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Como quiero, puedo


La polémica sobre la gestación subrogada se hace hueco en el Congreso, esta vez sí gracias a Ciudadanos, el partido que según sus dirigentes y Community manager consiguen que salga el sol cada día. 

La realidad viene de tiempo atrás, desde que es técnicamente posible unir un óvulo con un espermatozoide e implantarlo en un útero, empleando para ello material genético de incluso tres personas diferentes sin contar la mujer gestante, o como dicen los más acérrimos defensores, el vientre de alquiler, como si pudiese separarse del cuerpo.

Hace años que hay personas que pagan a mujeres para que gesten a sus hijos, en alguno sitios con cierta regulación jurídica, en otros por el más tradicional sistema de yo lo pago y tú lo haces. Y claro, algunos de estos progenitores tiene problemas para inscribirlos en el Registro como “propios” o para obligar a la gestante a desprenderse de la criatura que ha llevado nueve meses en su vientre, esa parte de su cuerpo que decidió alquilar por precio sin saber cómo iba a sentirse después.

Y no es fácil, la vida sería estupenda en blanco y negro pero tiene matices, muchos, muchísimos y las normas deben tratar de objetivarlos y trazar una línea nítida entre lo legal y lo prohibido, insisto, no es fácil tener una idea absoluta sobre el tema. 

En mi personal trabajo de campo, sin valor estadístico; hombres y mujeres, con descendencia y sin ella, no he encontrado a nadie que pudiera trazar la frontera clara, determinada y no porosa que a una normativa se le exige, en un caso en el que pueden colisionar derechos fundamentales de varias personas y de al menos, un menor.

Yo imagino un par de hermanas que se quieren y apoyan, una de ellas ante la amenaza de un cáncer violento congela sus óvulos pero pierde el útero en el proceso, con los años encuentra el amor de su vida y desea tener un hijo con la carga genética de ambos y su hermana se ofrece a gestarlo. La gestante y la madre mantienen relación, se quieren, la criatura conocerá la historia y ambas, seguirán, cada una en su papel, a su lado siendo parte importante de su entorno… ¿podría yo decir que no pueden hacerlo?


Conmovida por la generosidad de estas inventadas hermanas (y negándome a pensar que el feto puede malograrse, la criatura sufrir malformaciones graves y la pareja no quererlo, la hermana sentirse incapaz de entregarlo tras el íntimo proceso de gestación, que ambas pueden enfadarse, la madre genética fallecer y la pareja no reconocer derecho alguno a la tía gestante…) aterrizo en los casos reales que conocemos por la prensa y que responden al patrón de varón de situación económica más que desahogada que se convierte en padre de una o dos criaturas tras alquilar el vientre de una desconocida a la que entendemos ha pagado por los servicios y la renuncia a cualquier derecho, y no soy capaz de encontrar diferencia alguna con un concepto muy feo: la compra de seres humanos, eso sí seleccionando previamente la carga genética.

Seguro que hay un caso que me conmueve, seguro que hay historias de amor que me llegan, seguro que hay mujeres generosas hasta el extremo, pero la posibilidad de que esto se convierta en un servicio de gestantes a la carta por precio, me resulta tan cruel que lo siento, conmigo no cuentan.

Un hijo no es una propiedad, no lo era cuando estaban sometidos a sus padres que podían venderlos para pagar deudas, no lo era cuando los de las esclavas se vendían al mejor postor, no lo era cuando se adoptaban mediante precio (sigue sucediendo, aunque lo llamemos de otro modo y el que cobra sea el estado), y no lo es ahora que con buen montón de euros puedes fecundar un óvulo y alquilar un vientre para que crezca en él.

Quizás debamos aprender que aunque quieras y puedas, no debes. 
Me encantaría conocer tu opinión, gracias.

17 comentarios :

  1. No conozco ningún caso, no he leído demasiado sobre el tema y no me siento capaz de opinar, en principio siempre esta por encima la defensa del bebe, pero no me gustan demasiado los experimentos, no todo el mundo puede ser madre, ni todos podemos ser altos.
    Si conozco algún caso de adopción que diferentes resultados. Un abrazo

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    1. No es un tema sencillo, desde luego, me gusta como planteas que no todos podemos ser altos.
      Un beso

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  2. Mi opinión sobre este tema es contradictoria y eso me tiene en una situación incómoda.

