¿Justicia? me parece que nunca la habrá si de verdad hay que aplicarla.
    Es vergonzoso todo lo que sucede. Mucho paripé y mucho acallar.
    El día que alguien tenga lo que hay que tener y tire del hilo...

    Abrazos, Pilar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si eso pasara, no te preocupes lo callarían, elevarían montañas de mentiras para provocar su descrédito, o lo asustarían tanto que acabaría mudo, más o menos como tod@s que nos espeluznamos en el sofá y nos convencemos de que no podemos hacer nada.
      Un abrazo

      Eliminar
  10. Como dijo hace muchos años Pacheco, del nombre no me acuerdo; aquél alcalde de Jerez. "La justicia es un cachondeo, y casi lo encierran. En la cárcel solo se pudren los pobres desgraciados. Los pudientes y la clase política, aunque alguno entre en la trena, están mejor dentro que fuera, que ya es decir. Pero creo que este problema de impartir justicia es universal. Para lo que se oye otros países, nosotros somos al lado de ellos, los reyes del Mambo.

    Besos Pilar.

    ResponderEliminar
  11. Pienso que la justicia cada cual la interpreta a su manera, solo hay que mira en nuestro entorno estos días ¿como es posible que un fiscal se convierta en defensor en vez de acusador?. ¿Para cuando unos fiscales, jueces y abogados "libres" sin que ningún gobierno los imponga?. Estoy soñando!!. Muy buena entrada Pilar.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Qué pena que sea así. Las cosas tienen que cambiar...

    Un beso, Pilar

    ResponderEliminar
  13. Siempre te fantaseaba como jueza, y resulta que te tentaba. Hubieras sido una magnífica jueza.

    Besos

    ResponderEliminar