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Primero susto, que ya luego vendrá la muerte.

Francia elige Presidente de la República contra Le Pen, y aún con los ojos plagados de legañas por la fiesta en la explanada del Louvre cambian banderas por pancartas para oponerse a las medidas estrella del recién elegido Presidente y no porque éste haya dado un giro a sus políticas convirtiendo en humo sus promesas sino porque ahora puede llevarlas a cabo, empezando por una reforma laboral a la española. Sin duda las consecuencias de cerrar las opciones a susto o muerte, obviando que en esta tesitura, la realidad será primero susto y después muerte, porque son las medidas ultraliberales, las que se empeñan en poner al capital sobre las personas, a la macroeconomía financiera sobre el bienestar común las que hinchan las velas de la ultraderecha fascista.

Y nosotros no salimos de una para meternos en otra, cuando ya pensábamos que el foco de la corrupción se había detenido en Madrid, con su exPresidente entre rejas y sus alcantarillas al descubierto, resulta que los Pujol nos deparaban momentos únicos, esos que si los imagina un guionista resultan excesivos incluso en una parodia muy loca, el manuscrito de la matriarca a modo de reverenda madre que mueve millones misales de una biblioteca a otra hasta dar con ellos en Panamá, es de tan ridículo capaz de ocultar tras la carcajada la inmensa tragedia de un líder carismático como Jordi Pujol, el padre de la Cataluña del siglo XXI en un sinvergüenza común, un avaro capaz de rapiñar un porcentaje de cada piedra, de cada bandera.

Y de la risa al miedo que provocan los movimientos, torpes, irracionalmente torpes, de una cúpula fiscal más consciente que nunca de a quien debe el doble encaje de sus más elegantes puñetas, un cuerpo de defensa de la legalidad, de lucha contra la corrupción impelido de la necesidad de traicionarse a sí mismo para salvar a sus jefes.

Mientras en el PSOE se tiran los trastos a la cabeza entre quienes defienden mantener el bipartidismo agonizante (de poco les sirve ver las barbas del vecino rasuradas en seco, quizás porque el símil resulta demasiado masculino para su lideresa) y quienes se aferran a un lema caduco que trata de ocultar la negativa a aliarse con el más cercano, por muchos riesgos que suponga levantarse mojado.

Parece que la realidad se esfuerza en mantenernos entretenidos mientras esperamos la comparecencia de Rajoy como testigo en uno de los cientos de casos (aislados) de corrupción de su partido. Porque eso sí, presentar una moción de censura es una chiquillada grosera.

9 comentarios :

  1. Esto es tranquilo que sigue, que tenemos mas escondites, que no lo para nadie, que todos somos iguales, que si tu mas yo te supero... Pero este mes tenemos que pagar la declaración de la renta. Un abrazo

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  2. yo el lunes por la mañana me preguntaba como habían conseguido que estuviéramos todos tan contentos de que la derecha (sin ultra) hubiera ganado en Francia... será lo del mal menor... pero que quieres que te diga, me siento un pelín manipulada...
    me consuelo pensando que en general al menos noto cuando me manipulan (que no es poco)
    en fin... que sustos llevamos unos cuantos...quizás nos están preparando para cuando llegue la muerte...
    besotes!!!

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  3. Al leer y ver la noche de las elecciones los análisis sobre la elección francesa en España pensé...
    Es normal que sigan y estén donde están.
    Y es más ni vale la pena molestarse/nos ya en exponerles nuestro o cualquier punto de vista...

    Bss.



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  4. No se si te imaginas los discursos morales que hemos aguantado los catalanes en la era Pujol. Todas las veces que Pujol nos instruyó sobre como ser catalanes de bien como él. Y lo de "Espanya ens roba" es ya una cumbre de la hipocresía que todos conocemos y difícilmente olvidaremos. Este tema me toca tanto que me los toca mucho. Sólo me gusta verles en televisión y perseguidos por la justicia. Aunque espero poco de esto.
    Sobre Francia ya veo que ellos han tenido tesituras como la nuestra. Cuando no tienes donde elegir eliges lo menos malo que sigue sin ser bueno. Susto y muerte, sí.
    Besos

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  5. Vivimos una época en la cual se puede decir que aquella autoridad que no roba es un imbécil, pues ellos —los políticos— elijen a las autoridades judiciales.

    Un beso

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  6. Francia eligió entre lo malo y lo peor, de haber tenido que votar yo, dudo si voto o no.
    En cuanto a lo ultimo que nos pasa, basta decir que vivimos en un pais de chicha y nabo.

    Un abrazo

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  7. En este mes ni me hables de ese atajo de sinvergüenzas.

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  8. Que mal lo estará haciendo la izquierda (en este caso francesa) que con lo corrupta que se ha desenvuelto la derecha han sido incapaces ni de pasar el primer corte de las elecciones galas.Y me da igual la izquierda moderada que la podemita.
    Me niego a aceptar la falta de autocrítica que echa la culpa a los medios de comunicación o a lo idiota que es la gente.
    Han sido incapaces de arrebatar el segundo puesto a Lepen y se han quedado en unas fuerzas residuales a las que muy poca gente cree.

    Besicos mil.

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  9. Estará por ver como marchará Francia con el nuevo presidente Macron. Nuestro país está de vergüenza por tanto caso de corrupción, aquí sufrimos a los Puyol y en el resto de España es para rasgarse las vestiduras. El debate a tres de hoy entre los socialistas ha sido de pena ¿que podemos esperar, si entre ellos mismos se tiran a la yugular?.

    Un abrazo Pilar.

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