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#MeToo #YoTambién

acoso sexual
No, hoy no toca Cataluña, en buena parte porque soy incapaz de posicionarme en una situación que se asemeja más a una tormenta perfecta que te zarandea mientras te aferras a una tabla, pero también porque me niego a dejarme arrastrar por la teoría de que tan sólo nos cabe una noticia al día en la cabeza, una versión curiosa de la memoria del pez.

Hoy vuelvo a un asunto que al estar rodeado del brillo de las estrellas parece menos real o menos sórdido, el acoso a las mujeres destapado por un buen número de actrices en Estados Unidos se trata en los medios a mitad de camino entre "pues lo normal, ¿no?" y una curiosa rabia soterrada por el tiempo que han necesitado muchas de las denunciantes para dar un paso al frente decir que "a ellas también".

Pero la realidad es mucho menos glamurosa y no hace falta que seas una aspirante a actriz, o una actriz peleando por el papel de tu vida (que tampoco hay tantos) para ser acosada, para ser pesada y tasada por la tersura de tu piel, la curva de tus senos o la calidez de tus caderas, eso, eso nos ha pasado a muchas, y no me atrevo a decir a todas porque ni puedo alzarme con la voz de las mujeres, ni puedo asegurar que todas las que conozco lo han sufrido, porque ¿acaso yo lo he contado?

acoso laboral
La rabia me reconcomía al leer a Mery Varona dando un valiente paso bajo los focos en su blog hace unos días, como me sucedió al escuchar el testimonio de Teresa Rodríguez acosada por un empresario en un acto al que acude como representante política, o al leer a Leticia Dolera en El Diario, o al escuchar ayer a Fiorella Faltoyano y Marta Sanz debatiendo sobre el papel de las mujeres en el llamado "cine del destape", el cine de la transición española (ese proceso histórico que cada día resiste peor la mirada histórica desprovista de la emotividad de quienes la vivieron) en las XX Muestra Internacional de Cine de Mujeres de Zaragoza.

Mujeres reducidas a trozos de carne expuestos en un mostrador para el disfrute del más rijoso de los machismos, mujeres agredidas en tondo de fiesta o broma, mujeres humilladas por ser más jóvenes, mujeres en suma despersonalizadas por quienes no merecen el título de hombres.

acoso laboral 2
Y sí, #YoTambién he sentido mucho más cerca de lo debido el aliento de un varón a quien no había dado pie a nada, he querido desaparecer bajo la mano atrevida y sudorosa de quien pensaba que podía hacerlo porque era joven y estaba aprendiendo las reglas del juego, he sentido como todo mi cuerpo temblaba, la voz no conseguía salir de mi garganta y las lágrimas pugnaban por avergonzarme aún más ante actitudes de humillación y abuso por quienes debía estar compartiendo espacio con una colega, una profesional, #Yotambién me he quitado de encima a un hombre que después me ha mirado con desprecio ante la callada presencia de otros muchos incapaces de reaccionar más allá de ofrecerse a acompañarte a la salida...y no, no soy capaz de escribirlo con detalle, releo a Mery y a Leticia, quizás porque no soy tan valiente y me tiemblan los dedos sobre el teclado, quizás porque sigo discutiendo conmigo misma si mi actitud fue siempre la más correcta.

campaña denuncia acoso
Y duele, duele porque si un hombre te toca si que tú lo quieras, si un hombre te plantea un trato que no repetiría en la sala de reuniones ante todos los asistentes, si te ofrecen algo a cambio de algo que no consta en el anuncio...abusan.

Nosotras debemos ser capaces de lidiar con nuestros recuerdos, salvarnos de torturante repaso de lo que pudimos hacer para provocar eso y acumular el valor necesario para contarnos lo sucedido en voz alta (aunque solo sea a esta versión más madura de nosotras mismas) pero vosotros, los hombres que no sois capaces de esas bajezas, vosotros que cuando habéis sido testigo de algún episodio de este tipo habéis mirado a otro lado, vosotros debéis hacer también memoria y aprender, porque en estas situaciones el silencio es cómplice.

6 comentarios :

  1. He conocido episodios de los que me dices muy a posteriori. No soy de los que miran para otro lado. Siempre grito hacia el lado que me molesta sin medir mucho las consecuencias. A veces para mal pero en este caso, de ocurrir, para bien. Lo curioso es que estas mujeres que me contaron esos episodios sólo lo hacían porque habían tenido que superar un larguísimo período de vergüenza. La misma vergüenza que les faltaba a los hombres que las humillaron. Totalmente de acuerdo con tu post. No puedes decirlo mejor. Buen fin de semana para ti y para todos.

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  2. Justo hoy que no toca, ha tocado la flauta y unos cuantos han decidido que van a hacer lo que ellos quieran. Un abrazo

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  3. ¿Has leído lo dicho por Mayin Bialik referente al tema del productor?, algunas actrices americanas no lo entendieron y atacaron a la actriz de Blosson y de Big Bang.
    Cuando esto empezaba a sonar, ya me preguntaba cuando empezarán a salir casos similares en el resto de mundo, donde el cine es una industria.

    Saludos

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  4. Espero que ahora, muchas mujeres del cine, comiencen a mostrar a todos los acosadores que les hicieron daño. Nunca deberíamos haber consentido que algo así nos sucediera. Ni por nosotras ni por quienes llegaban después. Por muy poderosos que sea cualquier hombre, no por serlo ni por ser mujer nosotras, debemos callarnos.

    #Me too #yo también

    Abrazos

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  5. Y ellas se tienen que rendir porque necesitan ese miserable sueldo para sobrevivir, estoy hablando de las que trabajan en entidades públicas, donde los jefes se creen con derecho de usarlas a su antojo, en este país lamentablemente así sucede.

    Besos

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  6. Tendría que salir todo,,,así como los hombres acosados...un saludo desde murcia...

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