    Por lo que escucho y leo volvemos al tema prohibir, de un tiempo a esta parte nos estamos acostumbrando; el hecho de que con dinero se pueda alquilar el vientre de una mujer ya denigra, ¡¡ojo, no nos pongamos estupendos!! , a las mujeres ya la denigramos, la esclavizamos y la compramos cuando las prostituimos, y no entro en las auténticas esclavas-emigrantes-prostitutas, de momento el parlamento no dice nada de regular o prohibir la prostitución. Me viene a la memoria las llamadas "amas de cría" aquellas mujeres que vendían sus pechos para amamantar a los hijos de aquellas mujeres que no podían hacerlo, esos niños podían morir sin ese alimento y esas mujeres también se vendían, si me pusiera a mirar en profundidad sacaría muchos temas donde el dinero encuentra soluciones para aquellos que lo tienen y dejando al margen a aquellos que no poseen nada. No dejo de pensar si en esto de prohibir la gestación subrogada tiene mucho de carga religiosa, está claro que la ciencia puede hacer cosas que hace unos días eran impensables, posiblemente dentro de unos años no se necesitará el vientre de nadie, ¿surgirá la prohibición de tener hijos aquellos padres que lo desean y no pueden tenerlos?, el tiempo lo dirá.

    Pienso que hay que legislar sobre la gestación subrogada, que el dinero no marque la posibilidad de tener un hij@ a aquella familia que no pueda tenerlo ni prohibir a aquella mujer que de forma altruista o no, desea ofrecer ese hij@, lo que no se puede hacer es dejar, como todo se deja hoy, al mercado.

    Puede que mañana con una mayor información tenga más argumentos a favor o puede que en contra, aunque el hecho de prohibir no me gusta nada.

    Un abrazo

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    1. Ya veo que no resulta fácil posicionarse. Me gusta el argumento de las amas de cría, creo recordar que eran mujeres de extracción humilde que "vendían su leche" o el "servicio de amamantamiento" a cambio de dinero o de habitación y comida, normalmente para criar al bebé de una señora, porque cuando era entre amigas no recibía ese nombre y también se hacía.
      Hoy en día, al menos en Aragón, se puede donar la leche materna con un buen sistema que permite ayudar sobre todo a los bebés prematuros o a aquellos cuyas madres tienen especiales dificultades. Es decir, está regulado y fuera del comercio.
      No incorporo el factor religioso en mi valoración, pero creo que tiene en este caso, poco peso.
      Gracias por tu análisis

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  3. Si la madre es una persona adulta que sabe lo que hace y el comprador o compradora(feas palabras en este caso) desean ese niño y le van a dar un buen hogar donde vivir... no lo veo mal. No se trata de comprar una esclava, se trata de pagarle a una persona tan libre como tú de hacerlo o no hacerlo(claro que la pobreza recorta libertades). Pues sí, es espinoso el tema.

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    1. Se trata como bien dices de comprar una criatura ¿es eso legítimo? Como bien dices, si le van dar un buen hogar... espinoso, mucho.
      Un beso

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  4. Cada persona con su mente y circunstancias es un mundo.
    Muchas mujeres alquilan su vientre por dinero, como otros venden órganos, y a esto no hay derecho. Lo digo por la situación de premura y desesperación.
    Pilar, gestar no es sinónimo de amar, por lo que no toda mujer tiene ese vínculo que damos por hecho en cuanto a la maternidad.
    Haces un análisis que me ha gustado referente a qué puede pasar en el caso de las hermanas. Cuánta razón llevas.
    Yo no lo haría, pero no puedo juzgar a quien lo hace y sí a quienes abusan de poder y ponen a la gente en tesituras como esta.

    Un abrazo.

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    1. Es complicado, sin duda, si no sacamos según que cosas del comercio, todo está a la venta, quizás la clave esté en la libertad, pero ¿cuándo somos libres?
      Difícil
      Gracias por el análisis

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  5. Legislar, creo que hay que legislar aún siendo los límites tan porosos, para evitar que se busquen vientres de alquiler en el mercado negro, porque estamos hablando de seres humanos y quien quiera hacerlo recurrirá a ello si no hay legislación al respecto y además, se iría de rositas.

    Por otro lado, tenemos los aspectos psicológicos y las relaciones humanas de todos los involucrados, que son complejas aún en familias "tipo" y en otras, disfuncionales. El caso hipotético de las dos hermanas es ideal pero en la vida, las cosas no suelen cerrar tan bien.

    Luego, está el tema de las preguntas de ese niño que ha sido gestado de esa manera y si, por ej., lo hubiera sido con material genético mezclado de varios padres ¿Cómo lo asimilaría? ¿Sería algo que podría compartir en su colegio? ¿Tendría que soportar burlas, escarnios, "bullings"? ¿Cómo se sentiría sabiendo que no es como los otros niños? ¿Dónde y cómo quedarían sus afectos?. Los interrogantes son muchos...

    El tema no puede ni debe pensarse a la ligera, esto es lo único que tengo claro.

    A veces, la Naturaleza es sabia que no le da hijos a toda mujer (o a una mujer en edad de ser abuela, por ej). Hay mucho egoísmo en ese "yo quiero" y me pregunto si acaso piensan en y por el bien del infante.

    Te escribo en mi móvil, pero no quería esperar hasta mañana.

    Un abrazo

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    1. Gracias por el esfuerzo Myriam, es realmente complicado, aunque ¿puede ponerse puertas al campo, si la técnica lo permite?
      Conformarse con las limitaciones está muy lejos de ser una tónica en el ser humano y menos más, no habríamos salido de las cavernas.
      Insisto, díficil, complejo.
      Un beso

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  6. Y con los avances genéticos el servicio de gestación a la carta puede llegar a ser algo perverso... no, conmigo que no cuenten.

    Besos.

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    1. Dudo mucho que no sea ya una realidad en las alturas económicas que nunca conoceremos.
      Un beso

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  7. Como bien dices, nos movemos en un territorio movedizo en el que se mezclan sentimientos, deseos justificados y derechos humanos. En primer lugar, ser padre no es un derecho. Ni una obligación. Pero últimamente parece haberse puesto de moda, se ha establecido una especie de mitología de la maternidad y ahora también de la paternidad, de manera que la felicidad personal se condiciona al hecho de tener un hijo. Pero no un hijo cualquiera, sino un hijo con la carga genética propia. Y ahí es donde me da a mí el tufo.
    Si lo que de verdad se pretende es tener un hijo a quien querer, educar, sostener, valdría cualquiera de los muchos niños que hay abandonados por el mundo, también en los orfanatos españoles. Ese afán porque el niño lleve los genes propios es, cuando menos, sospechoso. Porque se exige que el niño se nos parezca, sea a nuestra imagen, guapo, inteligente, de tez clara. Que te entran dudas si lo quieren es un hijo o una Nancy.
    Luego está la utilización de la mujer, del vientre de la mujer pobre, concretamente. Salvo que estemos hablando de que la duquesa de Alba y las damas de alta alcurnia vayan a prestarse a embarazarse para ayudar a la pobre y parada esposa de un parado, deseosos ambos de tener descendencia con carga genética propia.
    En fin.

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    1. Tras años de pelear porque el amor materno o paterno no tiene nada que ver con la genética, damos un paso atrás y hoy lo quiero como yo y como plantea Toro mañana mejor como Brad Pitt.
      Ains que mal pinta todo.
      Un beso

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  8. Ando yo perdido en este tema, en un sí pero no, en un quizás y en un seguro, en un puede y en un vaya usted a saber, vamos que no lo tengo nada claro.

    Lo que sí tengo claro es que si se puede hacer alguien lo hará, por lo tanto lo mejor es que se haga bajo unas normas y un control, hay cosas que si se prohíben o se ignoran solo traen conflictos y dolor.

    Un beso, Pilar.

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    1. Uniendo tu idea a la de Emilio, la prohibición legal tiene límites y solo los soslayan quienen tiene dinero, cierto, pero ¿podríamos legalizar la venta de órganos porque hay quien lo hace?
      Difícil tema.

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  9. Gracias a todas y todos por vuestro tiempo y reflexión, si me parecía complejo antes de empezar a escribir, ahora más, pero no hay otro modo de avanzar que pensar y debatir.
    Un beso

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